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ABC MARTES 4- -3- -2008 35 DINERO PARA EL COLE Algunos sectores cuestionan los conciertos educativos por entender que no garantizan la elección de centro s Proponen el cheque escolar POR M. ASENJO MADRID. A pocas semanas de la apertura del proceso de admisión en los centros de enseñanza no universitaria, resurge el debate sobre el modelo de financiación educativa: el concierto o el cheque escolar. Algunos sectores educativos, sobre todo los que se sustentan en principios liberales, reivindican el cheque escolar frente al concierto como instrumento para garantizar la libertad de elección. La Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (Acade) es una de las más firmes defensoras de este modelo de financiación como un instrumento que posibilitaría a todas las familias escoger si lo desean un centro privado para la escolarización de sus hijos La Confederación católica de padres Concapa también se muestra a favor del cheque para hacer realidad la libertad de enseñanza. Otras asociaciones como Cofapa también apoyan la fórmula. La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) es partidaria de que pueden coexistir sistemas alternativos a los conciertos, entre ellos, el cheque escolar. Por su parte, la Federación de Religiosos de la Enseñanza (FERE- CECA) se inclina más por mejorar el sistema de conciertos que por arbitrar otros modelos para sufragar la educación. Entiende que el cheque escolar no mejora la libertad de elegir ni subsana las carencias del concierto y que, además, encierra muchas incógnitas. Un informe, promovido por las escuelas católicas, cuyas conclusiones se harán públicas en breve, analiza todas las posibles modalidades de finan- ciación y concluye en la necesidad de mejorar los conciertos para garantizar plenamente la libertad de enseñanza. La bondad, la calidad y la eficacia de nuestro sistema educativo depende directamente del grado en que éste logre que la diversidad de ofertas educativas haga posible el pleno desarrollo de la personalidad de todos los ciudadanos con respecto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales El cheque escolar consiste en asignar a la familia una cantidad de dinero para que matricule a su hijo en la escuela de su elección. Existen experiencias concretas en diferentes países, muy limitadas y lentas de aplicación y sin el alcance que plantea la teoría. Su importe suele fijarse en el coste medio del puesto escolar, que en España todavía no se ha fijado. Existen también intentos reducidos a la escolarización de los más pequeños. Es el caso, entre otros, de las ayudas parciales que concede el Ayuntamiento de Valencia para alumnos de Preescolar e Infantil o las que tiene implantadas la Comunidad de Madrid para niños menores de tres años matriculados en centros privados. José Luis García Garrido CONCIERTO Y CHEQUE ESCOLAR l cheque escolar constituye una de las propuestas más firmes del pensamiento liberal en materia de educación. Ya desde mediados del pasado siglo, cuando muchos demócratas comenzaron areclamar queelEstado financiara también a los centros educativos de iniciativa privada, otras voces, en los EE. UU. y en distintos lugares, pusieron en alerta sobre los peligros que entrañaba la fórmula de financiación pública de estos centros. Según tales voces, la ayuda económica del Estado podría suponer, paralalibertad delos centros privados, el abrazo del oso una muertelenta, por asfixia paulatina. En Europa, las ayudas a las escuelas privadas por vía de conciertos se llevaron a cabo en el Reino Unido apenas acabada la segunda guerra mundial, e in- E cluso en la estatalista Francia se abrirían paso una década después. Con mayor omenor intensidad, lamayor partedeEuropa occidental fue sumándose a la iniciativa, querecaló tambiénen España ya en los primeros años 70. ¿Se han confirmado los augurios de los tratadistas liberales? ¿Ha supuesto la financiación pública de los centros una amenaza cierta para su libertad de ideario, de proyección, de funcionamiento? La respuesta a esta pregunta debe ser matizada. Lo primero que hay que admitir es que los intentos, en España como en otros países, han sido claros y repetidos, y que lo siguen siendo. Las amenazas de no concertar o incluso de desconcertar han acompañado a varios proyectos gubernamentales de imponer líneas ideológicas u organizativas. La resistencia de los centros ante estas amenazas se ha saldado hasta ahora con relativo éxito. Pero ¿seguirá ocurriendo lo mismo? El cheque escolar, que lleva la financiación no a los centros sino a sus usuarios (familias y alumnos) supondría un cambio sustancial de perspectiva. Lo arriesgado es determinar si, hoy por hoy, estaríamos en disposición de aplicarlo correctamente, en todo o en parte.