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64 MADRID DOMINGO 9 s 3 s 2008 ABC UNA NOCHE DE PATRULLA, MINUTO A MINUTO 01.06 horas. Tres menores son detenidos, tras intentar robar varios vehículos. Además, llevaban varios gramos de hachís para vender... Llega la advertencia de los agentes al grupo de jóvenes sobre los derechos individuales. Saben que no les va a pasar nada afirma uno de los policías Los vigilantes de la movida nocturna No atienden grandes delitos, pero su latente presencia en las calles calma la inseguridad de la que se quejan muchos ciudadanos s Ante la falta de policías nacionales, los agentes de las Bescam controlan el hampa que ha inundado la región POR JOSE M. CAMARERO FOTOS DE SAN BERNARDO MADRID. Sucesión de contenedores de basura ardiendo por varias calles. Un grupo de adolescentes con aspecto gore (siniestro) se encarga de llevar a cabo su ritual nocturno de todos los fines de semana prendiendo fuego al mobiliario urbano de San Sebastián de los Reyes. Son las cinco y media de la mañana y apenas quedan unos minutos para que los agentes de las Bescam finalicen su turno, después de una dura noche de trabajo. Pero ni siquiera a última hora, cuando ya parece que todo está en calma, se puede bajar la guardia. Una dotación de Bomberos de la Comunidad se desplaza hasta el lugar del incendio para apagar el fuego, mientras tres patrullas de policías peinan la ciudad. Finalmente, no dan con los presuntos culpables, aunque están seguros de que lo conseguirán tarde o temprano. No resuelven grandes asesinatos ni realizan llamativas incautaciones de droga, pero sí se encargan de controlar los delitos que molestan directamente al ciudadano, aquéllos por los que, muchas veces, más se protesta: robos, peleas, incendios, ruidos callejeros... La nueva movida está cada vez más extendida en las ciudades que rodean la gran capital, y los agentes de las Bescam están ahí para intentar evitarlo. Desde que en 2004 se crearan la Brigadas Especiales de Seguridad de la Comunidad de Madrid (Bescam) más de 2.000 agentes se han incorporado a este cuerpo policial financiado por el Gobierno regional, que forma parte de la estructura de la Policía Local de los municipios. Más allá de las cifras oficiales, los ciudadanos se encuentran plenamente satisfechos con el simple hecho de ver patrullar un coche de policía. Así lo manifiestan a los propios agentes. El hecho de que te vean patrullando, ya les da tranquilidad explica Antonio Zapata, jefe de la Policía Local de San Sebastián de los Reyes. Aunque sus competencias son limitadas, resuelven numerosos casos y se encargan de mejorar la seguridad en una región en la que los delitos han aumentado más de un 1 por ciento en el último año. Su implantación fue muy criticada por la oposición, pero con el aumento de la delincuencia en Madrid, y a falta de los 3.000 agentes de Policía Nacional, y 1.000 de la Guardia Civil que exige la Comunidad al Ministerio del Interior, la Consejería de Presidencia sigue desarrollando un proyecto clave para garantizar la seguridad de los ciudadanos. ABC ha acompañado a una de estas patrullas a lo largo de la noche del viernes- -una de las más conflictivas de toda la semana- y ha comprobado cómo actúan en cada ocasión. El turno de noche comienza movidito aseguran varios agentes que se preparan para realizar su primera salida: un accidente de tráfico provocado por un conductor ebrio, que ha llegado a recibir varios puñetazos, tras una persecución por las calles de la localidad. El alcohol es, en realidad, nuestro peor enemigo asegura Antonio Zapata. La ingestión de bebidas etílicas no sólo provoca accidentes de tráfico, sino que va mucho más allá. Del ron, whisky o licores surgen reyertas, apuñalamientos, actos vandálicos, discusiones y, sobre todo, reyertas que acaban en graves apuñalamientos mortales. Es difícil luchar contra esa lacra asegura Zapata. Para evitarlo, se intensifican los controles de alcoholemia durante todos los fines de semana. Nunca se sitúan en el mismo lugar que la semana anterior, intentan esconderse tras una curva... Pero ni con esas logran evitar que parte de la población se conciencie del problema. A medida que va pasando la noche, son más los jóvenes a los que pillamos completamente bebidos explica uno de los agentes. Desde las once de la noche, seis patrullas recorren cada uno de los distritos de San Sebastián de los Reyes, repartidos previamente en la comisaría. Lo peor para estos agentes es relajarse, porque en cualquier momento, salta la liebre aseguran. Así es. Poco después de la una de la mañana, cuando parece que la noche no va a dar de sí, una llamada de la central alerta sobre la presencia de tres menores intentando robar varios vehículos en la calle con unos extraños aparatos. Sin mediar palabra, y ajeno a la inexperiencia de sus acompañantes, el acelerón que da el agente provoca una tremenda inercia. No basta con tener abrochado el cinturón. Además, hay que agarrarse con fuerza a algún otro elemento. No hay badenes que valgan, ni semáforos en rojo, ni stops que se crucen en el camino de esta patrulla de las Bescam. En apenas tres minutos, los agentes llegan a las cercanías del lugar. Una mujer ha avisado que ha visto a tres menores robando anuncian desde la central. En efecto. Cuando los agentes llegan al lugar, otros dos policías de paisano- -que también recorren las calles durante las noches- -ya les habían detenido, y decomisado varios gramos de hachís. Los menores tienen aspecto de marroquíes, y se procede a su identificación. Vais a tener una infracción por consumo en vía pública les anuncia Rápidas intervenciones Alcohol, el primer enemigo 02.15 horas. Varios jóvenes con actitud sospechosa son identificados por agentes camuflados