Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 12- -3- -2008 La Infanta Cristina inaugura la exposición Hilos de esplendor en el Palacio Real 49 Es una pena, para ellos y para el barrio Pedro y Celes son dos vecinos de Carabanchel Alto. De los de toda la vida. Ayer venían de dar un paseo y habían comprado el pan. Vieron a la Policía Municipal en la puerta del viejo palacete y se pararon a curiosear. Es una pena. Para ellos, que viven en una condiciones indignas, y para el barrio, que no tiene por qué soportar lo que está pasando decían ambos. Ya lo hemos dicho muchas veces pero Carabanchel está abandonado. Casos como este hay por todo el distrito. No es que molesten. Es que no hay que consentir estas situaciones. Sí, ahora son pacíficos pero cuando no tengan con qué alimentarse ya veremos lo que hacen. Es una realidad que muchos acaban cometiendo pequeños delitos añaden. Janenona, una anciana de Sri Lanka, se acicala como puede en el servicio del palacete sión de doscientos euros. Eso no me da para pagar una vivienda. Por eso estoy aquí. De todas formas, un africano nos cobra 150 euros al mes. No sabemos mucho más de él. Sólo viene a por el dinero explica Janenona. La casa no es de él, del africano, pero hace su negocio desde que el dueño murió añade la anciana. Por lo visto, y según cuentan los agentes municipales, este palacete tiene dueños. Parece que su propietario falleció pero que quedan herederos. No se saben muchos más detalles. Es otra de las cuestiones que habrá que investigar. Los inmigrantes que, en estos momentos, okupan el 52 de la avenida de Carabanchel Alto sospechan que no estarán aquí por mucho tiempo. No es lo que hubieran soñado pero, por lo menos, están a cubierto. Entre los de Senegal parece existir una compenetración especial. Se lo dicen casi todo con la mirada. Pathe, que parece el más despierto, lleva las riendas. Todos le escuchan. La mayoría son jóvenes de no más de veinticinco años. Menores no parece haber ninguno. Nos dicen que piensan permanecer aquí todo el tiempo que puedan aunque ya les han dicho que puede llegar un desalojo. ren su permiso de residencia. Está en regla. Es una anciana de Sri Lanka que, según entendemos, lleva quince años en España. Su carné dice que está autorizada a trabajar. De hecho, asegura que ha sido empleada de hogar y que tiene ocho años cotizados. Que ahora está sin trabajo y que cobra una pen-