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ABC DOMINGO 9 s 3 s 2008 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 CLÁSICA Ibermúsica Obras de Sor, Arriaga y Mendelssohn. Intérpretes: Orquesta de Cadaqués y Coro Amici Musicae de Zaragoza. Directores: N. Marriner y A. Ibiricu. Solistas: A. Arteta y R. Lojendio; narrador: J. Dauder. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid Bryan Adams: El amor es la base de toda la música El músico canadiense retoma el hilo del romanticismo en 11 DAVID MORÁN BARCELONA. Algunas canciones aparecen rápidamente y están listas en apenas quince minutos. ¿De dónde vienen esas canciones? No lo sé. Es algo intangible Así resume Bryan Adams (Ontario, 1959) el proceso creativo que se esconde tras 11 (Universal) nueva producción de estudio que reengancha al músico canadiense al carro de la actualidad y lo presenta basculando de nuevo entre la energía del rock comercial y el romanticismo de radiofórmula. Ayer lo presentó en formato acústico en el Espacio Movistar de Barcelona, aunque no será hasta diciembre cuando, ya con banda, regrese para asaltar de nuevo la liga de los estadios. No importa lo famoso que seas: cada nuevo álbum que publicas es una manera de presentarte de nuevo, de recordarle a la gente que sigues ahí señala el músico canadiense a propósito del disco que, y de ahí el título, suma once en su ya dilatada carrera. La verdad es que nunca empiezo a trabajar pensando en hacer un disco. Simplemente intento hacer canciones sin ningún tipo de presión y, casi sin darme cuenta, ya tengo material para un nuevo álbum explica. Afincado en Londres, donde ha conseguido dar rienda suelta a su pasión por el Chelsea F. C. Adams reconoce que, a pesar del éxito interplanetario y de los más de 65 millones de discos despachados en las últimas dos décadas y media, se sigue sintiendo como un chico normal de Canadá que, si empezó a grabar sus canciones, fue para poder cambiar los bares mugrientos por locales mejores La única manera de conseguirlo era tener un disco publicado señala. Aun así, mucho han cambiado las cosas desde que se dio a conocer en 1980 con un álbum de debut homónimo. Ahora, sin ir más lejos, combina su pasión por la música con su reciente afición por la fotografía, disciplina en la que irrumpió a finales de año con Modern Muses colección de retratos femeninos de Vivienne Westwood, Anne- Marie Duff y Darcey Bussel, entre otras. De hecho, la fotografía que ilustra este artículo pertenece a una colección de autorretratos que el propio Adams, a través de su discográfica, se encarga de fa- DANZA Ballet Nacional de España Coreografías: Elegía- Homenaje (a Antonio Ruiz Soler) (J. Antonio Joaquín Turina) y El Café de Chinitas (J. Antonio García Lorca) Dirección: José Antonio. Intérpretes: Ballet Nacional de España, Esperanza Fernández, Chano Domínguez. Lugar: Teatro Real, Madrid Ainhoa Arteta en Ibermúsica ANTONIO IGLESIAS Nueva Sesión de Ibermúsica y programa importante, por las obras escuchadas y por su manera interpretativa. Una primera parte la abrió la obertura del ballet Cendrillon del hasta hace poco estimado solamente como fenomenal guitarrista del s. XVIII- XIX, Fernando Sor quien, como se demuestra, era aclamado compositor que estrenaba en tierras inglesas; se trata de una obra tan completa, no exenta de influencias, como para constituirse en ejemplo para una orquesta- -aquí la ya famosa de Cadaqués- -que brilló muy especialmente en la cuerda. Sir Neville Marriner, la gran batuta británica tan gustada por nuestros públicos, la llevó con absoluto dominio, como si de obra de repertorio se tratase. A renglón seguido, escucharíamos asimismo, como página apenas interpretada, la cantata para soprano y orquesta, y también estimada como escena lírico- dramática, Erminia del malogrado Arriaga, en la que lució una alta clase la que reconocemos en nuestra cantante vasca Ainhoa Arteta, si acariciante en los contornos melódicos de anticipado sabor romántico, muy musical todo a lo largo de una intervención que, merecidamente, obtuvo la ovación reiterada y, claro está, compartida por