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62 INTERNACIONAL LUNES 10 s 3 s 2008 ABC Alberto Sotillo Retirar a los aliados produciría una guerra civil en Afganistán Wojciech Jagielski, autor de Una oración por la lluvia. Historias de Afganistán Este periodista polaco de 48 años está siendo aclamado ya como el nuevo Ryszard Kapuscinski, el legendario reportero paisano suyo, fallecido en 2007. Jagielski es un experto en Afganistán, país al que ha viajado con frecuencia. Su prosa es excepcional POR JOSÉ GRAU FOTO JULIÁN DE DOMINGO MADRID. Está de acuerdo Wojciech Jagielski con Malalai Joya, una diputada afgana amenazada de muerte, en que el Parlamento de aquel país, y en gran medida el Gobierno, está controlado por criminales de guerra. En conversación con ABC, Jagielski pone el ejemplo de un antiguo señor de la guerra Abdul Rashid Dostum. No hace mucho lo sorprendieron completamente borracho metiéndose con unos vecinos. A cualquier afgano lo hubieran encarcelado. Pero, en su caso, las propias embajadas occidentales intercedieron para que no lo mandaran a prisión, por la revuelta que se produciría Sobre si es factible crear una especie de tribunal de Nuremberg que juzgue el cúmulo de atrocidades en Afganistán desde la ocupación soviética hasta ahora, Jagielski, que ha venido a Madrid a presentar su libro, opina que es completamente imposible ¿Y cómo ve la política estadounidense y de los aliados? La respuesta es demoledora: Yo no sé cuál es su política Y añade: No tienen una idea de lo que quieren hacer en Afganistán y ése es el auténtico problema. occidental se desplazó a Irak. Y las cosas siguen igual de mal. Pone dos ejemplos actuales: Últimamente dos mil personas han fallecido de hambre y de frío; y el camino de Kabul a Kandahar no es ni mucho menos seguro, porque es alta la probabilidad de que te secuestren y te maten. No han conseguido nada de lo que querían conseguir; no se resuelven los problemas de verdad La solución no es retirar las fuerzas aliadas, lo que produciría una guerra civil No obstante, los 50.000 soldados que hay allí son muy pocos, y también serían pocos 100.000 O sea, que la pelea de los EE. UU. con sus aliados por enviar más militares es cosmética, más importante para la OTAN que para Afganistán La pista de Osama bin Laden la ha seguido desde hace tiempo. Si está escondido, no puede ser líder sostiene Jagielski. Casi seguro que ha salido de Afganistán, donde no es muy popular por los desastres de la guerra que provocó. Lo más verosímil es que se halle en Pakistán, en una zona montañosa, sin caminos, aunque también podría ocultarse en centros muy poblados, como Karachi Jagielski no piensa que esté muerto. Si hubiera fallecido, los estadounidenses lo habrían difundido Saliendo al paso de bastantes malentendidos, este periodista- ensayista afirma con rotundidad: Soy una persona religiosa y la religión es algo muy importante para mí. Por supuesto que el terrorismo no es un problema religioso, y que asociar el islamismo al terrorismo sería cometer el mismo error que asociar el IRA al terrorismo cristiano o Hitler al terrorismo católico El autor de Una oración por la lluvia no se considera corresponsal de guerra un género que no sabe bien en qué estriba, sino alguien que cuenta lo que ve y vive. No es sólo ocupación, se trata de algo relacionado con el carácter En cualquier caso, Jagielski, como su maestro Kapuscinski, sí tiene muy claro en qué ha de consistir su trabajo. Entre otros aspectos señala que la forma, la lengua, es tan importante como el contenido. El periodista ha de tener tiempo para leer, porque de lo contrario no llegará a la perfección del estilo Ésa es una de las claves para que su libro se eleve sobre la mediocridad de muchos en su género. SIN CONSENSO Y A GARROTAZOS l garrote es un instrumento que ha desempeñado a menudo un relevante papel en la política exterior. Habla suavemente y lleva contigo un buen garrote decía el ex presidente norteamericano Teddy Roosevelt. Pero T. R. nunca imaginó que la política exterior fuese un garrote con el que se aticen gobierno y oposición, como en España. Fenómeno inaudito en cualquier país casi serio. La diplomacia francesa puede ser muy criticable, pero antes tendríamos que aprender la lección que nos da el consenso básico con el que se ha guiado desde los tiempos de Talleyrand, ministro al servicio de la Revolución de 1789, de Napoleón y de la Monarquía de Luis XVIII. Esa continuidad- -por muy cínica que parezca- -fue la que salvó a Francia del abismo tras la derrota de Bonaparte. En nuestro entorno, no hay caso como el español. En Marruecos la política exterior la impone el Rey, y ahí no hay discusión posible. Pero sus partidos políticos tampoco practican el deporte de riesgo de cuestionar sus líneas estratégicas. O sea, que hasta el vecino magrebí tiene las ideas más claras que nosotros. Siempre caben discrepancias. Irak es el caso más claro de división en la política exterior norteamericana. Pero EE. UU. es también un ejemplo de cómo su clase política sabe evolucionar para que el consenso vuelva a imperar. En España somos capaces de seguir discutiendo de Irak en la campaña preelectoral de 2008. Hasta el momento ni a Zapatero ni a Rajoy se les ha dado un ardite la política exterior. Han debatido sobre el precio del tomate sin caer en la cuenta de que en gran medida es en la UE donde se decide el coste de las hortalizas. Su extravagante ideologización incluso les ha animado a intentar averiguar qué fuerzas exteriores serían del PP y cuáles del PSOE. ¿La Francia de Robespierre y De Gaulle para las izquierdas y los EE. UU. de Roosevelt y Kennedy para las derechas? Ahora, al fin transcurridas las elecciones, tal vez sería el momento de recordar que, antes de la guerra del 36, al de Exteriores se le denominaba Ministerio de Estado, porque entonces sí daban por sentado que en él es donde reside la continuidad y el consenso de la nación. E De cara a la galería Olvidados Cuando oí que se iban a celebrar comicios en Afganistán, me dio risa comenta. Sabía de primera mano que no había condiciones para ello. Afganistán es uno de los países más pobres del mundo. La población malvive sin agua corriente, sin energía eléctrica, etc. Pero los afganos recibieron la nueva electoral con alegría. Acaso podría haber sido un comienzo, pero pronto el foco de interés Lo más probable es que Bin Laden se halle en Pakistán, aunque, si está escondido, no puede ser líder Wojciech Jagielski, durante la entrevista en Madrid