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76 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 14 s 3 s 2008 ABC Gerardo Gandini, VIII Premio Iberoamericano Tomás Luis de Victoria ABC MADRID. El compositor y pianista argentino Gerardo Gandini, de 72 años, obtuvo ayer el VIII Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria (dotado con 60.000 euros) promovido por la Sociedad General de Autores (SGAE) y considerado el Cervantes de la música culta. El galardón reconoce su contribución al enriquecimiento de la vida musical de la comunidad iberoamericana a lo largo de su trayectoria profesional y a través de su labor Elegido entre 58 compositores de 17 países, Gandini nació en Buenos Aires en 1936. Estudió composición con Goffredo Petrassi y Alberto Ginastera y se formó como pianista con Roberto Caamaño, Pía Sebastián e Ivonne Loriod. Como compositor ha recibido numerosas distinciones, entre las que destacan la beca del Institute of International Education (Young Artist Project) en Nueva York, del Gobierno italiano en Roma y de la Fundación Guggenheim. Comprometido con la difusión del repertorio contemporáneo, que abarca desde la música académica hasta el jazz y el tango, Gandini fue pianista de Ástor Piazzolla en el Sexteto que éste formara en el año 1989. Maqueta de la cancillería según los arquitectos de Hitler. En primer plano, un diminuto Reichstag, comparado con la cúpula REUTERS Berlín en el espejo del III Reich La capital ve por primera vez lo que podría haber sido de sí misma de prosperar Hitler. La exposición Mythos Germania presenta los proyectos faraónicos que el führer proyectaba para su metrópoli, sólo comparables con Babilonia o el antiguo Egipto RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLIN. En 1927, Fritz Lang concibió en Berlín Metropolis una ciudad como una máquina, cuyos habitantes se dividirían en los que piensan pero no saben hacer nada, y los que hacen pero no piensan nada. Manos y cerebro no pueden entenderse sin que medie un corazón fue el lema de lanzamiento de la obra maestra. Hitler llegó, cinco años después, y puso en marcha su propia gigantomaquia urbana. Ahora, y hasta el 31 de diciembre, puede verse por primera vez, en pequeño, Mythos Germania (El mito de Germania) lo que habría sido de Berlín de prosperar el proyecto de Hitler y su mano derecha, el arquitecto Albert Speer. Germania, Capital del Mundo era el discreto nombre del Berlín futuro, equiparando el III Reich con el orbe; sería recorrido por una avenida de 120 metros de ancho y 10 kilómetros de largo, que dejaría en callejón a los Campos Elíseos, festoneada de palacios de gobierno, teatros y grandes almacenes. La sola comparación habría de ser el antiguo Egipto, Babilonia a lo sumo Roma, dejó claro Adolf Hitler, ¿Qué serán a su lado Londres o París? La avenida cruzada por otro eje Este- Oeste entre el Palacio Real y la Plaza de Hitler (hoy Theodor Heuss) transcurriría entre dos enormes estaciones y atravesaría un arco, el doble que el Arco del Triunfo de París. La Königsplatz sería capaz de acoger la devoción de un millón de personas y, bajo la portentosa cúpula de la Grosse Halle, de 320 metros de altura (ocho veces más alta que San Pedro de Roma) lo harían los 180.000 más allegados. El 12 de noviembre de 1938 había convocado el Mariscal del Reich, Göring, una reunión en el solemne ministerio de la Wilhelmstr. 97 para dictar la expropiación y deportación de todos los judíos del Reich. La expulsión se inició, en primer lugar, para poder disponer de sus viviendas y derribar otras, haciendo espacio al megalómano plan. Esta edificación no debe ser vista como un logro histórico, sino como expresión de un sistema totalitario dijo el ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, de la sede en la que ahora trabaja: uno de los pocos ejemplos de monumentalismo que sobrevivió a la guerra resulta irremarcable en la maqueta de la futura capital. De hecho, la Puerta de Brandenburgo se antoja una parada de autobús y el Reichstag resulta la caseta de seguridad junto a la Grosse Halle. Sombras y huellas de una ciudad imperial es el subtítulo de la exposición, y en ella se aprende a reconocer restos en el Berlín actual, como algunas lámparas de gas en la hoy Avenida del 17 de Junio, o un enorme resto de hormigón empleado para probar el aguante de los cimientos para el futuro arco de triunfo. Pero, aunque se demolió y se abrieron grandes espacios, poco había avanzado el proyecto cuando se inició la derrota: no había ni mano de obra ni canteras suficientes en todo el territorio del Reich y había que derribar y sustituir demasiadas viviendas, explica en Die Welt el historiador Sven Felix Kellerhof; y la experta Susanne Willems añade: las tres carencias se harían a costa de los judíos Speer, durante mucho tiempo confundido con un compañero de viaje involuntario, fue condenado en Nürenberg y escribió en su diario que Germania se convirtió no en la ciudad de Hitler, sino en un sarcófago En la exposición, el arquitecto se revela como un monstruo exigiendo trabajadores esclavos y canterías en todos los campos de concentración. Speer ya había levantado la cancillería de Hitler, una mole de 420 metros de largo, con un despacho de 390 metros cuadrados, pero fue considerada indigna. En la enorme maqueta puede contemplarse ahora el que habría de ser Palacio del Führer, donde una galería de 500 metros anticiparía un despacho para Hitler de 900 metros cuadrados, mayor que un campo de fútbol. Se levantaría en el terreno en que hoy se alza la cancillería de Angela Merkel, quien se arregla con una oficina siete veces menor. Mythos Germania junto al monumento al exterminio judío, recuerda según el ministro que fue proyectada a expensas de los judíos de su expulsión primero, de su sudor después, y de su sangre al final. Domingo, el mejor tenor de la historia para los críticos ingleses ABC LONDRES. Plácido Domingo ha sido elegido como el más grande tenor de todos los tiempos por un jurado de dieciséis críticos convocados por la revista BBC Music Magazine que eligió además al joven peruano Juan Diego Flórez (en el puesto decimotercero) como el más prometedor, informa Efe. Desde los sesenta, el mundo de la ópera parece inconcebible sin Domingo, y el enorme tesoro de sus grabaciones dará testimonio de su grandeza a futuras generaciones afirma Michael Tanner, crítico de la revista The Spectator Tras Domingo se sitúan Enrico Caruso, Luciano Pavarotti, Fritz Wunderlich, Jussi Björling, Lauritz Melchior, Beniamino Gigli, Jon Vickers, Nicolai Gedda, Peter Pears y Tito Schipa. En el puesto dieciocho se encuentra Alfredo Kraus. Una visión capital El proyecto de Hitler preveía la construcción de una avenida de ciento veinte metros de ancho y diez kilómetros de largo, que dejaría en callejón a los Campos Elíseos