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ABC JUEVES 13 s 3 s 2008 Tribuna Abierta OPINIÓN 7 Michel Rocard El capitalismo sigue siendo más compatible con la libertad personal de lo que fue el comunismo a lo largo de la historia. Pero hoy resulta evidente, sin duda, que el capitalismo es demasiado inestable como para sobrevivir sin una fuerte regulación pública xiste una extraña premonición en la economía mundial. Los periódicos dan cuenta de revisiones a la baja en las estimaciones de crecimiento para todos los principales países desarrollados: Estados Unidos, Alemania, Francia, Japón. Ninguno, al parecer, se queda fuera. De hecho, estas estimaciones son aproximadamente medio punto porcentual más bajas que las emitidas el pasado otoño (boreal) Al mismo tiempo, los diarios hablan en términos sombríos casi exclusivamente sobre los bancos y los mercados financieros y le dedican poca atención a la economía real, como si la crisis de hoy fuera puramente financiera y vaya a seguir siendo así. Por cierto, algunos expertos también creen que la crisis se puede resolver simplemente refinanciando a los bancos, y que el impacto en la economía real será relativamente limitado. DISOLUCIÓN CAPITALISTA E por ciento de la población del mundo desarrollado. El salario real promedio se ha mantenido parejo en Estados Unidos durante veinte años, y el 1 por ciento de la población se hizo con todas las ganancias generadas por un crecimiento del PBI del 50 por ciento durante este período. Esto liberó mucha liquidez para actividades financieras, apuestas y especulación. Sólo en Francia, en los últimos veinte años, aproximadamente 2,5 billones de euros han sido volcados al mundo financiero, lo que sugiere un total de 30- 60 billones de dólares para la economía mundial en su totalidad. Esto estuvo acompañado por una creciente inmoralidad del sistema. La remuneración de los jefes de las empresas hoy es de 300 a 500 veces el salario promedio de los empleados rasos, lo que representa un incremento con respecto a la relación 40 a 1 para el siglo y medio anterior a 1980. En todo el mundo, la cantidad de empresas que tienen problemas legales por varios tipos de fraude está creciendo dramáticamente. o peor, tristemente, todavía está por venir. Como los ingresos de la mayoría de la gente están estancados y se ven erosionados debido al incremento de los pagos hipotecarios, el consumo caerá, lo que generará menor crecimiento y menor empleo. Una recesión sólo aumentará la precariedad laboral y el desempleo, creando tensiones sociales que, por supuesto, no ayudarán a aliviar la crisis financiera. Todos los ingredientes parecen estar dispuestos para una tormenta perfecta, prolongada y poderosa, de caída económica y descontento social. En el mundo desarrollado, vivimos en democracia. Cada cuatro o cinco años, la legitimidad del sistema necesita ser confirmada mediante elecciones. Pero el sistema está siendo tan deslegitimado por la agitación económica y social que las elecciones ¿ya no serán viables? Por supuesto, el capitalismo sigue siendo más compatible con la libertad personal de lo que fue el comunismo a lo largo de la historia. Pero hoy resulta evidente, sin duda, que el capitalismo es demasiado inestable como para sobrevivir sin una fuerte regulación pública. Esa es la razón por la cual, después de años de descartarlo como opción viable, es hora de que el proyecto social- demócrata regrese a la delantera política. Ex primer ministro de Francia y líder del Partido Socialista. Miembro del Parlamento Europeo. Project Syndicate, 2008 sto es claramente lo que piensa el Banco Central Europeo, que está inyectando cientos de miles de millones de euros al sistema bancario para asegurar la liquidez. Pero, a diferencia de la Reserva Federal norteamericana, no ha bajado las tasas de interés clave, que es lo que más le importa a las empresas y a los hogares. Otros expertos, por supuesto, creen que la economía real está en peligro y que la amenaza de una recesión es genuina. Sin embargo, desafortunadamente, casi ningún experto puede hablar con confianza sobre finanzas y macroeconomía. ¿Qué va a pensar alguien que no es experto, entonces? Resulta útil analizar dónde está parada hoy la economía mundial. La mayor cantidad de impagos sobre hipotecas de alto riesgo ocurrirá esta primavera (boreal) De manera que el pleno impacto de la crisis todavía está por venir: 1,3 millones de propietarios norteamericanos ya han dejado de pagar sus hipotecas. A loo largo de 2008 se les sumarán otros tres millones. Es más, la dimensión de las deudas incobrables que amenazan a los bancos sigue siendo desconocida, y podría llegar a varios cientos de miles de millones de dólares. La suma total de activos que hoy están amenazados es incluso más importante, porque las hipotecas se han mezclado con otros tipos de títulos y estos paquetes han sido vendidos en todo el mundo. Por ejemplo, un tribunal norteamericano le ha prohibido a una subsidiaria E L norteamericana del Deutsche Bank ejecutar una vivienda porque no podía demostrar su titularidad. La economía global está colmada de este tipo de paquetes envenenados. En consecuencia, los bancos desconfían unos de otros y, en su mayoría, han dejado de prestarse entre sí, lo que pone en peligro la actividad económica, reduciendo seriamente la disponibilidad de crédito para las empresas. Como resultado, la recesión parece una certeza. La cantidad de liquidez en la economía mundial es sorprendente, y la expansión monetaria por parte de los bancos centrales no la explica por completo. Durante más de dos décadas, los accionistas de todos los países desarrollados, desorganizados y pasivos desde 1945 hasta 1975- 1980, se han reformulado en fondos de pensión, de inversión y de cobertura. Hoy son actores importantes y activos- -como mayorías, o como minorías fuertes- -en todas las grandes empresas del mundo desarrollado. Para estimular el valor de sus títulos, estos accionistas respaldaron la iniciativa de reducir el volumen global de la nómina de empleados y la cantidad de trabajadores que emplean las empresas. Por cierto, en los últimos veinticinco años, la porción de los salarios directos e indirectos como porcentaje del PBI ha decaído un 8 por ciento en todos los países involucrados. En consecuencia, el empleo precario y la inseguridad laboral, que prácticamente no existían entre 1940 y 1970, hoy afectan a más del 15