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ABC LUNES 10 s 3 s 2008 ECONOMÍA 67 La crisis ha venido para quedarse y puede ser larga si no hacemos nada Juan José Toribio s Ex director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional Alza de precios, menor crecimiento y más paro es el desolador panorama que prevé el experto economista para este año, ya que estamos en el inicio de una crisis que no sabemos lo que va a durar POR BELÉN RODRIG 0 FOTO PEPE ORTEGA LISBOA. El profesor Juan José Toribio participó en Lisboa en una conferencia sobre los efectos de la crisis americana en la economía europea, organizada por la Cámara de Comercio e Industria Luso- española. Tras su larga trayectoria profesional, con dos años como director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) el reputado catedrático de Economía asegura que la crisis ha venido para quedarse y puede ser larga y profunda si no hacemos nada el tiempo. La demanda interna es la que va a experimentar una desaceleración seria. El sector exterior que actúa de colchón va a hacer que la disminución del PIB no sea tan importante. Como habrá menos importaciones y más exportaciones seguramente la aportación negativa del sector exterior no va a ser tan negativa como en el pasado. Es muy posible que la tasa de crecimiento de la economía española este año no supere el 2,5 En la primera parte del año está subiendo el 3 por lo que en la segunda mitad del año será del 2 y sentiremos más ese bache. dremos muchos problemas con el empleo. Además tiene un tirón importante en otros sectores como el industrial y el de servicios que también son intensivos en mano de obra. El efecto sobre el empleo va a ser notable si no hacemos nada. -Soluciones mágicas no hay pero al tener un superávit en las cuentas públicas se pueden hacer cosas como acelerar la construcción de infraestructuras. Pero eso no solucionará el problema del empleo porque las infraestructuras son hemos intensivas en mano de obra que el sector inmobiliario pero algo lo aliviará? ¿Alguna solución para cambiar este escenario? ¿Estamos en medio de una crisis financiera que era previsible? -No estamos en una situación caída del cielo, sino que es el resultado de errores del pasado. Estamos ante un escenario de desconcierto, sin precedentes, y en Europa estamos sintiendo el impacto real y financiero. -Estamos en el principio negativo de la crisis y todavía vamos a ver más datos negativos. No digo que lleguemos a una recesión pero sí a un menor impulso económico que hasta ahora. ¿Cuánto va a durar y cuál será la salida? Hay gran incertidumbre. Puede ser una crisis profunda y larga si no hacemos nada pero afortunadamente hay instrumentos. La duración dependerá de la energía con que utilicemos esos instrumentos. La capacidad de la política monetaria es bastante limitada, no deberíamos volver a tener la inundación de liquidez que tuvimos en el pasado, hay más capacidad desde el punto de vista presupuestario y tendríamos que ser más enérgicos para cometer reformas estructurales, estamos en el momento para ello. Los mercados de trabajo son muy rígidos, hacen falta reformas en los sistemas fiscales y en general en todo aquello que hace referencia a la mayor facilidad para construir y gestionar empresas. -Ha presentado un futuro poco alentador. -Hay una subida de precios especialmente de productos alimenticios y energía que es internacional, generalizada. Pero esa subida ha sido mayor en España que en otros países europeos por lo que el diferencial de tasa de inflación entre España y el resto de países está aumentando otra vez. Probablemente esto está revelando que los mecanismos de distribución en la economía española ¿Se puede controlar la subida de precios que se ha producido en España? -Yo creo que el BCE va a dejar que esta presión inflacionaria ceda antes de reducir los tipos de interés y a mi parecer es la decisión correcta. ¿Para cuándo una bajada? Dependerá de las estadísticas disponibles sobre las tasas de inflación. Si la presión en los precios parece ceder, bajarán inmediatamente los tipos de interés. No me atrevo a decir que sea en junio pero seguro que en la segunda mitad del año. Y será de al menos medio punto, en rebajas sucesivas de un cuarto, pero en función de la intensidad de la sucesión europea. -El BCE mantiene los tipos de interés. ¿Es previsible una bajada? Juan José Toribio no son suficientemente eficientes y que por lo tanto, las medidas que se adopten deben servir para reformar las estructuras comerciales. Es necesario liberalizar horarios, instalar grandes superficies y liberalizar todo el sector -Con la crisis en el sector inmobiliario de los EE. UU. ¿Qué nos cabe esperar a los europeos? -Sí, y vamos a tener una tasa de paro que no habíamos conocido en los últimos diez años. El sector de la economía española que más va a sufrir es el inmobiliario, que es muy intensivo en mano de obra y allí ten- ¿El paro seguirá creciendo? -Cabría esperar un efecto directo, pero no se había pensado en el efecto indirecto de carácter financiero que está teniendo consecuencias devastadoras para la UE. No se trata de la primera crisis económica pero la diferencia es que en las anteriores siempre se supo que hacer. Juan Velarde Fuertes ¿UN GIRO DE 180 S -Estamos empezando ese bache y probablemente se acentuará a medida que transcurra ¿La economía española ya ha entrado en el bache que pronosticó hace meses? on estos momentos serios para el futuro de la economía española. Por una parte, nos encontramos con una mezcla de errores acumulados en la dirección de la política española, fundamentalmente como consecuencia del miedo de la Administración a enfrentarse con promesas populistas de antaño y de hogaño. No se abordó a fondo el problema del Estado del Bienestar que está en crisis; es lamentable- ¿merece la pena volver a exponer las cifras escalofriantes del Informe PISA? -el panorama escolar, de la enseñanza primaria a la universitaria, el de la investigación, y como consecuencia, el cientificotecnológico español; la realidad energética escalofría; las rigideces en los mercados de factores y productos llaman la atención; la escalada de los impuestos, para mantener el equilibrio presupuestario, perturban la marcha de la economía; por estas causas y otras adicionales, la productividad del conjunto de los factores, alarma; la descoordinación de las políticas autonómicas en aspectos esenciales de nuestra vida material, es palpable y se diría que alarmante, con rupturas del mercado interior español que no se soportan sin daño. A ello, como es lógico se suma el final del ciclo de la construcción; una situación fronte- riza europea, respecto a África, la región con los peores índices, que genera una presión migratoria considerable sobre España y, para complicarlo todo, una realidad internacional financiera sumamente preocupante, con unos vecinos fronterizos o próximos- -Francia, Portugal, e Inglaterra- grandes clientes nuestros, que no aciertan a despegar, y una Alemania que no colabora precisamente en el ámbito comunitario para aliviar nuestros problemas, porque lo que le preocupa, y es lógico, es el Este. Son precisos cambios radicales en nuestra economía. Los irlandeses, hace tiempo, lo hicieron, y les fue maravillosamente bien. Los suecos han emprendido ese sendero, y no les va nada mal. España había logrado convertirse en un país desarrollado. Respecto los miembros del G- 7 supera en PIB por habitante a Italia y en PIB global a Canadá. En el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en el año 2005, en un conjunto de 177 países, España ocupa el lugar 13, inmediatamente detrás de Estados Unidos e inmediatamente delante de Dinamarca. Pero, como concretamente ahora está sucediendo con Italia, como antaño ocurrió con Gran Bretaña, como en el mundo hispano es el caso de Argentina, si no es capaz un país de mantener el ritmo de la Revolución Industrial, resulta inmediatamente condenado a una caída relativa en su economía. Precisamente es lo que ha comenzado a suceder en España, con claridad, desde 2007, y de acuerdo con Jaime Terceiro, desde 2002- 2003. ¿Un giro, por tanto, de 180 en la política económica? Cualquier otra opción, pues, podría ser fatal.