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ABC LUNES 3- -3- -2008 Chávez cierra su embajada en Bogotá y moviliza tropas en la frontera colombiana 35 Usan a su propia gente como escudos humanos JOSÉ GRAU MADRID. Usan a su propia gente como escudos humanos y ésa es la causa de que haya habido muerte de civiles Así explicó ayer Raphael Schutz, embajador de Israel en España, el significativo número de ciudadanos palestinos fallecidos en los últimos días, por la ofensiva israelí. A la pregunta de cuánto tiempo durará el ataque, Schutz respondió que terminaría en dos minutos si los dirigentes palestinos dejaran de lanzar cohetes contra la población civil israelí. La diferencia entre ellos y nosotros es que sus ataques van al 100 contra la población civil israelí mientras que los nuestros van al 100 contra la actitud criminal de sus líderes El embajador destacó que su país dejó la franja en 2005 y no tiene intención de volver, pero sí el derecho y el deber de salvaguardar la seguridad de los suyos La guerra desde las azoteas Líderes de la Yihad Islámica amenazados por Israel se rodean de civiles y de niños para protegerse en las azoteas de las casas de Beit Lahia a fin de que los aviones hebreos no les bombardeen POR L. L. CARO CORRESPONSAL BEIT LAHIA (GAZA) Fue la noche del jueves, a la intempestiva hora de las 2.30 de la madrugada. Mohamed Al Rasaina, el mayor de los dos hermanos que lideran en Beit Lahia la Yihad Islámica, la milicia que más cohetes kassam ha lanzado a Israel en los últimos meses, recibió en su móvil y sentado en su casa la llamada telefónica del Ejército judío. Una práctica ya conocida del Tzahal para ponerse en contacto con sus objetivos, para que sepan que están en el punto de mira. La voz, en perfecto árabe dijo que evacuaran el edificio antes de diez minutos, porque iba a ser bombardeado. Unos disparos al aire desde la azotea sobre el tercer piso bastaron, -cuenta Mohammed- para que todo el vecindario, unas 100 personas, acudieran en su apoyo, dispuestos a apostarse junto a él en la terraza como escudos humanos. Allí, dos días y medio después, seguía ayer Mohammed, acompañado apenas de unos camaradas con su mismo uniforme de guerra y el pasamon- El presidente palestino, Abu Abbas, dona su sangre para los heridos en la franja de Gaza za, pero están aquí día y noche. Por eso no tenemos miedo, -recita, indolente- si hay civiles, no creo que bombardeen Los pequeños quizás sí habrán oído hablar ya a sus mayores del martirio, de ese don para los elegidos, con el que los islamistas glorifican aquí a los que mueren en nombre de la causa justa de Alá. Un tercio de los 103 mártires de la última oleada de violencia en Gaza son niños. Pero estos que jalean a Mohammed ni sospechan que sus juegos en lo alto del edificio están propiciados para disuadir al ojo vigilante de los aviones espías judíos. Israel lanzaba el viernes en esta ciudad de Beit Lahia, cu- AP tes, pero sí podría cumplir el fin, no tanto confesado por el Ejecutivo israelí, de tumbar al Gobierno de Hamás. En atención al colapso de los hospitales gazeños, Egipto abrió ayer el paso fronterizo de Rafah para permitir el traslado a sus centros sanitarios de Rafah, Al Arish y Cairo de 150 heridos en los combates. Como gesto humanitario, Israel dejó entrar en la franja hasta 62 camiones con material médico, aceite, azúcar, fruta, leche, carne, pescado y agua. Los niños no sospechan que sus juegos en la azotea son propiciados para disuadir a los aviones espía Martirio tañas enrollado sobre la frente, pero dejándose rodear sin ningún escrúpulo por una docena de niños. Ninguno tiene más de diez años, dos son sus hijos. Todo el mundo viene a ayudarnos porque sabemos que si el tejado de la casa está lleno de civiles, los judíos no se atreverán a derribarla... ahora no veis a los adultos porque han ido a otro lado de la terra- yas calles se confunden con las del campo de batalla de Jabalia, centenares de octavillas de colores advirtiendo a la población que su Ejército convertirá automáticamente en objetivo a cualquier civil que colabore, o se involucre, con los milicianos que disparan los kassam. Mohammed lo sabe, pero se siente seguro en la terraza. ¿Qué cuánto tiempo estaremos aquí? hasta que la situación cambie, pero no, no tenemos miedo ABC. es Más información e imágenes sobre el conflicto de Gaza en abc. es internacional