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ABC MIÉRCOLES 12- -3- -2008 CIENCIAyFUTURO 87 de años más expulsando gases, aumentando de tamaño y desarrollando un terrible apetito de planetas antes de desprenderse de su envoltura gaseosa, comprimirse y quedar como melancólica enana blanca. Pero los problemas empezarán mucho antes. Que la Tierra tenga fecha oficial de caducidad para dentro de 7.590 millones de años no significa que sea habitable hasta el último día. Dentro de sólo mil millones de años, el Sol, que desde que se formó ha incrementado un 40 su brillo, lo habrá aumentado otro 10 Entonces los océanos terrestres empezarán a hervir y a evaporarse como el agua de una tetera gigantesca. Y ése será sólo el principio de un largo proceso terrible. La Tierra acabará chamuscada, despedazada y, en definitiva, invivible para cualquier ser mucho antes de causar baja del Sistema Solar. Si eso es así, ¿entonces qué importancia tiene saber cuándo se producirá exactamente la desaparición del planeta, y si hay manera de evitarla? Porque hay quien busca maneras de evitarla. Científicos consultados ayer por The New York Times hablaban de un proyecto de algo que podríamos calificar de ingeniería de caminos espaciales: en el año 2001 Don Korycansky y Gregory Laughlin, de la Universidad de Santa Cruz en California, y Fred Adams de la Universidad de Michigan, estudiaban las posibilidades de provocar el choque ligero (y sobre todo oblicuo) de la Tierra con un cometa o con un asteroide para desviar su órbita y escapar del Sol. ¿A grandes males, grandes remedios? El mismo Gregory Laughlin se manifiesta ahora muy reacio a correr los riesgos incluso éticos de la idea: ¿quién asume la responsabilidad de que algo salga mal y se desencadene un holocausto mucho antes de lo astronómicamente anunciado? En el fondo lo que está en juego es resignarse, o no, a una idea de punto final, así sea muy lejano aún en el tiempo. Un lapso de 7.590 millones de años es mucho más de lo que la Tierra y la Humanidad llevan existiendo. Pero parece que eso no ayuda a nadie a conformarse con la idea de que el futuro no es ilimitado. Nadie se resigna a su extinción. La parte buena de la mala noticia, subrayaba Robert Connon Smith es que a partir de estos datos ya no habría excusa para no poner toda la carne en el asador para buscar, encontrar y colonizar otros mundos. ¿Y cómo lo hacemos? ¿Se puede evitar el desastre? La bahía de Algeciras sufrió hace unas semanas los efectos de una mancha de hidrocarburos dejada por el New Flame CARRASCO RANGEL Bruselas propone sanciones penales para los que contaminen los mares El Parlamento Europeo, a favor de pagar peaje para entrar con coche en las ciudades MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. La Comisión Europea propuso ayer que se establezcan sanciones penales disuasorias para los capitanes de los barcos que sean responsables de la contaminación del mar, para sus armadores y las empresas fletadoras. La propuesta, que debe aún recibir el visto bueno del Consejo de Ministros de la Unión Europea y del Parlamento, supone en realidad un cambio de la actual Directiva sobre Protección del Medio Ambiente de 2005, que fue parcialmente enmendada por un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en 2007. El comisario europeo de Justicia e Interior, Franco Frattini, aseguró ayer que esta decisión lanza una señal muy clara de que la Unión Europea no tolerará que los contaminadores que dañan gravemente nuestros recursos naturales escapen a la acción de la Justicia La lucha de Bruselas contra la contaminación en el mar no es nueva, sino que desde hace años intenta frenar el lanzamiento ilegal de sustancias contaminantes que realizan algunos barcos en el mar, con las consecuentes mareas negras que llegan después a la costas. Los Estados miembros deben hacer ver a las empresas que pueden llegar a tener responsabilidad penal en un caso de contaminación de sus barcos en el mar añadió ayer el comisario. Estas sanciones penales serán obligatorias y se aplicarán en los mares territoriales, en los puertos, en las zonas económicas exclusivas, así como en alta mar. En cuanto a las sanciones, tanto civiles como penales, no aparecen en el proyecto de reforma de la Directiva presentado ayer, pero, sin embargo, la actuación de los Estados miembros en esta materia será vigilada desde Bruselas con el fin de evitar que algunos castigos sean demasiado poco disuasorios respecto a lo que haga el país vecino, por ejemplo Europa, desde el naufragio del petrolero Erika en 1999 y del Prestige en 2002, se ha mostrado mucho más sensible a los desastres ecológicos en el mar. En los últimos tres años ha aprobado una serie de normativa, Erika I y Erika II, donde se incluye, entre otras, la prohibición de transportar petróleo a los barcos de un solo casco. Por su parte, y dentro de la misma filosofía de proteger el medio ambiente, el Parlamento Europeo aprobó ayer por una amplísima mayoría un informe en el que propone 27 medidas para reducir el tráfico urbano, responsable casi de la mitad de las emisiones de CO 2 procedentes de los automóviles. Entre estas medidas, figuran planes para favorecer el trabajo en el domicilio, pagar peajes para entrar a las grandes ciudades en coche, como ya sucede en Londres, favorecer los desplazamientos a pie o en bicicleta, así como el uso de los vehículos compartidos. Menos tráfico Más información sobre la investigación: http: www. ras. org. uk. Más información en: http: europa. eu rapid