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4 OPINIÓN MARTES 4 s 3 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro HUGO CHÁVEZ, A UN PASO DEL ABISMO CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera TENSO DEBATE, VOTO ABIERTO L segundo debate entre José Luis Rodríguez Zapatero más- -de expresarse con comodidad en los asuntos que más le y Mariano Rajoy quizá no sea decisivo en las elecciogustan y quedó atrapado en un tira y afloja de datos sobre el nes generales del próximo día 9, pero sí influirá ante la impacto dela inmigración ilegal, con una visión del problema opinión pública. A estas alturas, hay ya una saturación de que una mayoría de ciudadanos no comparte. análisis sociológicos sobre la incidencia de estos enfrentamientos televisados y lo mejor es, sin duda, esperar a contar apatero alcanzó la máxima cota de agresividad, y hasta los votos. Ambos candidatos acudieron a su segunda cita con de crispación, cuando sacó a relucir nuevamente el atenlas cámaras de televisión precedidos por unos sondeos confutado del 11- M y la guerra de Irak. Rajoy no sólo no perdió terresos, que dan al PSOE como ganador, pero que no cierran ninno, sino que reclamó el mérito del Gobierno de Aznar en deteguna tendencia para el día de las elecciones. Lo que está claro ner a los que el pasado año fueron condenados como autores es que resultará muy difícil para el PSOE mejorar los resultade la masacre. También recordó a Zapatero que su Ejecutivo dos de 2004 y más fácil para el PP acortarlos. La fragilidad de votó en junio de 2004, en la ONU, a favor de la intervención milas encuestas se basa en la existencia de un voto oculto a favor litar en Irak y del envío de tropas a este país. Esta fue la resolude los populares, en la persistencia de una bolsa de indecisos ción 1546, de 8 de junio de 2004, que pesa sobre el crédito de Zay en la incertidumbre sobre el reparto final de escaños. Esto patero como una losa, porque en ella votó el presidente del Goúltimo es lo que explica que la victoria del PSOE en votos puebierno a favor no sólo de que la coalición liderada por Estados da no reflejarse en una diferencia correlativa en escaños. InUnidos pasara a ser fuerza multinacional autorizada por la cluso sería posible una victoria del PP en parlamentarios, ONU, sino también de que los países de la comunidad internaaunque no en votos. Ahora, transcurridos los dos debates telecional enviaran fuerzas militares en apoyo del nuevo Gobiervisados, que tanta expectación han generado, es cuando los no iraquí. La tensión fue máxima en este bloque del debate, estrategas socialistas empezarán a valorar con más nitidez en el que ambos candidatos se mostraron dispuestos a no haque tan importante es acumular votos como repartirlos adecerse concesión alguna y en el que se interrumpieron conscuadamente. Nadie debería llamarse a tantemente, bastante más Zapatero, con engaño si se consuma este desfase entre más ánimo de descentrar a Rajoy que de votos y escaños, porque se ha venido prorebatirlo. En el tramo final del debate, Ra Zapatero alcanzó la duciendo desde el comienzo de la demojoy pudo colocar los ejes de la discusión, cracia en beneficio de nacionalistas y repese a no tener el turno inicial, en lo que máxima cota de gionalistas y en perjuicio de los partidos le interesaba. Por un lado, los costes de la agresividad, y hasta de nacionales minoritarios, que, superando política de alianzas de Zapatero para el crispación, cuando sacó a en votos totales a aquellos, sin embargo, modelo territorial del Estado y, por otro, relucir el atentado del 11- M la situación del sistema educativo y de la suelen tener una menor representación parlamentaria. También sucedió en las vivienda, o la falta de protección del casy la guerra de Irak. Rajoy elecciones autonómicas catalanas de tellano en todo el territorio nacional, ya no sólo no perdió terreno, 2003, cuando Convergencia i Unió ganó a que nunca, hasta la llegada del PSC a la sino que reclamó el mérito los socialistas en escaños, a pesar de perGeneralitat, se produjeron resoluciones der por medio punto porcentual. sancionadoras por no rotular en catalán. del Gobierno de Aznar en Zapatero buscaba allanar el debate para detener a los que el pasado on estas posibilidades en lamano, Roque sus datos se impusieran a las répliaño fueron condenados dríguez Zapatero y Rajoy se enfrentacas de Rajoy, pero de nuevo sus continuas ron ayer en busca de la consolidación de interrupciones al candidato popular como autores de la su electorado natural, de la atracción de- -excesivamente consentidas por la momatanza. También recordó los indecisos y de la victoria personal deradora, quien pecó de pasividad- -dea Zapatero que su Ejecutivo mostraban que no había encontrado el frente al otro. En el primer debate, Rodrívotó en junio de 2004 a guez Zapatero estuvo retraído, dubitativo punto a sus intervenciones. en ciertas respuestas, claramente a rebufavor de la intervención fo delos comienzos queprotagonizaba Raa conclusión sobre este debate estaba militar en Irak joy en cadabloque deasuntos. Ayer, elcanescrita con anterioridad. Ambos candidato