Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 14 s 3 s 2008 VIERNES deESTRENO 83 Cuando el cine navega por las ondas El séptimo arte siempre ha estado muy unido a la radio, al menos desde la llegada del sonoro a las pantallas. Sirvan como ejemplo estos títulos Historias de la radio Días de radio Frequency Talk to me EE. UU. 2007 118 minutos Género- -Drama Director- -Kasi Lemmons Actores- -Don Cheadle, Chiwetel Ejiofor, Taraji P. Henson Conchita Velasco todavía no era una chica ye- yé, eso llegaría con la secuela televisiva, pero a esta obra maestra de José Luis Sáenz de Heredia no le falta nada para estar en la lista más exigente. El director de la emisora es Rafael Bardem, abuelo de la saga. American Graffiti Woody Allen desgrana sus recuerdos, algunos exagerados, otros inventados, pero siempre divertidos, en una época en la que no había ni telebasura. El neoyorkino no olvida a los grandes mitos de la canción ni la versión de La guerra de los mundos de Orson Welles. El policía James Cazievel nunca se recuperó de la muerte de su padre, el bombero Dennis Quaid. Que logren sintonizarse entre ellos a través de una radio no es lo más sorprendente, sino que entre ambos jueguen además a resolver crímenes al estilo Regreso al futuro La radio: ¡qué peligro! E. R. MARCHANTE La intensidad, el ritmo y la euforia de esta película aconseja una respuesta rápida a la siguiente cuestión: ¿quién es ahí el mejor, el personaje o el actor que lo interpreta? Uno es Petey Greene, ex convicto, charlatán y estrella radiofónica a mediados de los sesenta en Washington, y el otro es Don Cheadle, un actor con más registros encima que el cabo aduanero, y que resulta tan creíble en su zona discreta como en la exaltada. Aquí, se adentra un paso más en esa zona extrema para encarnar al grillado y lúcido Petey Green. Se le saltan los muelles. La directora, Kasi Lemmons, es aún más entusiasta que su personaje y su protagonista, a los cuales adora y eso se aprecia con demasiado énfasis desde el minuto uno de película. Se le obliga al especta- Good morning, Vietnam Hotel Rwanda George Lucas escribió con letras de neón la vida de un sábado por la noche en el lejano verano de 1962. La voz de la radio- -inolvidable el DJ clandestino, Wolfman Jack, en la imagen- -protagoniza esta comedia musical y retrato generacional en el que el director de las galaxias permaneció pegado a la tierra. Robin Williams recurre a todos sus excesos para dar vida al célebre locutor Adrian Cronauer, enviado a Vietnam con idea de entretener a las tropas (no para revolucionarlas, piensan sus superiores) Y todavía se preguntan por qué perdieron la guerra. La cinta cuenta el genocidio de un millón de personas en Ruanda entre dos etnias que no son capaces de distinguirse ni entre ellas. La película demuestra además que la radio también puede ser mal utilizada. Aquí es un personaje malvado que, en segundo plano, agita lo peor del ser humano. dor a querer al personaje y a admirar al actor. La ascensión hasta las mismísimas puertas del infierno de Petey Green está narrada con mucho énfasis, sí, pero también con gran sentido del humor y con buen oído musical, pues el disc- jockey con ínfulas de filósofo y de redentor de los negros en un época de virulencia racial maneja la muñeca del soul magníficamente. Talk to me se tira en plancha sobre un montón de cactus: la explosión racial, el radicalismo, las servidumbres de los medios de comunicación, la fidelidad a uno mismo, el mal gusto, la furia delante de un micrófono, la arenga a las masas... Terrenos resbaladizos que la película oculta detrás del vistoso personaje y la magnífica interpretación de Don Cheadle. Hoy ya sabemos lo que los micrófonos ocultan: poder, intereses, falta de escrúpulos... se puede seguir el rastro de pan de nuestros microfonistas como aquél que dejaban Hansel y Gretel en el bosque... Además de la interpretación y de las excelencias de la música, este arrebatado biopic ofrece un retrato de la época, tanto ideológico como estético, muy atractivo, con ese fabuloso consenso de contra Vietnam vivíamos mejor y con esos trajes como para salir de una tarta. No es una obra maestra porque prevalece la admiración sobre la reflexión, pero sí deja claras algunas ideas sobre lo que debiera ser la radio y lo que realmente es. Nuestro pan de cada día Austria 2005 92 minutos Género- -Documental Director- -Nikolaus Geyrhalter Tiempos modernos ANTONIO WEINRICHTER Ésta es una película que te deja sin palabras, como muda es ella misma. No necesita narración ni comentario alguno para hacernos pensar o, incluso, para que nos replanteemos nuestros hábitos alimentarios en lo que se tarda en decir transgénico. Lo que hace es mostrar la producción industrial de lo que comemos cada AP Una cita de 26.000 euros con Scarlett Un internauta ha pagado 40.100 dólares (26.000 euros) por una cita con Scarlett Johansson, al pujar más que nadie en una subasta celebrada en ebay que tenía como premio conocer en persona a la actriz en el estreno de su próxima película, He s Just Not That Into You El dinero irá destinado a la Ong Oxfam América. día, con una mirada tan desapasionadamente fría que da dentera. Vacas, cerdos, pollos y gallinas (las plantas dan menos pena) viven en una especie de granja- matrix que los sitúa sin ninguna consideración en una cadena de montaje, o de desmontaje, al final de la cual se los trocea serialmente. Contra el fondo omnipresente del ruido de motores y máquinas, los silenciosos operarios, que operan tan mecánicamente como los aparatos que utilizan, parecen salidos de la granja invernadero de una estación lunar; y lunar es desde luego la belleza o el horror que evocan muchas de estas imágenes. No se trata de defender los sentimientos de los animales, pero uno añora la imagen del cerdo pata negra campando alegremente por el monte en busca de sus bellotas frente a estas pobres víctimas de la cadena alimentaria. Con materiales similares hizo Georges Franju un clásico del documental y del surrealismo La sangre de las bestias aquí prima un hiperrealismo que crea una atmósfera mucho más inquietante.