los excelentes músicos de la Orquesta de Cadaqués, llevados con seguridad y perfección estilística por Marriner. Todavía habría novedad en la segunda parte del programa: El sueño de una noche de verano de Félix Mendelssohn (con sus Opus 21 y 61) su obertura y doce números, composición que rara vez escuchamos por la dificultad de reunir, como en esta ocasión, un conjunto de voces femeninas como las estupendas del Coro Amici Musicae del Auditorio de Zaragoza, bien preparadas por su titular Andrés Ibiricu, con escasa intervención, así como las confiadas a la solistas Ainhoa Arteta y Raquel Lojendio que, con el narrador Jordi Dauder, redondearían un éxito que he de apoyar en la calidad y novedad programadoras. Reválida con sobresaliente JULIO BRAVO El Ballet Nacional de España, guardián principal de uno de los mayores tesoros artísticos de nuestra cultura, la danza española, ha vuelto al Teatro Real con un programa que vio la luz hace tiempo y que ya se presentó incluso en el teatro de la Zarzuela hace casi dos años. No sorprende, sin embargo, que para esta puesta de largo que supone cada actuación en el Real, haya querido José Antonio, director de la compañía, volver a poner en pie este programa que es, sin duda, uno de los mejores espectáculos que ha presentado el Ballet Nacional en su trayectoria de treinta años. Elegía- Homenaje (a Antonio Ruiz Soler) rinde tributo al que sin duda alguna ha sido uno de los pilares de la danza española. José Antonio le tuvo entre sus maestros, y con esta coreografía de sabor añejo quiere recuperar una manera de bailar, una manera de sentir y vivir el baile. La danza clásica española vive desde hace unos años en permanente crisis, porque apenas hay compañías que la cultiven y porque el flamenco es un arte fagocitador. Por eso es tan reconfortante ver piezas como esta Elegía de elegancia antigua, gusto y distinción, bien vestida (los figurines de Pedro Moreno son espléndidos) y muy bien bailada. No se entiende, sin embargo- -no es admisible- que no haya una orquesta en el foso y que Turina suene enlatado en el Teatro Real. El Café de Chinitas es ejemplo perfecto de lo que debe hacer el Ballet Nacional. Con la recuperación de los telones que Salvador Dalí realizó para La Argentinita, se teje una historia que tiene como banda sonora las Canciones populares de Lorca (armonizadas con brillantez por Chano Domínguez y cantadas con dominio por Esperanza Fernández) el propio Café, donde Paquiro desafió a su hermano, se abre en el escenario en una coreografía hermosa, llena de sugerencias, cautivadora, intenso y magnético. Un chico normal de Canadá El músico canadiense posa en uno de sus autorretratos cilitar a la prensa. Siempre es interesante aprender algo nuevo. El día que dejas de aprender es como si te rindieras. Todo el proceso técnico de la fotografía es fascinante y, en cierto sentido, es muy parecido a crear una canción asegura. Ajeno al desplome de la industria discográfica- aparentemente es un gran problema, pero no pienso en ello apunta- el autor de Summer Of 69 sostiene que todo lo que no tenga que ver con la creación es irrelevante. Si haces buenas canciones, lo demás ni tiene importancia añade. Y hablar de sus canciones es, claro, hablar de lugares comunes como las bandas sonoras y, sobre todo, el amor, recurso que para Adams se ha convertido en una autopista directamente conectada al éxito. Todas las canciones tienen que BRYAN ADAMS ver con el amor; el amor es la base de la música. Lo único que hace falta es poner trabajo e imaginación asegura. A punto de embarcarse en una nueva gira por Suramérica, Adams reconoce que, a pesar de la popularidad que le han granjeado sus colaboraciones vocales con Sting, Rod Stweart o Tina Turner, no le tienta la idea de repetir la experiencia. A no ser, claro, que al otro lado del micrófono estuviese Gladys Knight. Me encantaría, aunque uno de mis sueños ya se cumplió el año pasado cuando Aretha Franklin grabó una de mis canciones confiesa a propósito del tema que Adams compuso para la banda sonora de Bobby Más información sobre el artista: http: www. bryanadams. com