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54 INTERNACIONAL MARTES 11 s 3 s 2008 ABC Ecuador pide cascos azules para la frontera con Colombia Una misión de la OEA visita el campamento atacado de Raúl Reyes s Álvaro Uribe promete reforzar las fronteras con tropas ALEJANDRA DE VENGOECHEA CORRESPONSAL BOGOTÁ. Pese a que hubo disculpas y promesas de que Colombia no volvería a atacar en países vecinos, pocos parecen creer al presidente Álvaro Uribe. Ayer, mientras una misión de Organización de los Estados Americanos (OEA) visitaba la zona donde hace más de una semana murieron veinte personas, incluido un mexicano y el número dos de la guerrilla de las FARC, Raúl Reyes, el ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Gustavo Larrea, pedía el envío de cascos azules. Que protejan la frontera de casi 600 kilómetros para que la paz entre los dos países sea duradera dijo. Algo similar sucedía en Brasil. Según un informe del diario O Globo pronto se inaugurará la mayor base de la región con al menos 15 policías que se rotarán cada dos semanas. Hemos decomisado mucha cocaína en esa región pero aún es poco, muy poco, con respecto a la que imaginamos que pasa por allí dijo el comisario de la Policía Federal en la ciudad fronteriza de Tabatinga, Eduardo Primo da Silva. Silva explicó que los ríos Solimoes e Iça son usados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para transportar sus abastecimientos, incluso de químicos usados para el procesamiento de cocaína. Entran en Brasil con documentación regular, compran lo que necesitan y regresan en canoas Pero mientras Uribe prometía reforzar con tropas las fronteras y esperaba la llegada del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien traía un informe sobre la operación armada en la frontera con Ecuador, los colombianos seguían leyendo explosivas revelaciones que mostraban el grado de connivencia que existía entre las FARC y Venezuela. En entrevista con los medios locales, el guerrillero que mató al número cuatro de esa guerrilla, alias Iván Ríos, aseguró ayer que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ofreció varios millones de dólares y armas usadas a las FARC. Ni por el verraco (ni por asomo) las FARC tienen intención de entregar a la franco- colombiana y ex candidata a la presidencia Ingrid Betancourt dijo Pablo Montoya, quien asesinó a Ríos para cobrar una jugosa recompensa. La congresista Piedad Córdoba anunció entretanto desde Caracas que llevará al país las pruebas de vida de nueve de los diez militares y policías en poder de las FARC. Córdoba, que reitera que la liberación de Betancourt, una de las 40 canjeables que la guerrilla quiere intercambiar por cientos de rebeldes presos, no es una utopía, anunció que viajará a EE. UU. y otros países para insistir en la necesidad de crear un grupo de países amigos que interceda ante las FARC. Chávez les ofreció armas Ni por el verraco (ni por asomo) tienen intención de liberar a Ingrid afirma el verdugo de Iván Ríos EPA Aplazan el juicio del pederasta canadiense Un tribunal tailandés aplazó ayer la apertura del juicio del presunto pederasta canadiense Christopher Paul Neil, detenido en octubre tras una orden de Interpol. El juicio fue aplazado hasta junio debido a que el sospechoso de violar a niños en Vietnam y Camboya carecía de abogado. En la imagen, Neil antes de comparecer MAMBRÚ SE IBA A LA GUERRA Increíble: los ofensores que han protegido a las FARC jugaron el papel de ofendidos. Pero la verdad quedó en los ordenadores de Reyes, el guerrillero muerto De igual manera, al amenazar a Colombia por un problema que no le concierne, al expulsar a sus diplomáticos y enviar a las zonas fronterizas diez batallones, el presidente Chávez buscaba ocultar tras los estrépitos y resplandores de un conflicto externo los agudos problemas que tiene dentro de casa, creados por su incompetencia y