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12 ESPAÑA Elecciones 9 M s El PP JUEVES 13 s 3 s 2008 ABC Edurne Uriarte El PP vasco quiere un modelo de acción como el de UPN para ganar votos al PNV Abre un debate en esta nueva fase para hacer una política más pegada al terreno s El PSE ve posible tumbar al PNV M. LUISA G. FRANCO BILBAO. La pérdida de peso electoral del PNV ha provocado reflexiones de fondo en la política vasca. Dirigentes del PP vasco consideran que una vez que una parte importante de la sociedad ha dado la espalda al nacionalismo gobernante, se abre la posibilidad de nuevos trasvases de votos del electorado moderado del PNV no sólo al PSE, como ocurrió el pasado domingo, sino también al PP. Para crecer a costa de esos votos, el presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, cree que su partido tiene que mantener un discurso más pegado al terreno, sin que eso suponga en absoluto cambiar sus convicciones. La ejecutiva del PP vasco, que estudió ayer los resultados electorales, no entró a fondo en el análisis de futuras estrategias, pero el debate está ya abierto con las declaraciones públicas de Antonio Basagoiti. El presidente del PP de Vizcaya entiende, según explicó a ABC, que el modelo de crecimiento del PP vasco es Unión del Pueblo Navarro, en el sentido de dotarse de un planteamiento más autónomo y de centralidad. El PP vasco mantuvo el pasado domingo prácticamente su fuerza electoral, a pesar de que en la comunidad autónoma se ha producido una bajada generalizada de todos los partidos, excepto el PSE. Cierto que los populares han perdido un escaño en Vizcaya, pero se les ha ido de las manos por 300 votos, por lo que la ejecutiva del partido está satisfecha con haber mantenido su electorado. En el seno del PP vasco no hay sensación de que sea necesario rectificar, sino que se considera que se ha abierto un nuevo horizonte político en el País Vasco que hay que aprovechar para crecer. Los cambios de estrategia que se están planteando en estos momentos no tienen como objetivo corregir el rumbo del partido, sino ampliar el espectro de su electorado, hasta hora muy estrecho. La ejecutiva del PP vasco estudió ayer en detalle el voto de los ciudadanos, destacando el triunfo del partido en el municipio vizcaíno de Guecho, la única localidad importante de la comunidad autónoma en la que no ganaron los socialistas. Con este nuevo mapa político, sin perder de vista que unas elecciones generales no son extrapolables ni a autonómicas, ni a locales, el PP entiende que una vez que se ha demostrado que el PNV no es imbatible, se abre un horizonte muy interesante para este partido en el País Vasco, ya que un amplio espectro del electorado del PNV es conservador. Si ese voto quiere huir de los proyectos soberanistas del nacionalismo gobernante, el PP vasco entiende que puede captarlo con una política pegada al terreno como explicó ayer Antonio Basagoiti. María San Gil, a quien el presidente del PP de Vizcaya consideró ayer la mejor de todos nosotros para que el PP vasco no sea sólo un partido sólido, sino también mayoritario no quiso hablar ayer de estrategias futuras, al considerar que había que ir por pasos y que lo que tocaba era el análisis a fondo de los resultados electorales del partido. El secretario general del PSE, Patxi López, sí enseñó ya sus cartas ayer en una rueda de prensa en Bilbao, en la que se presentó dispuesto a liderar la alternativa al nacionalismo gobernante, si bien siguió defendiendo los acuerdos entre diferentes lo cual puede resultar contradictorio, ya que o releva al PNV de las instituciones vascas con el apoyo del PP o vuelve a los gobiernos de coalición PNV- PSE. De momento, los populares quieren aprovechar la nueva situación para ir ensayando el relevo al nacionalismo en algunas instituciones vascas, como el Ayuntamiento de Guecho, que gobierna el PNV Los popu. lares, que tienen los mismos concejales que el PNV y ganaron en el municipio en las elecciones generales, pretenden gobernar con el apoyo de los socialistas. No está claro, sin embargo, que las palabras de Patxi López ayer en Bilbao, en el sentido de que los ciudadanos vascos desean