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ABC JUEVES 13 s 3 s 2008 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA LOS IDUS DE JUNIO UE se presenten. Que den un paso al frente y midan fuerzas en el campo abierto deun congreso. Quenoseembosquenen entornosmediáticos ni en conspiraciones deidus demarzo. Ésehasido el mensaje de Mariano Rajoy a quienes le empezaron a mover la silla en la misma noche del recuento de votos. Y esta vez no se apoyó en Romanones: directamente hizo suyo el apóstrofe de la cita. Joder, qué tropa. Vamos a ver si el escozor de la derrota le irrita a don Mariano lo suficiente para decidirse a meterla (a la tropa) en cintura. Porque, aunque resulta IGNACIO improbable que nadie se CAMACHO atreva a hacerle frente en el congreso de junio, los emboscados (y emboscadas, que dirían los manuales de la LOGSE) le van a esperar en cada recodo del largo camino hasta el 2012. Y hay varias encrucijadas muy peligrosas: elecciones europeas, gallegas, vascas, municipales y autonómicas. Un tropiezo y saldrán de debajo de las piedras los trabucos y las navajas cachicuernas. Y los idus de marzo serán idus de mayo, o de junio, o denoviembre. Rajoy sehapuestochulo- esto es lo que hay -a sabiendas de que en el PP no existecostumbrede confrontaciones congresuales y están prohibidas las primarias, pero le espera una conjura tras cada cortina. Más le vale que su equipo con el que se vaya a presentar a la reelección, sea lo bastante suyo para protegerle las espaldas. Ésa será otra prueba; la de hasta qué punto es capaz de abandonar la piedad cuando confeccione la alineación titular. Para mantenerse en política hay que tener como mínimo el mismo instinto asesino que los adversarios. Los adversarios verdaderos, es decir, los compañeros de partido. Pero cualquier equipo que pueda formar estará incompleto si sólo cambia a los actores, y no a los guionistas. El PP ha perdido las elecciones porque durante varios años ha equivocadoelguióndesu discurso, y cometerá otro error si interpreta que los diez millones de votos le dan la razón. Para tener razón, en términos cínicos, necesita algo más de once millones. De modo que de aquí a junio veremos hasta qué punto Rajoy pretende afrontar el futuro o tan sólo ganarse tiempo a sí mismo. Hay decisiones inmediatas que marcarán pistas: la portavocía parlamentaria, el discurso del debate de investidura- ¿se va a abstener, como él le pidió a Zapatero antes de las elecciones, para liberarle de la presión nacionalista? la candidatura con la que acuda al congreso de junio. Los socialistas se lo van a poner difícil, porque les ha ido bien la táctica de estrecharle el campo y arrinconarlo en un discurso duro y negativista. Y en su propio entorno tampoco va a encontrar, ya ha empezado a comprobarlo, exceso de cariño. Sería importante que Aznar zanjase cualquier posibilidad de que los disidentes lo utilicen como coartada. El ex presidente, que conserva enorme autoridad moral como referencia en el PP no puede con, vertirse en la solemne estatua de Pompeyo al pie de la cual caigan apuñalados sus sucesores. Aunque para ser César, Rajoy debería de cruzar su Rubicón después de ganar alguna guerra. Q EN DEFENSA DEL PERDEDOR ANTENERSE al frente y mandar. Para mandar es necesario identificar problemas y establecer prioridades. No puede admitirse que un asunto secundario- -la Alianza de Civilizaciones- -ocupe espacio en un debate en el que no se mencionan, por ejemplo, la Unión Europea, su política energética, su seguridad y defensa, su estabilidad monetaria, por no hablar de la crisis hipotecaria o del precio del gasoil. España es irrelevante si no se encuadra en la Unión Europea. Como son irrelevantes Alemania, Francia o Reino Unido. La Unión debe acordar con la nueva América, libre de Bush, un orden renovado ante el desorden financiero. En el capitalismo hay una tendencia al abuso, junto a otras buenas disciplinas. Pero la democracia y el Estado de Derecho están ahí para poner orden. Es el único sistema que marcha desde hace 25 siglos, los demás llevan al despotismo o a la anarquía. Dos hipótesis se cruzan en el futuro de Mariano Rajoy: la racional (la mejor) y la inevitable, propia de un partido: dos teorías encontradas que no se darían en una compañía mercantil tras el fracaso de una opa. Pero un partido no es una sociedad DARÍO anónima. Un partido está integrado por VALCÁRCEL bases, cuadros y directivos, no siempre claramente jerarquizados. En un partido influyen la opinión pública y los medios de comunicación. Por eso un partido no está sólo dominado por el componente de la eficacia. Lo razonable ahora sería reconocer que Rajoy es el mejor entre los posibles. Rajoy ha perdido, con no poca dignidad, una sola elección, la del domingo último. La elección de marzo de 2004 no le juzgaba a él, sino a Aznar. Rajoy ha tenido 10.169.973 votantes. Conocemos la respuesta: de acuerdo, pero usted ha perdido la elección y nosotros la hemos ganado. El argumento es abrumador, pero no es el único argumento. En estos cuatro años el Partido Popular ha tenido poca capacidad para crear buenos equipos. No ha puesto sobre la mesa verdaderas alternativas. Ejemplos, política internacional y educación. Este último, de lejos el primer pro- EXTERIOR M blema español, reclama un ambicioso pacto PSOE- PP Que la queja mayor se refiera a una materia anecdótica como es la Educación para la Ciudadanía es algo que nos lleva derechos al teatro del absurdo, la Cantante Calva. Con todo, Rajoy pareceser la solución más adecuada para la derecha. Quizás eso quede de relieve en el Congreso del PP convocado para junio. Rajoy busca desdeahora su legitimidad y su independencia. Legitimidad para enfrentar problemas y formar equipos, programas y propuestas. Cambiar de líder ahora sería dar una colosal ventaja al PSOE. Las dudas sobre la continuidad de Rajoy- -junto a las zancadillas- -llevarían a perder dos años, tiempo necesario para asentar a un sucesor e intentar su despegue. Por lo demás, es curioso: los dos partidos huyen de la bicha. Hacen como si no existiera. Pero está ahí. La crisis de la subprime podrá ser devastadora para las economías media- baja y baja, donde PSOE y PP tienen sus masas de votantes. Ni Pedro Solbes ni Manuel Pizarro quisieron probablemente alarmar a los telespectadores. Ambos saben cómo la alarma de 1929 30, procedente de América, fue catastrófica para Europa. El análisis de las filmaciones de Zapatero o Rajoy podría, por contra, resultar muy negativo. Ni uno ni otro parecían ser conscientes de riesgo procedente de América. Los dos son dos ejemplos de la maquinaria estatal, un honrado registrador y un inteligente (y temible) aparatchik. Ambos algo distantes de la realidad que se viene encima. El PSOE parece fuerte y unido, no sólo por la victoria. El PP acaba de convocar su congreso, quién sabe si unificador o divisivo. No es, creen muchos, el momento de rectificar el rumbo. Los problemas graves necesitan ser de nuevo identificados, con decisión y trabajo. Mucho trabajo. Alguien sostiene que la calle de Génova se comienza a parar a las 6 de cada tarde. Entre tanto, como en los cuadros de El Bosco, la calle de Ferraz echaría fuego por las ventanas hasta bien entrada la medianoche, durante el año entero. PSOE y PP son hoy los dos elementos integradores de la democracia española. Ambos deben renunciar al obstruccionismo y al filibusterismo. Para evitar, entre otros problemas, la necia confusión de la última legislatura en torno a Cataluña y el País Vasco.