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78 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos MARTES 4- -3- -2008 ABC Fallece Giuseppe Di Stefano, el tenor de la voz más hermosa El cantante italiano falleció ayer en su casa de Milán a los 86 años, junto a su esposa. Con él se va uno de los intérpretes más importantes del siglo XX PABLO MELÉNDEZ HADDAD BARCELONA. Tenía su mano en mi mano, y en algún momento sencillamente dejó de respirar, no sufrió Son palabras de la esposa de Giuseppe Di Stefano, Monika Curth, que ayer estaba a su lado en un hospital de Milán, tal y como sucedía desde que en diciembre del año pasado cayó en estado de coma: nunca se recuperaría desde que en 2004 sufriera un asalto en su casa de Kenia, el país de sus amores. Sin él, los melómanos de todo el mundo han quedado un poco más huérfanos, porque Di Stefano era de los más grandes. Su arte incomparable ha callado para siempre. Pippo, el gran Cavaradossi, el gran Turiddu, ya no podrá disfrutar de sus puros y de sus recuerdos. Nacido en Sicilia en 1921, en el pueblo de Motta Santa Anastasia, cerca de Catania y a los pies del volcán Etna, Giuseppe Di Stefano se convertiría, junto a Carlo Bergonzi, Franco Corelli y Mario del Monaco, en uno de los tenores más importantes de la historia moderna del operismo, en la huella del gran Enrico Caruso, de Tamag- De Sicilia al mundo no, de Fleta, de Viñas, de Gigli, de Björling... Pero su impronta ha quedado imperecedera en una trayectoria discográfica magnífica y generosa, ya que grabó muchos títulos del repertorio, un buen puñado de ellos junto a la también inmortal Maria Callas, con quien construyó un tándem artístico ya legendario. De origen humilde- -su padre era zapatero y su madre modista- desde muy joven estuvo internado en un colegio de jesuitas en el que tomó contacto con la música coral, destacando desde pequeño por sus dotes musicales innatas. Una incipiente vocación sacerdotal fue pronto superada por la del canto, comenzando una breve carrera como cantante de música ligera en Milán, ciudad a la que llegó gracias a los enormes sacrificios de sus padres para estudiar con el reputado Luigi Montesano. Pero eso duró poco: la Segunda Guerra Mundial y la República fascista le obligaron a trasladarse a Suiza, donde le descubrieron en un programa de radio. Su trayectoria artística es la del hombre hecho a sí mismo, ya que regresó a Italia en 1945 hundido en la miseria, pero ya convencido de que lo suyo era la lírica: perseverando, debutó en Reggio Emilia como Des Grieux en la Manon de Massenet (abril de 1946) convirtiéndose de inmediato en uno de los favoritos de los grandes directores musicales del momento, ya que al año siguiente debuta en Roma y en 1948 en La Scala de Milán. Su relación con España, y sobre todo con el Gran Teatro del Liceo barcelonés, fue considerable, ya que se presentó ante los barceloneses con su triunfal Des Grieux en diciembre del mismo año de su debut. En esa ocasión también cantó Elvino de La Sonnambula de Bellini, lo que indica que, desde sus inicios, su vocalidad era netamente la de un lírico ligero, para ir evolucionando más tarde hacia el gran spinto que llegó a ser, marcando a varias generaciones de intérpretes, y no sólo a los de su cuerda. De su repertorio de madurez también cantó en el coliseo catalán óperas como Un ballo in maschera de Verdi, o Fedora de Giordano. Con estos títulos Di Stefano y Callas conversan con Doña Sofía después de un concierto en Madrid en 1973 ABC Relación con España José Carreras Tenor NINGUNO CANTÓ COMO ÉL inguno cantó como él. Para mí, Giuseppe Di Stefano ha sido quien más entendió el concepto del recitar cantan- N do porque su expresividad y poder de comunicación fueron únicos e irrepetibles, todo ello aparte de la increíble belleza de su voz. Junto con Enrico Caruso, creo que ha sido el cantante de la cuerda de tenor más significativo por su aporte. Admiro a muchos tenores de la historia, pero siempre he sentido que lo que me gustaría haber podido transmitir con mi canto es eso que yo siento cada vez que escucho una de las grabaciones de Di Stefano. Él despertaba las emociones. Además era una persona extraordinaria, vital, sensible, entrañable... Conmigo siempre se comportó como un amigo y es muy triste no sólo su muerte, sino las circunstancias, ya que desde que lo asaltaron no pudo remontar. Estoy muy apenado porque este hombre apasionado en todos los aspectos no se merecía este final. Para todos los aficionados a la ópera, y especialmente para los intérpretes, hoy es un día negro. Afortunadamente nos deja sus grabaciones, un tesoro que se ha convertido en una referencia. Es un legado extraordinario para las nuevas generaciones. pasó a la inmortalidad, pero también con muchos otros, como su Duca del Rigoletto verdiano, con el que debutó en Nueva York en 1948, o con su referencial Cavaradossi Tosca Puccini) primer papel que interpretó en la Royal Opera House del Covent Garden de Londres. Todos los grandes teatros del mundo se abrieron para Di Stefano: la Staatsoper de Viena- -que ayer emitió un comuni-