Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Viernes 14 de Marzo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.691. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LAS OLAS uando la mar tiene olas de dieciséis metros recibe el nombre de mar enorme según la escala de Douglas. Y ahí termina Douglas su escala, pues estaríamos en alturas de ola más propias de un maremoto, que son las que hemos tenido esta semana en el Cantábrico y en el Atlántico por una borrasca de Groenlandia que vino empujando a las olas. Porque hay olas que pueden formarse en otros lugares y acabar tan alejadas que hay veces que el cielo está despejado y el viento en calma, y a la vez un mar de fondo con olas que vienen desde muy lejos para alcanzar la costa y romperse. Con un mar enorme, la visibilidad es casi nula y la atmósfera se carga tanto de humedad que cuesta respirar. Se miden estas olas con balizas, y los marineros con palabras que funcionan como el látigo del domador que, si bien no quitan el miedo, al menos alejan a las fieras porque, aunque las olas no se vayan, siempre es un consuelo poder nombrarlas, fuerte marejada, mar gruesa, mar muy gruesa, arbolada, montañosa, enorme, según se va rezando. Este movimiento del mar, es el arado de primavera de los mares, que suele coincidir con los equinoccios en los que no solo se iguala la duración de los días y de las noches en todo el mundo, sino que se diría que también quieren igualarse todos los mares, y hay mareas de equinoccio tan vivas que en la bajamar se ven por unas horas al aire algas y erizos y esponjas que no se descubren el resto del año. Al desaparecer estas olas, quedó en la arena del bajío ese rastro que recuerda a los relieves vegetales, y en las aceras la huella del agua, del mar diciendo que él es el dueño del mundo. www. monicafernandez- aceytuno. com C Imagen de Ashley Dupré que colgó ella misma, junto a textos y canciones, en su página de Myspace ABC No soy un monstruo Sale a la luz la prostituta a la que el dimitido gobernador de Nueva York pagó casi 2.800 euros por una cita. Se llama Ashley Dupré, una joven de 22 años que, por supuesto, sólo aspira a triunfar como cantante POR PEDRO RODRÍGUEZ entro de un universo donde la economía de mercado no se detiene precisamente a la altura del ombligo, la cuestión casi obligada es qué se obtiene a cambio de pagar a una prostituta de lujo un total de cuarenta y cuatro billetes estampados con la irónica sonrisa de Benjamín Franklin. Es decir, 4.400 dólares o casi el equivalente al salario mensual combinado de tres sacrificados mileuristas Aparte de lo muy obvio durante una hora y media, se entiende que el cliente recibe también una garantía de confidencialidad absoluta. Sin embargo, en la casi siempre fascinante realidad de Estados Unidos, esas presunciones de silencio hasta la tumba sólo duran hasta que entran en escena la Fiscalía federal, los inspectores de la temida Hacienda, los agentes del FBI y el brutal concepto de la fama en la era de internet. Y es que para mayor inquina en la saga del gobernador Eliot Spitzer, forzado a dimitir por sus costosas incursiones extramaritales, no ha tardado mucho en saltar a portada la verdadera identidad de la misteriosa Kristen la meretriz enviada justo en la víspera del día de San Valentín hasta un céntrico hotel de Washington para un furtivo lance con el político neoyorquino. La tal Kristen nombre de guerra recogido en uno de los sumarios probablemente más releídos en toda la tradición del derecho consuetudinario anglosajón, es en realidad una jovencita de 22 años que se llama Ashley Alexandra Dupré. Esta hija de Nueva Jersey contaba hasta ayer con su propia página y blog en el portal MySpace un pasado bastante problemático y dificultades para llegar a fin de mes. Pero sin privarse del lujo de hacer declaraciones al New York Times como si fuera Condoleezza Rice. Ashley, por supuesto, solo aspira a triunfar en el mundo de la canción. Pero de momento se estaría conformando, a cambio de no ser procesada, con cantar como un mirlo blanco para los fiscales encargados del caso Spitzer, al que le puede salir bastante más caro toda la evasiva ingeniería financiera para pagar sus vicios que el mero hecho de ser un cliente habitual de la exclusiva red de prostitución conocida como el Club del Emperador La señorita de compañía pagada ha explicado que con el gran estrés acumulado ya lleva varios días sin poder conciliar el sueño. Lo único que quiero es que nadie piense que soy un monstruo dice la joven recluida en un apartamento de Manhattan cuyo alquiler no se puede permitir desde que rompió con su novio. Y en un alarde de sabiduría reflexiva, Ashley reconoce que todo es muy complicado D