Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
42 INTERNACIONAL DOMINGO 9 s 3 s 2008 ABC Detenidos ocho sospechosos por el atentado de la escuela rabínica de Jerusalén L. L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. El jefe de la Policía en Jerusalén, Aharon Franco, confirmó ayer que ocho personas han sido arrestadas por su presunta conexión con el ataque de un activista palestino a la escuela rabínica Mercaz Harav, que el jueves costó la vida a ocho alumnos. El padre del terrorista Alaa Abu Dahim, que fue abatido en el lugar de los hechos, fue interrogado y puesto en libertad, al igual que uno de sus hermanos, que se cree ha huido a Jordania. Las investigaciones se centran en conocer si Abu Dahim actuó solo o como miliciano de algún grupo. Unos pocos centenares de jóvenes participaron en Sidirock uno de los festivales de rock duro que se organizan en Marruecos El Marruecos más heavy En el país de las chilabas, los pocos seguidores de la música heavy metal son a menudo tachados de satánicos. Con más ilusión que medios, Sidi Kacem ha acogido la segunda edición del Sidirock un pequeño festival de las decenas que se celebran en el reino TEXTO Y FOTO LUIS DE VEGA SIDI KACEM (MARRUECOS) Marruecos ha celebrado la segunda edición del festival Sidirock (la primera fue en 2005 y hasta 2008 no han logrado repetirlo) Apenas trescientas personas, incluyendo los miembros de las ocho bandas que actuaron y una quincena de chicas, se dieron cita en una sala cedida por el Ayuntamiento de la ciudad de Sidi Kacem, en una región agrícola del dentro del país. Semejante concentración no merecería, en principio, unas líneas en un periódico extranjero, pero hay que recordar que en 2003 una quincena de fans del heavy metal fueron encarcelados y juzgados por satánicos Aquel caso hizo correr ríos de tinta en la prensa, pero en el Sidirock los medios nacionales han brillado por su ausencia. Si las decenas y decenas de festivales que salpican el reino de esquina a esquina a lo largo de todos los meses del año deben soportar las pataletas de los islamistas con la cantinela de la depravación moral, los seguidores del heavy metal tienen además que hacer frente a la etiqueta de satánicos. Lejos de la chilaba, saben que sus pintas no son bien vistas, y encima, al contrario que las nuevas voces del rap, se olvidan del árabe para cantar en inglés. Nuestra forma de vestir está muy lejos de la tradición del islam señala Abdalá, un estudiante de literatura francesa, integrante de la banda Xenophilya de Mequinez. Nos miran y a veces nos agreden y nos insultan explica su compañero Khalid, de 18 años. El heavy sigue siendo nuevo en esta sociedad Muchos de los asistentes es la primera vez que ven en su vida una guitarra eléctrica o asisten a un concierto comenta a ABC Yassine Ould Abbou, un ingeniero informático de 22 años que ha organizado el festival junto a otros amigos de Sidi Kacem. Mientras explica las dificultades que han tenido llega un coche de Policía y dos agentes de paisano comprueban que todo está en orden unos minutos antes de que salte a escena el primero de los grupos. El sonido en la sala es malo- -por no decir horrendo- pero demasiado parece que han logrado con los 2.000 euros pelados que tenían de presupuesto y cobrando las entradas a 30 dirhams (menos de tres euros) A los jóvenes intérpretes se les ve crecidos en el escenario, y más al escuchar las voces de sus seguidores, que hasta llegan a sacar alguna pancarta. Nunca hemos tocado fuera de Marruecos explican varios de los integrantes de las bandas. Ninguno hemos salido del país porque no nos dan visado añaden. Beben sobre todo de internet y empiezan versioneando a sus ídolos, como Megadeth antes de escribir sus propias canciones. En la sala, poca melena y mucho desmelene- -a ojos de este corresponsal muchos emplearon la ocasión como pura válvula de escape- A falta de bar algunos llegaron aliñados a la cita, en la que desfilaron más los porros- -la tierra tira- -que las petacas. Pocos superaban la veintena, y no pararon de elevar las manos haciendo la señal de los cuernos, se entiende que para dar rienda suelta a una libertad que habitualmente ven lejos. Gritaron, gruñieron y pegaron empujones a todo lo que les rodeaba. Tres o cuatro agentes vigilaban el exterior de la sala junto a varios efectivos de una empresa de seguridad privada. Apenas se inmutaron cuando algunos de los asistentes al festival salieron fuera a darse de puñetazos después de que el pseudobaile de los empujones fuera a más. Dead (muerto en inglés) miembro de Ephemeral promise (promesa efímera) de Rabat, se enorgullece de haber escogido el nombre de su banda. Habla de los políticos de Marruecos y del extranjero. De la corrupción Junto a él se encuentra Otmane, el manager del grupo, con una sudadera de Bastard war (guerra bastarda) su última grabación, en la que aparecen Bush, Sharon, Bin Laden, la esvástica nazi tachada o una foto de los atentados de Casablanca de 2003. No estamos ni con los árabes ni con los occidente. Tocamos por la paz y odiamos todas las jodidas guerras sentencia Dead El sueño extranjero No a la guerra Nos miran y a veces nos agreden y nos insultan se lamenta Khalid, de 18 años, presente en el festival