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78 CULTURAyESPECTÁCULOS LUNES 3 s 3 s 2008 ABC CLÁSICA DANZA XVI Liceo de Cámara Sangre Nuevo Ballet Español. Dirección y coreografía: Ángel Rojas y Carlos Rodríguez. Música: Gaspar Rodríguez, Antonio Rey y Daniel Jurado. Vestuario: Modesto Lomba, Vicente Soler y Carlos Rodríguez. Escenografía: Anselmo Gervolés y Gabriel Carrascal. Iluminación: David Pérez. Lugar: Teatro Albéniz, Madrid Obras de D. Shostakovich. Intérpretes: Julian Rachlin (violín y viola) Itamar Golan (piano) Lugar: Auditorio Nacional de Música. Madrid El color de las cosas reales ANDRÉS IBÁÑEZ Shostakovich ya es un clásico. Rachlin y Golan se lanzan a la interpretación de estas obras con la seriedad, la reverencia, la dedicación, el ensimismamiento, el rapto, en fin, que solemos asociar con las grandes obras de la historia de la música. Es evidente que para los dos jóvenes intérpretes estas obras están absolutamente vivas, que dicen cosas que ellos entienden a la perfección y que estarían dispuestos a dar su vida con tal de comunicar esas cosas. Aunque Golan no alcanza los niveles de imaginación exaltada de su compañero, la compenetración entre ambos intérpretes es tal que a veces creemos estar oyendo a un solo instrumento. Hasta la gestualidad de ambos resulta similar, tan diferentes como son los movimientos que un arco y un teclado exigen a sus respectivos servidores. Cualquier cosa que se dijera de Rachlin parecería una exageración. Resulta asombrosa la paleta de sonidos que es capaz de extraer de su violín, un Guarnerius del Gesù, en la sonata op. 134. En cuanto a la sonata para viola y piano op. 147, ¿cuándo habíamos oído a una viola sonar así? Rachlin lleva el sonido con él. Es pura magia En uno de los preludios op. 34, todo impregnado por esa melancolía del tiempo perdido que a veces aparece en el último Shostakovitch, Rachlin extrae de pronto del fondo de su violín un sonido de una belleza tan etérea que parece surgir del fondo de una leyenda. Es como si Rachlin llevara consigo el secreto del sonido y de la belleza. Consigo, dentro de él, y lo sacara unos instantes (mucho más no se puede) como para recordarnos el verdadero color de las cosas reales. No tenemos la sensación, al escuchar estas interpretaciones excepcionales, de escuchar obras escritas, sino de adentrarnos en un mundo hecho de sonido en el que los intérpretes parecen moverse libremente en todas direcciones, encontrando lugares, espacios, sucesiones, momentos y abismos. Esto no ha sido un concierto, sino una experiencia. Que es, por supuesto, lo que siempre debería ser un concierto. Burbujas de champán JULIO BRAVO Desde que crearan, hace ya algo más de una década, el Nuevo Ballet Español, Ángel Rojas y Carlos Rodríguez (en los carteles, Rojas y Rodríguez) están en constante período de búsqueda y experimentación. Aunque han dado sobradas muestras no sólo de talento, sino de valentía y de seguridad en sí mismos, a veces da la sensación de que saben mejor lo que no quieren hacer que adónde quieren llegar. Los dos bailarines y coreógrafos madrileños tienen claras, eso sí, sus innovadoras propuestas estéticas, su apuesta por el atrevimiento y la modernidad en vestuario y escenografías (a veces roza la estridencia) la contemporaneidad en la música y la calidad y personalidad propia. Sangre es un perfecto ejemplo de lo dicho anteriormente. Es un espectáculo notoriamente cuidado- -no siempre conseguido- en el que la pareja busca una nueva vía de expresión a través de un trabajo más flamenco que en ocasiones anteriores. El público responde con entusiasmo a su propuesta, y tiene motivos sobrados para hacerlo; sobre todo, porque sobre el escenario se ve muy buen baile. Tanto Ángel Rojas como Carlos Rodríguez exhiben sus muy buenas maneras, su efervescencia, su enorme calidad y su singularidad; tienen detrás un cuerpo de baile notable, con muy buenas individualidades, como María López o Cristina de Vega. Pero si se rasca un poco, no es oro todo lo que reluce. No es el flamenco- flamenco el terreno donde mejor se desenvuelve la pareja, que por lenguaje y procedencia se mueve mejor en la danza clásica española- -la sobresaliente Dualia que crearon para el Ballet Nacional es un ejemplo de imaginación, calidad y escuela- Y este espectáculo, que abre sus puertas y comunica con el público, adolece en ocasiones de la profundidad necesaria. Rojas y Rodríguez pueden servir ya un vino añejo excelente, y no deben quedarse en las burbujas del champán. Los Ronaldos, durante la entrevista JAIME GARCÍA No queremos que esto se convierta otra vez en una rutina Los Ronaldos sacan a la venta mañana el disco y DVD La bola extra un fiel reflejo de su breve resurrección PABLO CARRERO MADRID. Dice Coque Malla, cantante y guitarrista de los Ronaldos, que odia la palabra frescura sobre todo cuando se les aplica a ellos, y eso se debe, sin duda, a que es la característica más citada por los comentaristas del ramo al hablar del cuarteto madrileño. Arrancaron los Ronaldos a mediados de los ochenta, y, a pesar de que fue justo entonces cuando el pop español de los ochenta comenzaba a desinflarse, la energía, el desparpajo y, vaya, la frescura que exhibían, les permitieron llegar a zamparse una buena parte del pastel, funcionando con enorme éxito durante algunos años para desaparecer finalmente sin que ya demasiada gente lo lamentara. Pero seguidores dispuestos los han tenido siempre, y el inesperado regreso del grupo hace tres años fue celebrado por una nutrida parroquia que no ha hecho sino ampliarse progresivamente de manera que, ahora sí, se despiden cuando vuelven a estar en la cresta de la ola. Después de tres años de intensa actividad, con un buen puñado de conciertos por todo el país, el grupo lo deja porque quiere quedarse con buen sabor de boca: Estos tres años han sido tan buenos porque nos echábamos mucho de menos, y porque, de repente, era todo muy nuevo y excitante, y queremos que si nos juntamos otra vez sea por ese mismo motivo. No queremos que esto se convierta otra vez en una rutina, y que los Ronaldos sea lo único que hay en nuestra vida La bola extra es el muy significativo título del álbum y el DVD que se publica mañana, y que recoge el concierto que ofrecieron en Madrid el pasado mes de junio: Nos tomamos este periodo como esa bola extra, como una oportunidad con la que no contábamos y que ha resultado ser fantástica Y es que la resurrección de los Ronaldos fue absolutamente casual: Nos hicieron un concierto homenaje cuatro grupos, Pereza, Madame Claude, Garaje Jack y Lola Sioux en el Siroco de Madrid. Nos llamaron para que fuésemos al concierto, y estando allí, se nos ocurrió que podíamos tocar un par de canciones, sin ensayar ni nada... en la prueba de sonido tocamos tres canciones y fue tan alucinante la sensación y sonó tan bién que se nos quedó el veneno dentro. Fue eso, como una picadura de una serpiente que te deja el veneno dentro y ya no te lo puedes quitar. Ya no había nada que hacer, no había marcha atrás Ahora se despiden, pero no se sabe por cuánto tiempo: No queremos cerrarnos ninguna puerta, pero lo que tenemos claro es que, de momento lo dejamos y que cuando volvamos, si es que lo hacemos, será porque realmente merecerá la pena Más información sobre el grupo: http: www. losronaldos. com Pura magia Resurrección casual