sus extravagancias histriónicas. Los venezolanos están hoy afectados por una inflación que supera el 22 por el desabastecimiento de productos básicos, por la fuga de capitales, el mercado negro, el desempleo, la inseguridad y la corrupción. La popularidad de Chávez, que en su mejor momento llegó al 65 hoy se ha derrumbado a un 21 Está quedándose sólo con sus fieles seguidores de boinas y camisas rojas. La coartada de fabricar un conflicto internacional tuvo o debió tener como sustento en él la furia que le produjo la muerte de Raúl Reyes Dentro de su elemental escenografía política, Chávez ubica de un lado a los amigos del imperio y del otro a los amigos de la revolución; es decir, los que buscan como él instaurar en el continente su espectral socialismo del siglo XXI. Raúl Reyes pertenecía a estos últimos. Era un amigo. Lo eran las FARC y no de ahora. Su relación con ellas se estableció desde 1995, cuando Chávez adhirió al Foro de Sao Paulo, organización auspiciada por Fidel Castro y a la cual pertenecían, además de grupos o partidos de extrema izquierda continentales, las FARC y el ELN de Colombia. Con esa previa relación, que suponía total identidad ideológica y comunidad de objetivos, no es de extrañar que las FARC acabaran por recibir Plinio Apuleyo Mendoza Escritor y periodista i un psiquiatra decidiera aplicar su ciencia a los problemas políticos de América Latina, hablaría del síndrome Galtieri para explicar el último desvarío de Hugo Chávez. Galtieri, como es sabido, fue el presidente de la Junta Militar argentina que decidió la invasión de las islas Malvinas en abril de 1982. Con esta aventura bélica buscaba alborotar el nacionalismo de sus compatriotas y encontrar de este modo sesgado razones de apoyo popular para su agónico gobierno. Lo que produjo fue una catástrofe y su propia caída. S un encubierto apoyo del gobierno presidido por un antiguo compañero de ruta, apoyo que se traduce en hospitalidad en su territorio para campamentos guerrilleros, recursos financieros y en armas, como lo han demostrado recientemente los documentos extraídos de los ordenadores de Raúl Reyes ¿Quería realmente Chávez una guerra con Colombia? Sí, dice su amigo de otros tiempos, el general Raúl Isaías Baudel, fundador con él del Movimiento Bolivariano Revolucionario y su ministro de Defensa hasta julio del año pasado. Pero Chávez- -dice Baudel- -quiere ir a la guerra como Mambrú: solo. Porque a la guerra no sólo van generales y almirantes. Van mandos medios, oficiales y suboficiales que razonan y saben que no ha habido una agresión contra nuestro país. Las razones son ficticias. Y el pueblo venezolano, del que las fuerzas armadas forman parte, lo sabe De su lado, el presidente del Ecuador, Rafael Correa, ha protestado en la OEA y en la cumbre de Santo Domingo por la incursión colombiana en su territorio, y su reclamo sería válido si no hubiese permitido que Raúl Reyes estableciera allí, tranquilamente, su campamento. Tranquilamente, también, lo visitaba el ministro Larrea. En realidad- -escribió este diario en una nota editorial- -el Gobierno ecuatoriano debe (por esta razón) más explicaciones que el de Bogotá. La verdad es que Correa y Hugo Chávez, además del rústico Daniel Ortega, nunca han visto como terroristas a los autores en Colombia de atroces masacres, atentados, secuestros, tráfico de droga o siembra de minas que han dejado más de tres mil inválidos, entre ellos 600 niños. Considerándolos como camaradas que comparten su sueño revolucionario, los apoyan. Es la verdad que ahora sale a luz. Y en vez de dar explicaciones por ello, se apresuraron a empujar tropas, tanques y amenazas a las fronteras de Colombia. Increíble: los ofensores que han protegido a las FARC jugaron el papel de ofendidos. Menos mal que todo terminó en una escena algo histriónica de abrazos, aunque la verdad quedó ahí, en los ordenadores de Raúl Reyes