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46 ECONOMÍAyNEGOCIOS Reportaje DOMINGO 9 s 3 s 2008 ABC Enrique Serbeto El cerdo chino, más agrio que dulce El milagro económico chino se ve amenazado por una subida histórica de la inflación motivada, en gran medida, por una epidemia que ha diezmado la cabaña porcina y ha elevado el precio de este alimento básico POR PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. Para los chinos, el cerdo es tan importante que incluso aparece simbolizado bajo un tejado en el carácter en mandarín con que se representa la palabra casa Una buena prueba de que, desde la antigüedad, este animal traería riqueza y prosperidad a los hogares. Pero los tiempos han cambiado tanto, y tan deprisa en el gigante asiático que, al paso que va, el gorrino va a tener que ser introducido en los caracteres de la palabra inflación Cuando se cumplen 30 años de la apertura y reforma con la que el régimen comunista abrazó el capitalismo tras la muerte de Mao Zedong, China ha pasado de ser uno de los países más pobres del mundo a disputarle a Alemania el título de tercera potencia económica del mundo. Para ello, se ha basado en su barata mano de obra con el fin de convertirse en la fábrica global e inundar los mercados con sus productos a precios irrisorios. Pero su extraordinario crecimiento no sólo ha sido desigual y ha abierto una considerable brecha entre ricos y pobres, así como entre las ciudades y el mundo rural, sino que se enfrenta también a numerosos riesgos que serán analizados a partir de este miércoles en la Asamblea Nacional Popular, la reunión anual del Parlamento chino. El primero de ellos es el recalentamiento de la economía, que ha provocado una subida histórica de la inflación. En enero, el incremento del Índice de Precios al Consumo (IPC) se situó en el 7,1 con respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone el nivel más alto desde 1996. Aunque buena parte de este aumento se pudo haber debido al temporal de nieve que azotó al centro y sur del país, y que seguirá afectando a la inflación durante los próximos meses, la subida de los precios se ha basado, fundamentalmente, en la alimentación. La cesta de la compra representa un tercio del IPC chino y los precios de los alimentos se elevaron un 18,2 en enero, mientras que el importe de los productos no alimentarios sólo creció un 1,5 Especialmente significativas han sido las subidas del cerdo, que ha visto cómo su precio se disparaba un 58 en un año, y del aceite de cocina, por el que ahora hay que pagar un 37,1 más. Un kilo de cerdo costaba antes 16 yuanes (1,5 euros) y ya está por los 30 yuanes (2,8 euros) mientras que cinco litros de aceite de maíz valían 60 yuanes (5,6 euros) y ahora están en torno a los 105 yuanes (9,7 euros) explica indignado Zhang Wei, un técnico de teléfonos que cobra al mes 1.300 yuanes (121 euros) y se las ve y se las desea para hacer la compra en el populoso mercado pequinés de Bailinqiao. Los precios no hacen más que subir y los salarios siguen iguales se queja otra mujer, una jubilada que cobra una exigua pensión mensual de 1.000 yuanes (93,11 euros) que estira al máximo para gastarse algo menos de la mitad en comida. Aunque la inflación estuvo controlada durante los últimos años, (1,2 en 2003; 3,9 en 2004; 1,8 en 2005; 1,5 en 2006) empezó a repuntar a mediados de 2007 y llegó a subir Y BOLSAS DE PLÁSTICO CLIMA, MENTIRAS E l riesgo que supone el cambio climático es real y sus impactos ya están teniendo lugar Así empieza un informe preparado conjuntamente por la Comisión y el Consejo Europeo que cuando lo lees te deja sin respiración, porque culpa al desarreglo meteorológico hasta de las matanzas en Darfur. Pues bien, el informe va a servir de base para la cumbre europea de esta semana, que dedicará a esto tanta importancia como a la crisis bancaria, o más. Es estupendo que decidan ocuparse de las grandes preocupaciones, pero no es necesario asustar a la gente con tesis que sin gozar de la unanimidad científica, ruedan cuesta abajo por la pendiente de las inexactitudes y las dudas. El primer ministro británico Gordon Brawn, por ejemplo, ha invocado un informe pretendidamente científico que cuantificaba la enorme cantidad de mamíferos marinos que mueren a causa de las bolsas de plástico que van a parar al mar y ha anunciado que se dispone a prohibirlas en todos los supermercados. El problema es que se acaba de descubrir que el informe en cuestión era una mala copia de otro que se había hecho en Canadá y utilizado de segunda mano a su vez en Australia y que no hablaba de bolsas de plástico, sino de otros objetos de plástico, cuyas características sí pueden causar asfixia a los delfines u otros animales. Parece el mismo caso de las espinacas de Popeye, que durante décadas se creyó que eran el alimento más rico en hierro y luego se supo que sólo era un burócrata que había añadido un cero por equivocación en la estadística. Las bolsas de plástico son feas y es una pena verlas tiradas por todas partes esperando su biodegradación y tampoco es bueno que haya mamíferos marinos asfixiados por tragarse cosas de las que nos desprendemos sin escrúpulos. Pero la decisión que ha tomado Brown no es la que resolverá el problema de esas muertes, que seguirán produciéndose exactamente igual que antes de la prohibición. Mucha gente lee los horóscopos y a veces hasta aciertan, pero a nadie se les ha ocurrido tomar decisiones políticas con ellos. ¿O sí? Nueva ley laboral más dura en la fábrica global Desde el pasado mes de enero, rige en China una nueva Ley de Contratación Laboral que persigue acabar con la desprotección y la explotación de los trabajadores en la fábrica global Aunque, hasta ahora, el crecimiento chino se ha basado en esa mano de obra barata y sin competencia en el mundo, los empleados que lleven diez años en una empresa podrán pasar a ser indefinidos. Una buena noticia para los asalariados chinos porque se calcula que el 40 de los trabajadores no tienen contrato. Además, se han reducido los periodos de pruebas y se han incrementado las indemnizaciones por despidos, al tiempo que se ha fijado la no obligatoriedad de unas horas extras habituales en las compañías chinas. un 6,9 en noviembre y un 6,5 en diciembre. El motivo fue la epidemia de la enfermedad de la oreja azul que en verano llegó a aniquilar, según algunas fuentes, hasta 20 millones de cerdos y redujo la oferta en el mercado. Además, otros analistas achacan el recalentamiento de la economía al exceso de liquidez, pese a que el Gobierno subió los tipos de interés seis veces el año pasado y las reservas de los bancos hasta en diez ocasiones para reducir los préstamos y frenar la inversión. Unas medidas que no han evitado que, a finales de enero, haya 41,78 billones de yuanes (3,84 billones de euros) tanto en circulación como en depósitos bancarios, lo que supone un 18,94 más que hace un año. El precio del cerdo, y por extensión, la inflación se han convertido en una cuestión de Estado para el régimen comunista, ya que podría alterar la frágil estabilidad social. En este sentido, las protestas estudiantiles que fueron aplastadas con la matanza de Tiananmen también coincidieron con una inflación insostenible. Para impedir que una revuelta similar vuelva a repetirse en este año olímpico, la Asamblea Nacional Popular analizará la subida de los precios y el Gobierno volverá a intentar una política más rígida para enfriar la economía. Sin embargo, Pekín no podrá perder de vista la crisis que viene de Estados Unidos, ya que una reducción de su consumo afectará a la fábrica global y a los exiguos bolsillos de sus sufridos trabajadores. Un kilo de cerdo costaba antes en China 1,5 euros, ahora 9,7 euros REUTERS