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ABC SÁBADO 8- -3- -2008 RELIGIÓN www. abc. es religion 33 El Prepósito General de los jesuitas renueva con entusiasmo la fidelidad al Papa La 35 Congregación General concluye en un clima de optimismo tras dos meses de trabajo a puerta cerrada JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. En su primera conferencia de prensa como Prepósito General, el padre Adolfo Nicolás afirmó ayer que los jesuitas hemos renovado nuestro entusiasmo por la fidelidad al Papa Al término de la 35 congregación General de la Compañía de Jesús, la orden religiosa más importante de la Iglesia Católica emprende una nueva etapa que debe caracterizarse por el retorno a las fuentes, al espíritu de San Ignacio. En esa línea, Adolfo Nicolás se adelantó a comentar que hasta ayer, yo tenía como superior a la Congregación General, ahora tengo como superior directo al Papa, que es el centro de nuestra relación con la Iglesia, el símbolo de nuestra unión con Cristo y la garantía de nuestra misión El reencuentro era ya visible en la audiencia que Benedicto XVI concedió a los 225 participantes en la Congregación General el pasado 22 de febrero, cuando Adolfo Nicolás manifestó el pesar de la Compañía por las insuficiencias y superficialidades de algunos de nosotros, que a veces se utilizan para exagerar los conflictos Ayer, el padre General agradeció la reciente carta del Papa que nos desafiaba a mejorar la unidad y que la Compañía ha recibido con entusiasmo En esa línea, los jesuitas agradecerán también las correcciones necesarias cuando alguno de sus teólogos pierda de vista algún punto de la doctrina de la Iglesia. Adolfo Nicolás aseguró que necesitamos más humildad, pues los jesuitas no somos famosos por esta virtud La 35 Congregación General, iniciada el 7 de enero, ha durado exactamente dos meses, en los que los 225 participantes han preferido trabajar a puerta cerrada y sin hacer ruido. El encuentro de los jesuitas de todo el mundo tuvo una primera fase electiva culminada el 19 de enero con la elección de Nicolás. A partir de ese momento, el nuevo General ha presidido los trabajos, pero limitando al máximo sus comentarios para favorecer la espontaneidad de los delegados y la libertad de los debates. Benedicto XVI saluda al nuevo Prepósito General de la Compañía de Jesús, Adolfo Nicolás, poco después de su elección Las conclusiones del encuentro se recogen en cinco decretos sobre Misión de la Compañía; Identidad de los jesuitas; Colaboración con otras entidades, con los laicos, con personas de otras religiones, etc... Gobierno; y, finalmente, Obediencia. En el capitulo de Gobierno, la Compañía adaptará sus estructuras a la globalización y aprovechara mejor las ventajas de las telecomunicaciones para disminuir la necesidad de viajes. Entre los principales rasgos de la nueva etapa que emprende la Compañía, el padre Nicolás mencionó el encargo explícito del Papa de continuar realizando una misión de frontera y un trabajo de inculturación de la fe, que a veces puede ocasionar tensiones como sucedió a grandes misioneros de la talla de Matteo Ricci en China o con actividades sociales como las Reducciones en América, uno de los elementos que llevaron a la disolución de la Compañía. Adolfo Nicolás comentó que la Congregación no incluyó en su temario la posibilidad de abandonar el sistema de mandato vitalicio del Prepósito Ge- POOL Necesitamos más humildad neral, pues la Compañía de Jesús es la única orden religiosa que lo mantiene, y parece ser que en la Santa Sede prefieren que continúe así En todo caso, al aceptar la renuncia del padre Kolvenbach, el Santo Padre ha hecho mucho más fácil que yo pueda retirarme si, al cabo de los años, llega un momento en que pienso que ya no sirvo de ayuda LA MISIÓN Jesús Higueras CONTINUIDAD CONCIENCIA DE oncluida la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española, en la que se han renovado los diferentes cargos de responsabilidad, gracias a Dios el ejercicio de la comunión en nuestros pastores sigue go- C zando de muy buena salud. Aunque muchos han intentado los días previos mostrarnos facciones o sectores divididos o incluso enfrentados, nada de eso ha ocurrido, pues las cosas siguen una continuidad ejemplar. Por supuesto que nadie ha rechazado la gestión de Ricardo Blázquez, puesto que sigue en el comité ejecutivo y nada menos que de vicepresidente. Pero a la vez los obispos han decidido depositar de nuevo su confianza en Antonio María Rouco Varela, cardenal arzobispo de Madrid, que con tesón y profunda fe ha conducido a sus fieles a vivir acontecimientos que a todos nos han confirmado en la fe y en la esperanza puesta en el Se- ñor de una Iglesia viva y joven. Basta recordar todas la peregrinaciones en comunión con el Santo Padre, el Sínodo diocesano, la Misión joven, prolongada ahora en las familias, la multitudinaria celebración de la familia en la plaza de Colón, así como un seminario lleno de jóvenes dispuestos a dar su vida por Cristo. En definitiva, no son muchos los cambios ni especialmente importantes, pues si una cualidad tiene nuestra madre la Iglesia es una conciencia clara de continuidad con la labor que otros realizaron antes que nosotros. Pretender trasladar esquemas mundanos o políticos al ámbito eclesial sigue siendo sumamente confuso y peligroso, pues los mismos fieles ven con alegría que sus obispos están profundamente unidos y son capaces de dialogar y compartir experiencias y tareas para el bien de todos. No son pocos los retos a los que la Iglesia en España se enfrenta al comienzo del nuevo milenio, pero seguro que hoy por hoy la nueva evangelización de nuestra sociedad es tarea prioritaria y desde todas las diócesis se trabaja con ilusión y esfuerzo para conseguir que el anuncio de la salvación en Cristo llegue a todos. Y recordemos que esto no es tarea sólo de los obispos, sino de todos los fieles.