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82 CIENCIA FUTUROsMEDIO AMBIENTE y www. abc. es cienciayfuturo LUNES 3- -3- -2008 ABC Las encinas recogen en su madera el registro climático de las precipitaciones ABC Las encinas revelan el clima pasado Una investigación de la Universidad de Extremadura recrea el régimen de precipitaciones de la Península Ibérica de los últimos 200 años a partir del estudio de los troncos de las encinas. Éstos han confirmado lo que se intuía: que la incidencia de años húmedos ha disminuido POR PACO VADILLO MÉRIDA. Las encinas desvelan el clima de la Península Ibérica de los últimos 200 años. Esta afirmación es uno de los resultados obtenidos por el equipo de investigación del área de Ecología de la Universidad de Extremadura, que ha encontrado datos climáticos en la estructura dendrocronológica de las encinas. La dendroconología es una técnica de determinación de la edad aplicable a especies leñosas, aunque también se ha utilizado en especies arbustivas. La técnica pretende resaltar las líneas de crecimiento de los árboles que para nuestras latitudes se forman principalmente en invierno. Así que cada invierno corresponde a una línea y cada línea a un año explica Daniel Patón, profesor y coordinador de este proyecto. El estudio concluye que en los últimos 200 años ha disminuido la incidencia de años húmedos y ha aumentado la de años secos. La dendrocronología utiliza los anillos que conforman la madera del árbol para obtener diferente información científica dice Patón. Las investigaciones han determinado que las encinas, el árbol más representativo y abundante de Extremadura, recogen en su madera el registro climático de las precipitaciones. Como afirman los investigadores de este estudio, la encina plantea serias dificultades a la hora de abordar su estudio dendrocronológico, ya que la extrema dureza de su madera y su lento crecimiento hace que sean muy difíciles de visualizar sus líneas. Entre los problemas del estudio, se encuentra el no haber podido extraer muestras con el árbol vivo, por lo que se aprovechan secciones del tronco procedentes de árboles muertos por incendios o cortados por obras públicas La pregunta es por qué la encina. Y Patón tiene una clara contestación: Porque hasta ahora no se había utilizado para estudiar el cambio climático, es una especie muy longeva y está ampliamente distribuida Lo cierto es que hay especies mejores como descriptores climáticos. Ésta es una de las causas por las que este estudio adquiere más valor. Aunque el equipo de la Universidad de Extremadura (UNEX) ya está realizando el estudio dendrocronológico en campos de castaños en Montánchez. Se trata de una zona límite para el establecimiento de esta especie de alto requerimiento hídrico y para la que en las últimas décadas su crecimiento ha sido hasta 10 veces menor que el de áreas donde la especie prospera bien. Este bosque podría desaparecer en pocos años por el cambio climático si las precipitaciones siguen bajando asegura. A los integrantes del joven equipo extremeño, les obsesiona el estudio del clima y por ello han puesto todo su empeño. Han estudiado las encinas durante dos años, en dos poblaciones y han analizado más de 100 series dendrocronológicas. Y no paran ahí, puesto que pretenden extender el estudio a más zonas y con ejemplares mucho más longevos. El proceso de investigación ha sido lento, puesto que había que preparar las secciones de madera obtenidas en base a árboles cortados por obras públicas e incendios. Con el objetivo de garantizar la viabilidad de las estimaciones, la UNEX afirma que el estudio ha sido replicado en dos áreas próximas, Valencia de Alcántara (Cáceres) y Roca de la Sierra (Badajoz) Los datos han sido revisados por expertos del Laboratorio de Dendrocronología del Ianigla, el Instituto Argentino de Glaciología y Nivología. Un importante avance en este sector, puesto que los registros de precipitaciones que existen de la Península Ibérica cubren un máximo de años cercano a cien y sólo en algunas estaciones. Por este motivo, explica el profesor Patón, los científicos se ven obligados a usar proxys organismos que permitan, viendo su evolución, predecir el clima de manera indirecta. Si se conoce cómo varía el proxy en base al clima, podemos usarlo para conocer el clima del pasado subraya. La novedad de este estudio radica en que las anteriores investigaciones que en este sentido se han realizado en España han sido sobre robles, hayas, castaños y pinos, que presentan longevidades variables y líneas de crecimiento muy nítidas y fáciles de medir Según La terrona de Zarza La encina es un medidor climático muy útil porque es una especie muy longeva y está ampliamente distribuida Los registros de lluvias que existen de la Península cubren un máximo de años cercano a cien y sólo en algunas estaciones