cerrar un ciclo político para abrir la puerta a un nuevo liderazgo y han dado la espalda a las hojas de ruta que llevan a la división se traduzca en la práctica en cambios políticos inmimentes, como podría ser el ya citado Ayuntamiento de Guecho. El PSE, muy probablemente, preferirá actuar con prudencia durante el año que falta para la celebración de las elecciones autonómicas vascas, que afrontará en una inmejorable posición de salida, habiendo ganado las elecciones generales no sólo en el conjunto del País Vasco, sino en cada uno de los tres territorios autonómicos. Mientras tanto, el PNV convocó ayer una reunión extraordinaria de su ejecutiva para continuar con el análisis de su histórico fracaso electoral, ya que el pasado domingo no sólo perdió cien mil votos y dejó de ser la primera fuerza política en el País Vasco, sino que el PSE le ganó incluso en su feudo de Vizcaya. FÚTBOL RAJOY Y EL uienes creen que el PP debería hacer una crisis interna con el 40 de los votos le han lanzado a Rajoy un símil futbolístico. Aquello de que no valen los goles marcados sino ganar el partido, lo que es muy cierto en fútbol, pero harto incierto en política. Más que nada por las notables diferencias entre los goles y los votantes. Los goles se hacen en 90 minutos y se tiran inmediatamente después y la fidelidad de los votantes se construye en muchos años y su número, aun perdido el partido, es vital para influir en la política de los cuatro años siguientes. Y resulta que el PP ha perdido con prácticamente el mismo número de votantes que en el mejor partido de su historia, el del 2000, lo que es la primera razón que hace sumamente cuestionable una crisis de liderazgo. Y con una alta participación, es decir, movilizando a todo su electorado tradicional y, lo que es más interesante aún, ganando nuevos votos de los espacios socialistas. Una buena parte de los 541.000 votos nuevos del PP provienen del campo socialista y esto pone en cuestión con más claridad que nunca el viejo supuesto de que la derecha está obligada a ganar con la abstención de la izquierda y no robándole sus propios votos. Es decir, que a Rajoy le ha ido muy bien en la portería del centro y ha tomado posiciones para sumar votantes de esa portería en los próximos cuatro años. El problema de Rajoy, que es el problema del PP, es lo que le ha ocurrido con las porterías situadas en la extrema izquierda y en el nacionalismo. Ahí no llegan ni aunque les dejaran chutar, que tampoco. La clave del triunfo socialista ha estado en esa parte del campo, en su capacidad de llevarse a casi toda la extrema izquierda y parte del nacionalismo. Y en los goles de Cataluña, los que han ganado este partido. No existe entrenador alguno en condiciones de convencer al PP de tener la fórmula para meter más goles que Rajoy en esa portería. Aquello no es una cuestión de carisma, sino de principios, los que ha defendido el PP en toda España. Y si los principios siguen claros, mejor dejar de perder el tiempo con disquisiciones sobre el entrenador. Q El modelo de UPN Situación en Guecho Patxi López, tras la rueda de prensa de ayer en Bilbao TELEPRESS NUEVA SITUACIÓN POLÍTICA EN EL PAÍS VASCO -Las elecciones generales han abierto un nuevo horizonte político en el País Vasco al dejar en minoría al nacionalismo. Sin perder la perspectiva de que los resultados del pasado domingo no son extrapolables a unas elecciones autonómicas, el PP vasco cree que tiene la oportunidad de crecer en la comunidad autónoma a costa del voto del PNV que abandona esas siglas en desacuerdo con los proyectos soberanistas del lendakari Ibarretxe. -Entre los populares vascos surgen voces como la de Antonio Basagoiti, presidente del PP de Vizcaya, que proponen hacer una política más pegada al terreno y buscando la centralidad, con UPN como modelo. -Al mismo tiempo, el secretario general del PSE, Patxi López, crecido por su victoria electoral, se presenta públicamente como líder de un cambio político en el País Vasco, con la contradicción de defender el relevo del nacionalismo gobernante y, al mismo tiempo, los acuerdos entre diferentes que mantendrían en la práctica al PNV en las instituciones vascas.