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8 3 08 EN PORTADA Ikebana El alma de las flores (Viene de la página anterior) rillos. Masako Ishibashi introdujo el Ikebana en España, exactamente en Madrid, hace 35 años con la Escuela Enshu. Para celebrar ese cumpleaños quería organizar una exposición de las preparaciones florales de sus alumnos- -lo hace cada cinco años- pero al coincidir con la proximidad del aniversario del 11 M decidió convertirla en un homenaje a las víctimas de aquella matanza. Al fin y al cabo, en el origen del Ikebana está el culto a los antepasados, a los que se fueron y no podemos ni debemos olvidar y, por otra parte, este arte ayuda a fortalecer el espíritu y a alcanzar la paz interior asegura la profesora Ishibashi. Pero Masako Ishibashi está hoy de lo más acelerada: su iniciativa encontró el esperable apoyo de la Embajada de Japón y el inesperado de los amantes del bonsái, coordinados por la Asociación Bonsái Mirasierra. Así que la pequeña y minimalista ceremonia que preparaba se ha desbordado y el 11 de marzo se inaugurará en la Sala de Exposiciones del BBVA con más ruido del que ella imaginaba, aunque le parece muy bien. En realidad, el trabajo del Ikebana y el cuidado de los bonsáis son cosas diferentes, pero creo que quedará estupendamente, aunque nosotros tenemos que apurar el tiempo porque tratamos con flores frescas cortadas que duran lo que duran Representación del universo Sala de Exposiciones BBVA. Paseo de la Castellana, 81, Madrid. Visitas, días 12,13,14 y 15. Horarios: de 11 a 20 (sábado, de 11 a 13 horas) Escuela Enshu. Eduardo Aunós, 24. Tel. fax: 915731702. www. ikebana- enshuspain. com. A. Bonsái Mirasierra. Peña Sirio, 20. Tel. 917349024. www. bonsaibm. com Direcciones A pesar de su nerviosismo- -eso sí, siempre bajo un sonriente autocontrol- -y de las llamadas de teléfono para ultimar mil detalles- -es, además, corresponsal de la agencia Kyodo- va y viene entre sus alumnos de esta mañana, les corrige, les anima, les regaña cuando alguno de ellos, al pasar junto a los cubos que contienen ramas y flores, rozan las plantas: Es que no se trata sólo de colocar bien las flores, sino de actuar con serenidad, sin agitación y siempre con respeto a la naturaleza Un tic machista- -ay de mí- -me lleva a destacar la presencia de dos alumnos en esta clase de siete personas. Bueno, en sus orígenes era un asunto de bonzos, de comerciantes adinerados y de samuráis y solo se convirtió en algo accesible a todos ya en el periodo Edo (s. XVII) También me aclara que el nombre de su centro no responde a ninguna denominación más o menos eufónica, sino a la realidad de una de las escuelas de Ikebana, que se plantean soluciones diferentes a la ecuación Cielo, Hombre y Tierra, reflejadas en las diferentes alturas que pueden observarse en las composiciones de Ikebana. Masako Ishibashi dibuja el círculo simbólico de la escuela en que ella se formó y que tiene una tradición de 400 años. Intentamos representar el universo en pequeño, el ciclo de las estaciones, el ciclo de la vida, del agua que cae del cielo, nutre la tierra que dan los frutos que nos alimenta y eso es así una vez y otra Javier Castedo, uno de los alumnos, acaba de representar- -seguramente sin saberlo- -esa lluvia con junquillos. Ha estado a punto de corregir la inclinación de las ramitas, pero la profesora alaba precisamente esa naturalidad con la que se doblan sobre el resto de la composición. Javier Castedo es fotógrafo y lleva sólo tres clases: Me gustan mucho las flores, de hecho las fotografío, pero me interesaba ver si era capaz de trabajar con ellas. Bueno, a mi me interesan otros aspectos de las culturas orientales, pero esto es un reto que está saliendo mejor de lo que pensaba. Es muy relajante y, aunque son pocos los elementos que manejas, te permite imaginar cosas y abrir la mente También habla de abrir la mente otra de las alumnas, Olga Ibarra, que lle-