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ABC MARTES 11 s 3 s 2008 INTERNACIONAL 51 Mueren cinco soldados de EE. UU. en un ataque suicida en Bagdad EFE BAGDAD. Al menos cinco soldados estadounidenses murieron y otros tres resultaron heridos a primeras horas de la tarde de ayer en un ataque perpetrado por un suicida en una céntrica zona del oeste de Bagdad, informó el mando norteamericano. Según un portavoz castrense estadounidense, el ataque también dejó herido a un traductor iraquí que acompañaba a los militares. Pocas horas antes, fuentes de seguridad iraquíes informaron de que tres soldados norteamericanos y un civil iraquí habían perdido la vida en el atentado. El suicida se inmoló con una carga de explosivos que llevaba adosada al cuerpo, junto a una patrulla militar norteamericana en una avenida comercial del barrio de Al Mansur, precisaron las fuentes. Al parecer, el ataque fue perpetrado cuando los soldados realizaban compras en una tienda. Con estas nuevas bajas mortales, ascienden a 3.980 los militares estadounidenses muertos en Irak desde la invasión y posterior ocupación del país árabe, en marzo de 2003. La violencia persiste en Bagdad pese a la vigencia del plan de seguridad impuesto en febrero del año pasado, y que es vigilado por decenas de miles de militares estadounidenses e iraquíes. En otro atentado, al menos cuatro personas fallecieron, entre ellas un dirigente tribal, en un ataque cometido por una mujer suicida cerca de Baquba, capital de Diyala a 150 al noreste de Bagdad. Según las fuentes, la terrorista suicida hizo detonar un cinturón de explosivos que llevaba adosado al cuerpo después de entrar en la casa del líder tribal, Zaer al Karji, en la localidad de Kenan, al sur de Baquba. Karji, que falleció de forma instantánea al igual que dos miembros de su familia y un guardaespaldas, era responsable de un Consejo de Salvación, milicias tribales que colaboran con las tropas estadounidenses e iraquíes en la lucha contra la insurgencia vinculada a Al Qaida. En el balance de una nueva jornada de violencia en Irak hay que situar a los cinco soldados estadounidenses y diez civiles, incluidos los cuatro provocados por la mujer suicida en Baquba. Eliot Spitzer, acompañado por su mujer, durante la declaración que hizo ayer a la prensa en Nueva York AP El gobernador de Nueva York admite haber contratado prostitutas de lujo Eliot Spitzer- -estrella ascendente del Partido Demócrata y con fama de luchador contra el crimen y la corrupción- -no aclara de momento si piensa dimitir PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Eliot Spitzer, gobernador demócrata de Nueva York, ha sido implicado como cliente de una lujosa red de prostitución internacional con tarifas de más 3.500 euros por encuentros de una hora. El político- -casado, con tres hijas y fama de luchador contra el crimen y la corrupción- -ha reconocido que es uno de los clientes del servicio de citas conocido como el Club del Emperador pero sin llegar a aclarar si piensa permanecer en su puesto o dimitir. En lo que ya es casi un ritual dentro de la intersección de política y escándalo en Estados Unidos, al poco de trascender ayer la noticia en la edición on line del New York Times el gobernador apareció en compañía de su esposa desde hace 21 años para leer un breve comunicado de contrición: He violado mis obligaciones hacia mi familia, y mi propio, o cualquiera, sentido de lo que está bien y lo que está mal. Ahora debo dedicar tiempo a volver a ganar la confianza de mi familia La implicación de Spitzer habría sido confirmada a través de una pesquisa dirigida por la fiscalía federal en Manhattan contra el Club del Emperador desarticulado la semana pasada con cuatro detenciones. De acuerdo a las conclusiones del Ministerio Público, respaldado por el FBI y la inspección de Hacienda, esta red de prostitución contaba con medio centenar de prostitutas de lujo y ofrecía sus servicios a través de internet en Nueva York, Washington, Los Ángeles, Londres y París. Con unas ganancias durante los últimos cuatro años estimadas en más de un millón de dólares. El gobernador, licenciado en Derecho por la Universidad de Harvard y parte de una multimillonaria familia de Nueva York, habría recibido la noticia de su implicación el pasado viernes. Desde entonces, el político considerado como una estrella emergente en el Partido Demócrata ha tenido que explicar su delicada situación a su esposa Silda y su equipo de gobierno. Como parte de las pruebas que implican a Eliot Spitzer figuran grabaciones telefónicas realizadas el pasado 13 de febrero, en las que supuestamente el gobernador se pone de acuerdo para recibir la visita de una prostituta del Club del Emperador con instrucciones para que la joven viaje desde Nueva York para citarse en la habitación 871 de un céntrico hotel de Washington, el Mayflower. En Estados Unidos, no es habitual que fiscales federales procesen a clientes de redes de prostitución, actividad que se considera más bien como un delito estatal. Aunque el caso particular de Spitzer invoca la legislación conocida como Mann Act aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 1910 para luchar contra la prostitución y el tráfico humano. Esa ley convierte en un crimen federal el transporte de personas entre Estados de la Unión con fines de prostitución. Eliot Spitzer fue elegido gobernador de Nueva York el pasado 2006 por un histórico margen de votos y una plataforma basada en elevar los estándares éticos del gobierno estatal. Con anterioridad, Spitzer sirvió durante ocho años como fiscal general del Estado de Nueva York. Periodo en el que se ganó la fama de ser el sheriff de Wall Street y perseguidor de todo clase de delincuencia organizada. La revista Time le llegó a nombrar cruzado del año y los periódicos más populares le rebautizaron como el peliculero sobrenombre de Eliot Ness Irónicamente, entre sus casos como fiscal general estatal figura el procesamiento de varias redes de prostitución. Su primer año como gobernador ha sido especialmente difícil, jalonado por una mezcla de escándalos y derrotas legislativas. En caso de dimitir, Spitzer sería sucedido por el teniente gobernador, David Paterson. Un invidente afroamericano que había sido mencionado como posible reemplazo de la senadora por Nueva York, Hillary Clinton, en función de los resultados de las elecciones generales de noviembre. Mujer suicida Documentos judiciales le identifican como el cliente número 9 del desarticulado Club del Emperador