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34 INTERNACIONAL JUEVES 13 s 3 s 2008 ABC Una hija de desaparecidos denuncia a sus padres adoptivos en Argentina CARMEN DE CARLOS CORRESPONSAL BUENOS AIRES. Para mi familia, para otros chicos que están en la situación en la que estaba yo, espero que sirva Con esta declaración de principios, María Eugenia Sampallo Barragán, explicó ayer por qué se ha convertido en la primera hija de detenidos desaparecidos en denunciar a sus padres adoptivos, cómplices de su secuestro. La joven, recuperada gracias a las Abuelas de Plaza de Mayo, pide 25 años de prisión para el matrimonio que la crió. A los 8 años, los acusados, le confesaron que no era su hija biológica. Recurrieron a una psicóloga amiga para que le explicara lo inexplicable y entre ellos se enredaron en versiones contradictorias: hija de una sirvienta, de una azafata, salvada de un accidente de carretera... Así, entre mentiras, María Eugenia fue creciendo junto a Osvaldo Rivas y María Cristina Gómez Pinto, sus falsos padres. La única verdad de su origen es que nació en 1977- -se desconoce el mes- -y que es hija de Mirta Mabel Barragán y de Leonardo Sampallo, dos miembros del extinto Partido Comunista Marxista Leninista. Lo que también es cierto es que a ambos les vieron en los centros de reclusión y tortura El Atlético y El Banco, y que a los dos los hizo desaparecer la última dictadura argentina (1976- 83) aunque, con certeza, no se sabe dónde ni cuándo. María Eugenia ha contado su historia en el Tribunal Oral Federal 5. En el banquillo de la Sala responden por su apropiación indebida, retención, ocultamiento y supresión de su identidad la pareja que se hizo pasar por sus padres y el capitán del Ejército Enrique Berthier, autor material del robo de la niña cuando apenas tenía dos ó tres meses. En su relato y en el de vecinos que han dado su testimonio, quedó constancia de que la joven- -hoy tiene 30 años- -no fue bien tratada cuando fue niña. Eso explica que María Eugenia, en cuanto tuvo su primer trabajo, se marchara de esa casa y en cuanto tuvo valor fuera a la sede las Abuelas donde, en el año 2001, los análisis de ADN confirmaron lo que sospechaba: era hija de desaparecidos. Desde entonces busca una condena para sus apropiadores. Lo recordó ayer: Para que la sociedad deje de aceptar que roben a los hijos de otras personas Coches colombianos acuden a la frontera venezolana para obtener combustible subvencionado y más barato AP Bolívar nuevo, penurias viejas La entrada en vigor del bolívar fuerte no sólo no ha frenado la inflación en Venezuela, sino que los precios volvieron a dispararse en enero y persiste el desabastecimiento de productos básicos. La subida de salarios no ha ido acompañada de más producción POR MANUEL M. CASCANTE ENVIADO ESPECIAL CARACAS. Aupado en la bonanza petrolera, pero incapaz de sacar fruto a la lluvia de divisas que procura el barril a casi cien dólares, Hugo Chávez estaba convencido de frenar a golpe de decreto la inflación en Venezuela: 22,5 por ciento en 2007 (en la cesta de la compra es del 42 por ciento) la más alta de América seguida por las de Nicaragua- -16,8 por ciento- -y Bolivia- -11,3 por ciento- países donde gobiernan dos aprendices bolivarianos: Daniel Ortega y Evo Morales. Así, Chávez se sacó del bolsillo una nueva moneda, el bolívar fuerte en recuerdo a la vieja moneda de cinco bolívares (también llamada cachete que le daba su abuelo cuando se portaba bien. Pero su primer mes de circulación- -enero- -se ha saldado con un incremento oficial de los precios en 3,4 puntos, lo que aleja el objetivo del Gobierno de terminar 2008 con una inflación del 11 por ciento, cuando lo más probable es que ronde el 30 por ciento. El moderno papel moneda tiene un diseño vertical en el anverso, con valores que van de 2 a 100 bolívares. Para las piezas metálicas- -con valores faciales desde un céntimo hasta un bolívar- -se ha recuperado también la locha 12,5 céntimos, que desde finales del XIX hasta hoy en día sirve para nombrar un tipo de pan que costaba dicha cantidad: el pan de a locha similar a un bollo pequeño. Con Chávez hemos vuelto donde estábamos hace un siglo comenta con sorna la quiosquera cuando devuelve el cambio. La nueva serie de seis billetes y siete monedas ha eliminado tres ceros a los viejos bolívares (de curso legal hasta el próximo mes de junio) lo que ha facilitado en parte la actividad contable pero, también, el redondeo al alza del coste de bienes y servicios. La campaña emprendida por el Seniat (agencia tributaria) contra la economía informal y el contrabando y la aplicación de la ley de ilícitos cambiarios respecto al bolívar paralelo (cuya paridad con el dólar, el doble de la oficial, ni siquiera puede ser mencionada públicamente bajo amenaza de fuerte multa) han disparado el precio de las importaciones, que en el capítulo alimentario representan el 80 por ciento de cuanto se consume en el país. De esta manera, una lata individual de sopa Campbell s cuesta casi como su serigrafía firmada por Andy Warhol: 4 euros, el doble que en El Corte Inglés. Domingo Maza, ex dirigente comunista y director del Banco Central de Venezuela entre 1994 y 2006, considera que la nueva moneda nace en un entorno muy desfavorable e inoportuno: hay una manifiesta contradicción entre la expansión económica y los elevados precios petroleros con el clima de desconfianza en la moneda y en el futuro Aunque la producción de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha caído en picado (un millón de barriles menos al día) desde que Chávez está en el poder, el incremento del precio del crudo (de 10 dólares en 1999 a los más de cien de estos días) le permitía a Venezuela crecer 8,4 puntos en su PIB durante el pasado año. La reducción del IVA al 9 por ciento y el aumento, también por dedazo presidencial, del salario mínimo (286 dólares, el mayor de Iberoamérica) han elevado la capacidad de consumo y la demanda, en especial entre el cautivo sector público. Sin embargo, no aumentó paralelamente la producción, mientras que desde hace casi cinco años se mantiene el control de precios para centenar y medio de productos alimenticios, lo que ha obligado a muchos agricultores y ganaderos al cese de actividades. Como tampoco los mercados mundiales andan sobrados de productos básicos- -cereales que se destinan a la elaboración de biocombustibles, gigantes como China o la India que acaparan las compras de lácteos... el resultado es inevitable: escasez y desabastecimiento. Hoy en Venezuela, como hace ya meses, es prácticamente imposible encontrar huevos, leche, aceite de maíz, azúcar, pollo, carne... En esto Chávez sí ha conseguido acercar el país a su idolatrado modelo castrista: el mejor regalo que se le puede hacer a un venezolano es una lata de leche en polvo, como ocurría en Cuba durante el periodo especial Ni recuerdo cuándo tomé el último vaso de leche de verdad comenta con añoranza la dependienta de una librería, cuyos volúmenes también cuestan ahora un veinte por ciento más que en Navidad. Bebé robado Redondeo al alza El mejor regalo: leche Es casi imposible hallar huevos, leche, aceite, azúcar, carne... En esto Chávez sí ha logrado acercarse a Cuba