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38 ECONOMÍA www. abc. es economia MIÉRCOLES 12- -3- -2008 ABC En el centro de la imagen, Nozaleda y Portillo en la junta extraordinaria de accionistas del pasado mes de diciembre ABC Dubai cierra la compra de Colonial pero exige a los bancos una quita de 500 millones Portillo y Nozaleda mantendrán el negocio residencial y el suelo, con un patrimonial neto de 1.200 millones M. PORTILLA MADRID. El fondo de inversión Investment Corporation of Dubai (ICD) cerró en la madrugada del martes el acuerdo de compra de Inmobiliaria Colonial con los socios de referencia de la compañía, Luis Portillo y Luis Nozaleda. La transacción fue rubricada a lo largo del día de ayer por el resto de los grandes accionistas que hasta finales del pasado año formaban el consejo de administración de la primera compañía española del sector. Los promotores Domingo Díaz de Mera y Aurelio González, así como Omega Capital, la sociedad inversora de Alicia Koplowitz, sucribieron la operación que supone la escisión de Colonial en dos empresas independientes; una patrimonial que será opada por los inversores dubaitíes y otra residencial y de suelo que se mantendrá bajo control de los originales dueños españoles. La oferta de Dubai sobre Colonial se efectuará finalmente a un precio de 1,19 euros por acción, una vez que se consume el traspaso de los activos de suelo y promociones inmobiliarias en curso a una empresa de nueva creación, cuyas acciones deberán ser también cotizadas en los mercados de valores. La empresa original mantendrá el grueso de la deuda cercana a los 9.000 millones de euros que acumula Colonial, si bien los futuros dueños de la empresa española han instado a los bancos acreedores para renegociar las condiciones de los créditos en las próximas semanas. El objetivo planteado por el fondo inversor del Gobierno de Dubai se resume en la aplicación de una quita de 500 millones de euros a la que, en principio, se han negado las entidades financieras. Goldman Sachs, Euro Hypo, Calyon y Royal Bank of Scotland están convencidos de que la compañía tiene capacidad para asegurar la amortización de su deuda, pero los inversores dubaitíes consideran que las condiciones originales de los préstamos son ciertamente leoninas y quieren aprovechar el momento de la negociación para conseguir una mejora de la financiación. En cualquier caso, la oferta pública en Bolsa está asegurada tras el pacto con los vendedores, de la misma manera que también lo está la estructura financiera de la segunda sociedad residencial que nacerá como consecuencia de la segregación de actividades. La nueva Colonial tendrá un valor patrimonial neto de 1.200 millones de euros, producto de un activo de 2.100 millones y un pasivo de 900 millones de euros. Esta cifra supone la asunción de 200 millones adicionales a los 700 millones de deuda que incorporan los propios activos inmobiliarios de la compañía escindida. El reparto de Colonial supone un buen acuerdo entre el comprador y los vendedores, ya que cada uno se queda con el negocio que más y mejor puede gestionar. Dicho de otra manera, el fondo inversor de Dubai recibe una empresa de carácter patrimonial que deriva en una actividad claramente financiera, en tanto que los promotores reunidos en torno a Colonial permanecen al frente de una sociedad orientada a la actividad inmobiliaria pura y dura. Falta por saber, no obstante, el papel que asumirán los bancos acreedores de Portillo y Nozaleda en esta segunda compañía y la confianza financiera que les otorgarán como eventuales gestores de la futura empresa. Fuentes conocedoras de la operación estiman que el proceso para la escisión y venta de Colonial se desarrollará en un plazo de entre cinco a siete meses. La venta será aprobada por el consejo de administración de Colonial mañana jueves. Consejo, mañana jueves YA LLUEVE MENOS La venta de Colonial supone un respiro para el sector inmobiliario. El soplo de aire fresco debe ser la refinancianción de Martinsa, a punto de caramelo POR JOSÉ ANTONIO NAVAS La venta de Colonial ha supuesto un respiro para el sector inmobiliario y también para buena parte de las grandes entidades financieras. La otra alternativa, un procedimiento concursal, hubiera supuesto un grave quebranto para la credibilidad de los mercados españoles de capitales. Los más escépticos y algún que otro interesado ya se frotaban las manos con la triste esperanza de que el fondo gubernamental de Dubai retirase una oferta orientada a la baja, pero que, al fin y al cabo, ha sido el clavo ardiendo al que se han agarrado los promotores de Colonial. Los luises Portillo y Nozaleda, habían quedado atrapados en ese enorme panal de miel que durante estos últimos años ha representado el gran circo del ladrillo, un negocio que ha evaporado sus rentabilidades infinitas hasta convertirlas en riesgos elevados a la enésima potencia. Tanto los compradores de suelo finalista como los que habían edificado sus imperios inmobiliarios con deudas multimillonarias han sido desterrados del paraíso para caer en el peor de los infiernos. No es éste por suerte el caso de Martinsa- Fadesa, la compañía que aspira a convertirse en buque insignia del sector una vez que culmine la refinanciación de 3.800 millones de euros con el sindicato de bancos acreedores. La compañía tiene ya el respaldo de las grandes entidades españolas y espera que la banca extranjera, y más concretamente los fondos de inversión vinculados a Morgan Stanaley, terminen por hacer buenos compromisos asumidos en las últimas semanas. La renegociación de deuda por parte de la primera empresa inmobiliaria del país es algo así como una reválida para superar la crisis de confianza provocada desde distintos medios internacionales sobre la situación económica de España. El Gobierno está a la expectativa de una operación que servirá para calmar los ánimos de los mercados tras la tempestas electoral. De momento la operación Colonial es un buen precedente para certificar que ya llueve menos en el sufrido sector inmobiliario.