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26 INTERNACIONAL www. abc. es internacional JUEVES 13- -3- -2008 ABC El gobernador de Nueva York dimite al no poder superar su costoso escándalo sexual Eliot Spitzer pudo incurrir en varios delitos federales por gastar más de 50.000 euros en prostitutas de lujo PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. En el cenit de una fulgurante carrera política basada en la honradez y con ambiciones presidenciales, el gobernador demócrata de Nueva York se ha visto forzado ayer a dimitir al no poder superar el tremendo escándalo generado por su implicación como cliente habitual de prostitutas de lujo. Con una limitada dosis de disculpas durante dos minutos de comparecencia en sus oficinas de Manhattan, Eliot Spitzer ha confirmado que piensa traspasar sus responsabilidades ejecutivas a su lugarteniente David Peterson. Acompañado de su mujer y sin aceptar preguntas, el dimisionario político ha reconocido la imposibilidad de conciliar su reputación de Mister Limpio con su trastienda personal de pagados servicios sexuales. Según Spitzer: Durante el curso de mi vida pública, he insistido- -creo que correctamente- -en que la gente, con independencia de sus posiciones de poder, asuma responsabilidades por su conducta. No puedo exigir menos para mí. Por esa razón, voy a dimitir del puesto de gobernador Spitzer, admitiendo remordimientos que le acompañarán durante el resto de su vida, también ha confirmado su decisión de abandonar por completo la política y dedicarse a redimir en lo posible su arruinada reputación: Ahora que abandono la vida pública, primero haré lo necesario para ayudar, y cicatrizar, tanto a mi mismo como a mi familia. Después, intentaré, fuera de la política, servir al bien común y avanzar los ideales y soluciones que creo pueden construir un futuro de esperanza y oportunidad para todos nosotros y nuestros hijos Pese a todos sus deseos regeneradores, la preocupación inmediata de Eliot Spitzer pasa por evitar ser procesado y terminar en la cárcel. Ya que el político habría incurrido en varios delitos federales al gastarse, según estimaciones publicadas por algunos medios, más de 50.000 euros en prostitutas de lujo. Implicándose, sobre to- Remordimiento de por vida Enganchado. Adicto al sexo, el gobernador se gastó 80.000 dólares en mujeres públicas decía ayer la portada del New York Post do, al realizar una serie de transacciones bancarias encaminadas a disimular sus cuantiosos pagos a la desarticulada red de prostitución conocida como el Club del Emperador La lista de posibles cargos contra Spitzer no es precisamente una broma. Desde violaciones de la Ley Mann, que penaliza el transporte de personas entre Estados para su prostitución, hasta diversos delitos financieros, como la estructuración de pagos para no sobrepasar el listón de alerta de 10.000 dólares en metálico. Algunos de estos delitos equiva- REUTERS El papelón de la primera dama de Nueva York Lo bueno de un escándalo sexual es que, automáticamente, todo el mundo queda ascendido a la categoría de especialista en la materia. Y dentro de los comentarios, bromas brutales y análisis para todos los gustos publicados estos días por los medios de comunicación de Estados Unidos para explicar los problemas de cintura para abajo del gobernador Eliot Spitzer se ha reservado una atención bastante especial al papelón asumido por la primera dama de Nueva York, con inevitables y sarcásticas comparaciones a lo ocurrido en la Casa Blanca con Bill y Hillary Clinton. Aunque Silda Wall- -licenciada en Derecho por Harvard, reconocida abogada financiera y madre de tres hijas adolescentes- -ha cumplido con la tradición estadounidense de respaldo conyugal a políticos adúlteros, no ha dejado de sorprender tanto el número como la intensidad de las críticas provocadas por esa visible solidaridad con su marido. De hecho, el New York Times identificaba ayer a Silda como una de las personas cercanas al gobernador insistiendo en la contumaz opción de no dimitir. lentes a lavado de capitales son punibles con penas de cárcel de más de cinco años. Aunque se piensa que Spitzer ha intentado negociar un pacto con la Fiscalía federal para evitar su procesamiento a cambio de su inmediata dimisión, esos rumores fueron desmentidos categóricamente ayer. En un inusual comunicado, Michael García, el fiscal encargado de este caso, ha recalcado que no existe ningún acuerdo entre esta oficina y el gobernador Eliot Spitzer en relación a su dimisión o ninguna otra materia La salida de Spitzer, de una familia judía con multimillonarios negocios inmobiliarios, es la primera dimisión de un gobernador de Nueva York desde 1973, cuando Nelson Roc-