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30 INTERNACIONAL JUEVES 13 s 3 s 2008 ABC Ahmadineyad, ante Irán tiene petróleo, y si sufre, su primer examen de el resto del mundo sufrirá las urnas con el lastre Mehdi Karroubi s ex presidente del Parlamento iraní de la economía La desunión de los conservadores se achaca a la polémica figura del presidente M. AYESTARÁN MADRID. El pueblo iraní elige el octavo Majlis- e Shura- ye Islam el parlamento de la república islámica. Un total de 4.419 candidatos aspiran a ocupar los 290 asientos del Parlamento, la única institución, junto al presidente y el Consejo de Expertos, que se elige a través del voto popular en Irán. Estos comicios legislativos llegan marcados por la reciente ronda de sanciones impuesta por la comunidad internacional a Irán debido a su programa nuclear. El momento elegido para hacer público este tercer paquete de medidas sancionadoras ha sido interpretado por el presidente Mahmud Ahmadineyad como un intento de influir en la decisión de voto de los ciudadanos por lo que las autoridades islámicas buscan una muy alta participación que sirva de respuesta a las sanciones. Desde su elección al frente del Ejecutivo en 2005, el líder ultraconservador ha gozado del apoyo de una Cámara, pero algunos analistas apuntan a que el color de los escaños podría variar y caer en manos del sector conservador menos radical debido a la grave crisis económica interior que ha minado seriamente la popularidad de Ahmadineyad y los suyos. En 2004, con Mohamed Jatami en la Presidencia, los grupos conservadores se alzaron con 190 escaños y solo 50 de los reformistas, que cayeron de forma estrepitosa perdiendo 130 asientos respecto al año 2000, y ese fue el inicio del fin del carismático clérigo reformista, cuyos seguidores perdieron las siguientes elecciones a manos de Ahmadineyad. Las legislativas de 2004, además, fueron muy controvertidas debido a que 3.605 candidatos fueron vetados por el Consejo de Guardianes, la mayoría reformistas, y por ello grandes figuras de la oposición, como la Premio Nobel Shirin Ebadi, llamaron al boicot. El Consejo de Guardianes es el responsable de dar el visto bueno a los candidatos al Parlamento, por lo que el voto final de los ciudadanos está determinado por la criba elaborada por los seis teólogos y seis juristas de esta institución cuyo objetivo es eliminar a los elementos menos islámicos, que normalmente se identifican con los políticos más aperturistas. El 40 por ciento de las candidaturas presentadas no superaron el control del consejo. El proceso de selección ha sido, sin embargo, mucho más benévolo que en ocasiones anteriores e incluso se ha readmitido a algunos candidatos que tras el rechazo inicial decidieron recurrir la decisión del Consejo de Guardianes. El caso más llamativo es el de Ali Eshraghi, nieto del Imán Jomeini, que en un primer momento no superó el proceso de selección, pero que finalmente podrá ser elegido parlamentario en la cita con las urnas. La desunión entre conservadores es el aspecto más novedoso y los expertos lo achacan a la polémica figura del presidente Ahmadineyad, que ha logrado dividir a esta parte hasta ahora monolítica del régimen. Los conservadores se agrupan ahora principalmente en torno al Frente Unido de los más radicales y fieles a Ahmadineyad, y al Inclusive Front (grupo de coalición) de línea moderada, y encabezados por Ali Lariyani, secretario del Consejo Supremo para la Seguridad Nacional y antiguo responsable de las negociaciones sobre energía nuclear. Los sectores reformistas, que han sufrido el mayor número de descalificaciones por parte del Consejo de Guardianes, presentan una especie de coalición donde una veintena de partidos respaldan al ex presidente Jatami, que no concurre a estas elecciones, y aspiran a dar el primer paso de cara a recuperar el poder en las próximas elecciones presidenciales de 2009. Con Teherán sólo funciona el diálogo, si alguien quiere guerra chocará con el fuerte carácter nacionalista del pueblo iraní s Irán debe evitar las declaraciones ilógicas y ser fuerte y dialogante