Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 8 s 3 s 2008 INTERNACIONAL 39 Estamos orgullosos El pistolero iba a casarse este verano. Tenía 25 años. Su familia asegura que no sabía de sus intenciones, y ahora espera a los bulldozer que derribarán en breve su casa en Jerusalén Este L. L. CARO JERUSALEN. A medio camino entre el estupor todavía, y el miedo por la que se viene encima, las mujeres que velaban ayer en ausencia la muerte del terrorista Alaa Hisham Abu Dehim, a las puertas de la casa familiar, competían por poner en manos de sus niños pequeños la última fotografía que el asesino se tomó en vida, para que los periodistas sacáramos el correspondiente retrato del duelo. Estamos orgullosos de él expresaba con serenidad desconcertante una prima hermana del pistolero. Maestra de escuela, sin nombre, no puedo darlo, comprendan que ahora peligra mi trabajo y mi vida la mujer relataba pesarosa que nadie en el entorno del joven de 25 años que la noche del jueves sembró el terror en una escuela de Jerusalén matando a ocho estudiantes, conocía de tales intenciones. Que Alaa era un tipo normal, sin vínculos con ningún grupo conductor de autobuses escolares en su barrio natal de Jabal Mukbar, suburbio del Jerusalén ocupado, cuya rutina era ir a trabajar y dormir Que ahora sólo les queda aguardar la llegada de los bulldozer israelíes que, bien sabe, irrumpirán pronto para descerrajar la vivienda donde el criminal habitaba con sus padres, a la espera de su casamiento previsto para este verano. Que dos de sus tres hermanos siguen detenidos, al igual que su novia, que las seis hermanas fueron duramente interrogadas por soldados judíos, y que el padre, -que aparece por la escalera, abatido- ha sido liberado después de pasar por el calabozo. Pero que, a pesar de todo, la familia se honra de la hazaña de su mártir no deseado. De su héroe por sorpresa. Nosotros no enviamos a nuestros hijos a morir, no sabemos qué se le pasó por la cabeza... pero si ustedes fueran palestinos, después de los 125 muertos que Israel acaba de dejar en Gaza, muchos de ellos bebés ¿qué sentirían? que Israel sólo entiende el lenguaje de la fuerza: hasta nuestros niños hablan de vengar el asesinato de los inocentes La maestra habla templada, sin asomo de ira. Nadie destila odio en este patio de casa nueva, que pronto será escombros, sino más bien pánico en la cuenta atrás hasta que aparezcan las excavadoras. Pero ante la fechoría de Alaa, defiende: él no ha matado civiles, sino extremistas religiosos que estaban estudiando cómo aniqui- Vengar a los inocentes Una niña, familiar del terrorista suicida, enseña su foto larnos, cómo acabar con civiles palestinos La gesta del pequeño de los Abu Dahim ha lanzado a Israel de bruces contra su vulnerabilidad: ha recuperado la eficacia letal de lo que se dio en llamar la célula de Silwan aquellos cuatro jóvenes de Jerusalén Este, como él, que en el entorno de 2002 aprovecharon, como él, la libertad de movimientos consustancial a sus tarjetas de identidad israelí para matar. Once en el Moment Café de Jerusalén, 9 en la cafetería de la Universidad Hebrea, 15 en el Sheffield Club de Ris- REUTERS Alaa era un tipo normal, sin vínculos con ningún grupo cuya rutina era ir a trabajar y dormir hon Lezion. Alaa también se escurrió de la vigilancia del Shin Bet: 8 muertos en la yeshivá Mercaz Harav, el corazón del sionismo. En la fachada han colgado una hilera de banderas: de Hamás, de la Yihad Islámica y una amarilla de Hizbolá. Dentro, la madre lleva horas desmayada en un sofá con los ojos secos y la mirada volada. Miradla, no le envió a morir, -sentencia la maestra- pero alguien debe hacer entender a Israel que somos seres humanos... estamos orgullosos de Alaa