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Miércoles 12 de Marzo de 2008 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.689. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Pekín confunde cine y realidad El régimen comunista chino veta a la actriz Tang Wei, protagonista de la película Deseo, peligro por interpretar una traidora que se enamora de un colaboracionista de los japoneses PABLO M. DÍEZ spiraba al estrellato con su debut en una película del laureado director taiwanés Ang Lee, ganador de un Oscar por Brokeback mountain y puede acabar estrellándose para siempre. Es el drama de la actriz Tang Wei, la joven que en Deseo, peligro interpreta a una espía comunista que, durante la ocupación japonesa de China en la Segunda Guerra Mundial, acaba enamorándose del colaboracionista al que tenía que asesinar. Según informan algunos medios taiwaneses, como el periódico The United Evening News la Administración Estatal de Cine, Radio y Televisión de China dio el viernes la orden de retirar inmediatamente cualquier trabajo, entrevista o anuncio con Tang Wei. Su tórrida actuación en Deseo, peligro que fue convenientemente censurada en el gigante asiático para cortar nueve minutos con las escenas de sexo más fuertes y violentas, ha escocido entre los máximos responsables del régimen comunista, quienes no han sabido distinguir entre cine y realidad. Muchos han criticado que la película glorifica a los traidores y ensalza a aquéllos que colaboraron con la invasión nipona, por lo que Ang Lee no sólo se vio obligado a eliminar los pasajes sexuales, sino a cambiar alguna línea de diálogo de Tang Wei para suavizar su deslealtad. Aunque el Gobierno chino no ha confirmado este veto a la actriz, algo que por otra parte tampoco admitiría abiertamente, el propio director ha criticado la férrea censura que impera en el dragón rojo Estoy muy decepcionado porque Tang Wei ha sido dañada aseguró el realizador, quien ya conoce lo que es la censura china porque Brokeback Mountain fue prohibida por plas- DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany EL ORGASMO DEMOCRÁTICO omo recuerdan ustedes, hace mucho y no hace tanto, dijo don Pedro Zerolo, ese gran hombre de Estado, ese Faro de Occidente, ese nuevo Carlo Magno, que él le debe a Zapatero- -sobre el salario y el cargo que tan dignamente ocupa con perfil nada sectario- -la ventura indescriptible de una cascada de orgasmos. Los de su amigo Rodríguez no son los únicos, claro, que ha disfrutado Zerolo en estos últimos años. Su marido, al que debemos dedicar un fuerte aplauso, durante el mismo periodo le ha provocado unos cuantos, pero ésos, mucho me temo, no nos están reservados a los tristes españoles que ni salimos ni entramos. Los que sí están al alcance de todos los ciudadanos y ciudadanas de España son los otros, los orgasmos que provoca Zapatero cuando le dejas el mando. Ésos sí que a todas luces merecen una laudatio porque una cosa, señores, es un deleite privado y otra cosa muy distinta, un orgasmo democrático. Ya me imagino a Zerolo, a estas horas, dando saltos, pues si los polvos aquellos le han tenido encandilado, hechizado, enardecido, exultante y extasiado, sin caber en sí de gozo y a las nubes transportado, qué arrobamiento, qué clímax, qué catarsis, qué arrebato no han de causarle los lodos de este segundo mandato. Y tomen nota, señores: para tener un orgasmo no hace falta una pastilla, ni salirse del armario, ni hojear el Kamasutra, ni explorar el sado- maso. Basta, y aun sobra, sospecho, con subirse a un escenario y bailarle el chiqui- chiqui al partido más votado, enderezarse el tupé y echar las piernas por alto. Pues como dijo Zerolo, anunciara Pepe Blanco, las encuestas presagiaran y las urnas refrendaron, a Rodríguez Zapatero le funciona el aparato. C A La actriz Tang Wei se deja la piel (y la reputación) en Deseo, peligro mar una historia de amor homosexual entre dos vaqueros. A pesar de la cada vez mayor apertura económica y social de China gracias a su crecimiento económico, el régimen comunista sigue prohibiendo cualquier manifestación política o artística que estime peligrosa. De hecho, ya censuró la película Memorias de una geisha porque dos de las principales estrellas chinas, Zhang Ziyi y Gong Li, interpretaban a geishas japonesas, consideradas prostitutas en el coloso orien- REUTERS tal. Junto al veto a Tang Wei, el Gobierno ha retirado de las pantallas la cinta china Pingguo (Lost in Beijing) por su fuerte contenido sexual y su retrato de la pérdida de valores morales, al tiempo que ha anunciado que escrutará con lupa a los grupos de música extranjeros que vengan a tocar al país. Todo ello con tal de evitar incidentes como el que protagonizó la semana pasada la cantante islandesa Bjork, quien apoyó la independencia del Tíbet durante un concierto en Shangai.