TEXTO Y FOTO MIKEL AYESTARÁN Mayor benevolencia MADRID. No pienso hablar del presidente, han pasado dos años pero no se me quita el enfado El hoyatoleslám (grado religioso un nivel inferior al de ayatolá) Mehdi Karroubi vuelve a los 69 años a los ruedos políticos tras unos meses de reflexión y silencio. Cuando todos los sondeos le colocaban como principal favorito a la Presidencia en las últimas elecciones de forma extraña -asegura- su nombre fue sobrepasado por el del desconocido Mahmud Ahmadineyad, que finalmente fue el ganador de los comicios. En este tiempo, el que fue presidente del Parlamento en 1989- 1992 y 2000- 2004, ha fundado el partido Etemad e Melli (Confianza Nacional) publica un diario con el mismo nombre y se ha erigido en una de las figuras más relevantes de la oposición al gobierno. Mehdi Karroubi, en su despacho en Teherán tema nuclear su caballo de batalla y ha estimulado a todos sus seguidores para que estén dispuestos a sufrir. No van a parar cueste lo que cueste, por eso es importante que la gente vote en las elecciones y muestre que no está de acuerdo. victoria llegan las luchas de poder. Eso nos pasó en el pasado y no debe repetirse. ¿Es posible una alianza formada por Rafsanyani, Jatami y usted? -Irán debe prestar más atención a los asuntos internacionales porque influyen de forma decisiva en la política nacional. Hay que evitar declaraciones ilógicas y ser fuertes y dialogantes al mismo tiempo. Durante mi etapa como presidente del Parlamento viajé a Finlandia, Italia y Austria y recibí las visitas de mis homólogos de España, Austria, Bélgica y Noruega. En las circunstancias actuales parece impensable. ¿Cuáles son los cambios principales entre el Irán reformista de Jatami y el actual? -No lo sé, ahora trabajo con mi partido, Etemad e Melli en las elecciones parlamentarias, luego ya veremos. ¿Volverá a presentarse? -No estábamos unidos y tras el segundo mandato de Jatami nos quedamos sin líder. Si a esto le sumamos que las elecciones no fueron limpias... Ahora que estamos en la oposición trabajamos mano a mano partidos de muy diferentes tendencias dentro del reformismo. -Lo primero, debemos clarificar el tema nuclear por medio de negociaciones directas para que vuelva cuanto antes al ámbito del Organismo Internacional de la Energía Atómica y lejos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. ¿Qué hicieron mal los reformistas para perder el poder? ¿Qué reformas necesita Irán para sintonizar con Occidente? -El presdiente George W. Bush abandona la presidencia en unos meses, ¿temen una intervención contra Irán como medida de castigo por no detener el programa nuclear? -Una guerra sólo beneficiaría a los ultraconservadores radicales, a nadie más. No creo que ocurra nada porque tanto en el partido Demócrata, como en el Republicano, hay gente coherente que no puede llevar a su país a una nueva guerra tras el desastre de Irak. Con Irán sólo funcionan el diálogo y los acuerdos, si alguien quiere guerra chocará con el fuerte carácter nacionalista de un pueblo que ya demostró estar dispuesto a morir por su patria durante la guerra con Irak. -No hay nada firmado, pero ese es el camino. Los tres somos clérigos populares entre la gente, con gran experiencia política y una vieja amistad. Rafsanyani y yo, por ejemplo, luchamos juntos en la revolución y compartimos las celdas del Shá. Además, ambos me eligieron como presidente del Parlamento durante sus mandatos. -El país está sumido en una grave crisis económica, ¿merece la pena mantener la carrera nuclear a un precio tan alto? Los reformistas presentan una especie de coalición donde una veintena de partidos respaldan a Jatami -Las sanciones internacionales tienen un impacto decisivo sobre la moral y la economía del país, pero su efecto va mucho más allá porque Irán es una gran potencia productora de petróleo. Si sufre, el resto del mundo también sufrirá. El Gabinete ha logrado hacer del ¿Están ahora unidas las fuerzas de la oposición para desbancar a Ahmadineyad? -Hay un dicho que hace referencia a que en la guerra todos luchamos juntos, pero tras la