socialista quiso aprovechar que tedidatos no iban a alterar sustancialmennía el primer turno para invertir los térte sus guiones, pero Zapatero se mostró minos, y lo hizo arrancando cada uno de los bloques reiteranmucho más tenso y agresivo que hace una semana, intentando propuestas queya eran conocidas durantela campaña elecdo corregir la blandura que le achacaron sus analistas. El toral. En sus turnos, Rajoy buscó derivar el debate hacia los tecambio de táctica no fue todo lo rentable que esperaba porque mas que considera prioritarios en su agenda electoral y en la transmitió una imagen de crispación malcontenida, y tampomayor parte de los bloques lo consiguió. En materia económico supo sobreponerse a las acusaciones de mentir, reiteradaca, Zapatero perseveró en su visión voluntarista de una situamente lanzadas por Rajoy. Este, por su parte, controló la mación sin problemas, arriesgando excesivamente en el manejo yor parte del debate, sobre todo los bloques iniciales y finales, de cifras oficiales y enredándose en una polémica absurda sosabiendo que era Zapatero quien más arriesgaba. Rajoy salió bre cuál fue la primera pregunta parlamentaria que hizo Raa ganar, pero arriesgó menos que en el primer debate. En defijoy en esta legislatura. El candidato del PP sólo tenía que reitenitiva, fue un debate duro, bronco en algunos momentos, quirar los datos oficiales sobre desempleo, inflación, endeudazá con más nivel que el anterior, con más agilidad en el cruce miento familiar y otros similares para neutralizar el optimisde argumentos y con altibajos en ambos aspirantes, aunque mo inicial de Zapatero, cuyo problema no era vencer a Rajoy en el balance global Rajoy volvió a mostrarse con más convicen estedebateeconómico, sino convencer ala mayoría deespaciónen símismo. Estedebate no necesariamentehabrá consuñoles que, encuesta tras encuesta, se muestra pesimistas somido las posibilidades de los candidatos para captar esos mibre su futuro. En el bloque de política social, el presidente del les de votos que, en un recuento ajustado, pueden decidir el úlGobierno no pudo evitar que Rajoy impusiera la inmigración timo diputado de más de una circunscripción. Todo sigue como tema central. Zapatero perdió la oportunidad- -otra muy abierto ante el 9- M. E Z C L A imagen de Hugo Chávez rindiendo homenaje al guerrillero Raúl Reyes con un minuto de silencio ante las cámaras de televisión ilustra el grado de perversión y desquiciamiento al que ha llevado el caudillo venezolano su acción política, convirtiendo una operación antiterrorista en una gravísima crisis que parece la antesala de una guerra que no debería tener lugar en ningún caso. Hugo Chávez tiene en estos momentos vínculos más profundos y emotivos con un grupo terrorista que con el Gobierno legítimo de Colombia, con el que ha eliminado toda comunicación y prácticamente ha roto las relaciones diplomáticas, mientras que ha ofrecido a la narco- guerrilla de las FARC la consideración de fuerza beligerante. Chávez ha actuado también, según todas las apariencias, como el instigador de la extemporánea reacción del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que ha pasado de una actitud razonable cuando fue informado de la operación militar colombiana en su territorio a repetir los mismos insultos que lanzaba el venezolano contra el presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Y en realidad, el Gobierno ecuatoriano tiene muchas más explicaciones que dar que el de Bogotá, pues si, por un lado, es cierto que las tropas colombianas atravesaron la frontera, lo cual es reprochable, fue sólo porque los terroristas se cobijaban en territorio ecuatoriano y- -por lo que se ha demostrado hasta ahora- -con la escandalosa complacencia del Gobierno de Correa. Al ordenar públicamente el despliegue de fuerzas militares en la frontera con Colombia, azuzando irresponsablemente sentimientos belicistas entre sus seguidores, Hugo Chávez se ha comportado como un dirigente desquiciado. Los argumentos que esgrime para justificar esta escalada militar no tienen precedentes en la historia reciente y no pueden explicar que pretenda arrastrar a tres países- -o cuatro, si el nicaragüense Daniel Ortega sigue obedeciendo las instrucciones de Caracas, como hace Rafael Correa- -a una guerra inútil y sin sentido. Si quedaba alguna duda, ahora sabemos para qué quería Chávez las armas que ha estado comprando y acumulando en los últimos años y los aviones y las patrulleras que el Gobierno socialista intentó venderle, a pesar de las evidencias de que el régimen chavista no dudaría en usarlas. Afortunadamente, las autoridades colombianas han mantenido por ahora la calma y se han abstenido de desplegar tropas o de hacer gestos que contribuyan a agravar la situación. Chávez no ignora que, después de su derrota en el referéndum, su régimen ha empezado a resquebrajarse y que el descontento de la población venezolana crece cada día. Invocar al enemigo exterior es una artimaña a la que han recurrido otros caudillos populistas y dictadores militares, pero rara vez ha funcionado después de apagarse los destellos de los primeros cañonazos. L