Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 JUEVES DE ESCENA www. abc. es juevesdeescena JUEVES 6 s 3 s 2008 ABC Tamara Rojo, en los Cinco valses de Brahms al modo de Isadora Duncan DEE CONWY Baile de damas El festival Ellas Crean, que echará el telón el domingo, va a propiciar el encuentro sobre el mismo escenario de dos grandes damas de la danza española: Tamara Rojo y María Pagés. El ballet y el flamenco se toman de la mano en una jornada única JULIO BRAVO MADRID. El sábado, 8 de marzo, se celebra el Día internacional de las mujeres. En torno a esta fecha se celebra desde hace cuatro años un festival titulado Ellas crean al que en esta edición van a poner colofón dos artistas que son mujeres, que son creadoras y que son internacionales: Tamara Rojo y María Pagés. La primera es una de las grandes artistas del ballet clásico de nuestros días, y el empuje y la creatividad de la segunda ha permitido abrir nuevas puertas al baile flamenco. Las dos artistas coincidirán el sábado en el escenario del Teatro Real, en una gala en la que cada una destilará gotas de su arte. La bailarina madrileña (aunque nacida, por circunstancias profesionales de sus padres, en Canadá) interpretará dos pasos a dos: La Méditation de Thais coreografía de Roland Petit, junto al cubano Lienz Chang; y el grand pas de La Esmeralda coreografía de Jules Perrot, donde bailará con el italiano Federico Bonelli. Además, interpretará los Cinco valses de Brahms al modo de Isadora Duncan una pieza de Frederick Ashton. Por su parte, María Pagés bailará una de las piezas a las que más cariño profesa: el poema de José Saramago Ergo uma rosa primero sobre la voz del escritor portugués, y luego sobre la versión que ha hecho el cantautor Luis Pastor. También se le podrá ver Soleá y Tientos y Al atardecer De la bailaora sevillana ha escrito José Saramago: Que en María Pagés habita el genio del baile, todos los sabemos y lo proclamamos. Pero hay algo más en esta mujer: ella baila y, bailando, mueve todo lo que le rodea. Ni el aire ni la tierra son iguales después de que María Pagés haya bailado María Pagés ha bebido en las fuentes de la tradición flamenca, pero su inquietud le ha llevado a buscar más allá. Como bailaora posee elegancia, distinción, finura, nobleza; como creadora, como coreógrafa, posee atrevimiento, intuición, sabiduría y audacia. La pureza está en el interior de cada uno- -ha dicho la bailaora- y por eso todo lo que yo haga tendrá sabor flamenco. Pero el flamenco necesita aire, tiene que salirse de los límites. Si yo siento la música de Piazzolla, ¿por qué no voy a bailarla? Y, lógicamente, lo haré en flamenco, porque es lo que yo siento dentro. Lo que no podemos es seguir bailando igual que se hacía cuarenta años atrás. Y tampoco podemos ignorar lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Cada vez escuchamos más músicas, nos relacionamos más con otras culturas, y es lógico que nos empapemos de ellas y que las asimilemos. Pero eso no significa que perdamos nuestras raíces Acaba de abrir María Pagés el Festival Flamenco de Londres, donde ha presentado su espectáculo Sevilla con el que rinde homenaje a su ciudad natal. Y allí, en Londres, vive desde hace años Tamara Rojo, su compañera de escenario el sábado. Nació artísticamente en la escuela de Víctor Ullate, y su talento quedó patente desde sus primeros pasos en la compañía del maestro aragonés. Ganadora de la medalla de Oro en el Concurso de París, pasó por Escocia antes de viajar a Londres. Primero bailó en el English National Ballet, una compañía que dirigía entonces Derek Deane y que gozaba del favor de Diana de Gales; después de deslumbrar al exigente y conocedor público londinense en ballets como Cascanueces o Romeo y Julieta hace unos años se mudó de compañía, que no de ciudad, y entró en las filas del Royal Ballet, una de las más importantes compañías del mundo. Allí amplió su repertorio y, además de los papeles protagonistas de títulos como Giselle La bella durmiente o Romeo y Julie- La pureza está en el interior de cada uno- -ha dicho María Pagés- y por eso todo lo que yo haga tendrá sabor flamenco