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92 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos MARTES 11- -3- -2008 ABC Es el PSOE el que tiene una historia negra, no el PP Stanley G. Payne s Hispanista Viene a presentar un libro sobre Franco y Hitler el día después de las elecciones. De paso, critica la nueva ideología de la izquierda: el buenismo o la corrección política; y el uso dado a la memoria histórica POR TULIO DEMICHELI FOTO: SIGEFREDO MADRID. El historiador nortemericano considera que Franco y Hitler (La esfera de los libros) es el único estudio realizado hasta ahora que enfoca exclusivamente las relaciones que los dos dictadores establecieron durante un espacio de nueve años. No es una historia de la guerra civil, sino de esas relaciones en términos políticos, militares, estratégicos, diplomáticos y económicos. Y además se estudia el papel que España desempeñó en el Holocausto Para realizar el libro, Payne se ha basado en documentos alemanes, pero también se ha incorporado documentación española nueva de la Fundación Franco El autor considera que la II República, a partir del estallido de la guerra, se convirtió en una especie de República Popular, pero de tipo diferente a las comunistas instauradas en Europa tras la guerra mundial. Fue exclusivamente de izquierdas- -afirma Payne- -pero no comunista. Aunque había menos semipluralismo en el Gobierno de Franco, porque allí existía un partido único, algo que Negrín pensó hacer en algún momento, pero esa idea fue rechazada, precisamente, por los comunistas, porque les sonaba muy fascista Payne examina a fondo la naturaleza de las ayudas que la URSS, por una parte, y Alemania e Italia, por la otra, prestaron a los contendientes. La ayuda soviética fue menor y menos eficiente, porque la alemana y la italiana se mantuvieron de un modo sistemático. Si Stalin hubiera querido invertir más, quizá hubiera sido factible la victoria de la República. Éste es, paradójicamente, el punto de vista de los republicanos no comunistas. Sin embargo, los suministros soviéticos se enfrentaban a la marina italiana y sus submarinos, así como a los barcos de Franco. Eso forzó después a trasladarlos por Francia, un camino más costoso y largo. La situación de la URSS como potencia europea a la vez que asiática recortó mucho las posibilidades sobre todo a partir de la guerra chino- japonesa. Podía invertir cierta cantidad en España, pero no demasiado. La hegemonía soviética existía en la Republica, pero no era total, porque ni el Ejército ni el Gobierno de Negrín estuvieron totalmente dominados por los soviéticos España era un país periférico La relación también era asimétrica porque fue mayor la simpatía de Franco por Italia que por Alemania (y viceversa) Hitler creía que su apoyo sería estratégicamente importante. Pero España era un país periférico cuya importancia se limitaba a intereses económicos. En cambio, para la Italia de Musolini, como potencia mediterránea, España resultaba fundamental. Su ayuda fue más abundante y sus términos, más generosos: se le condonó casi el 40 por ciento de la deuda. Después, al comenzar la guerra mundial, Italia ya no podía ayudar a España. Y Franco entendía eso y pensó que la ayuda tenía que venir de Alemania Payne sostiene que Franco siempre estuvo dispuesto a entrar en la guerra mientras España obtuviera claros beneficios. Pero Hitler quería una de las islas Canarias, Guinea Ecuatorial y, además, no podía Stanley G. Payne, ayer durante la entrevista incomodar al Gobierno de Vichy con las pretensiones coloniales españolas en Marruecos. Aquí lo fundamental es que España era más débil que Italia. En una carta de Franco a Serrano Súñer le decía que España no podía entrar por gusto en la guerra, sino que tenía que haber contrapartidas importantes tanto en territorios como en apoyo económico y militar. Y Hitler no estaba en condiciones de entregar tanto. Franco, por su parte, insistía y esto, al fin y al cabo, le salvó. Pero estaba dispuesto a hacerlo si sacaba esas contrapartidas En fin, un día como éste resulta imposible sustraerse a temas de actualidad. Así que hablaremos de la tan traída y llevada memoria histórica. el franquismo y que lo ha rechazado formalmente. Y eso es todo. En cambio, el PSOE tiene una historia siniestra. Históricamente defendió objetivos totalitarios y cuenta con un pasado de terrorismo en 1934, en 1936 y en 1937, incluso con participación en asesinatos en masa. El que tiene una historia negra es el PSOE, no el PP. ¿Ha utilizado el PSOE a lo largo de la pasada legislatura la memoria histórica para identificar al PP con el bando franquista de la Guerra Civil? -Sí, creo que ésa ha sido la intención del PSOE. Yo creo que las relaciones del PP con el franquismo están muy claras: es un partido nuevo, democrático, que nada tiene que ver con -Sin embargo, el PSOE surgido en Suresnes se desvinculó de ese pasado. En 1977, el heredero de esa tradición fue el partido de Llopis, el PSOE histórico... -Eso es verdad, creo, en cuan-