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ABC DOMINGO 2 s 3 s 2008 Necrológicas AGENDA 71 Buddy Miles s Baterista Un legendario del rock A España vino en diferentes ocasiones para recrear algunos temas de la Buddy Miles Express Luis MARTÍN El pasado martes, a los 60 años de edad, falleció en Austin, Texas, por causas que aún no han sido reveladas por los médicos, Buddy Miles, uno de las más populares bateristas del rhythm blues y el rock de las últimas décadas. Con Buddy Miles, que hacía varios años que acusaba serios trastornos coronarios, desaparece la fuerza expresiva que quiso una vez Jimi Hendrix para formar en su Band of Gypsies, de finales de los 60. Pese a haber reducido su actividad de diez años acá, este hombre no dejó de visitar nuestro país en cuyas escenas ofrecía conciertos verdaderamente incendiarios en los que repasaba toda su trayectoria musical. Ésta habría comenzado en 1959, formando en el grupo de jazz de su padre, un conocido bopper del área de Omaha, donde nació Buddy, de nombre real George. Para entonces, contaba doce años de edad y sólo hacía tres que había comenzado a tocar la batería. Adscrito con posterioridad invariablemente al blues, al rhythm blues y al rock desde sus inicios en The Electric Flag, la banda que el guitarrista Mike Bloomfield regentaba en 1967- -antes había sido parte de grupos como The Delphonics, The Inc Spots e, incluso, el del cantante Wilson Pickett- en Buddy Miles se pudo detectar siempre una agradecible voluntad de plasmar en su música diferentes aspectos de la actualidad del momento. Fue el caso de su primera aventura en solitario, The Buddy Miles Express, cuyo álbum Expressway to your skull encontró inmediatamente en Jimi Hendrix un admirador incondicional. Tan grande fue, de hecho, el entusiasmo del legendario guitarrista de Seattle que, además de producirle en 1969 el álbum Electric church en breve, decidió incorporarle al seno de un nuevo terceto con el que sustituir su antigua Jimi Hendrix Experience. El proyecto tiene nombre de leyenda en la historia del rock, The Band Of Gypsies, y su formato incluía el refuerzo rítmico de la batería de Billy Cox. Eso fue en 1969, es decir, poco antes de que Buddy Miles acometiese la creación de The Buddy Miles Band, un experimento que volvió a permitir algunas giras y la publicación del disco Them chan- Loles del Cerro Buddy Miles ges pero- -como en anteriores ocasiones- -condenado al fracaso. Fue Carlos Santana el que en esta ocasión reclamó al músico para su banda. Corría el año 1972 y, tras el éxito de sus discos Abraxas y Santana III había decidido iniciar una gira con el batería de la que, en su conclusión, saldría el disco Carlos Santana and Buddy Miles Live Interesa matizar que esta asociación a punto estuvo de cambiar el rumbo del guitarrista, de no ser porque sus ya numerosos incondicionales reclamaban de él algo más que experimentos bluesísticos. La edición de Caravanserai en ese mismo año, ya sin Buddy Miles en la batería, contentó a la audiencia, pese a que, desde entonces, Santana no ha dejado de repetir la fórmula latina hasta la saciedad, eso sí, cada vez con mayor éxito. Los años transcurrieron en adelante ya sin demasiado contenidos noticiables para Buddy Miles, pese a haber vuelto a grabar con Carlos Santana el álbum Freedom en 1987, pese a haber vuelto a hacer méritos en giras de David Bowie, John McLaughlin y Stevie Wonder, y pese a reaparecer protagónicamente, mediada la década de los 90, con el disco Hell and back Con 60 años cumplidos el pasado 5 de septiembre, la música de Buddy Miles no necesitaba de grandes revisiones por cuanto escasos han sido los cambios registrados por el blues en todo este tiempo. A España vino en diferentes ocasiones para recrear algunos temas de la Buddy Miles Express, y, sobre todo, aquellos que le hicieron famoso: Evil ways que Carlos Santana incluyese en su primer álbum, y Hey Joe de Billy Roberts, que Hendrix popularizó en un lejano 1966. Loles del Cerro El Sacromonte despidió ayer a Loles del Cerro, (Dolores Rodríguez Cortés) una de las más emblemáticas cantaoras y bailaoras del histórico barrio granadino que falleció la noche del jueves pasado a los 76 años en el hospital de Traumatología, donde llevaba dos semanas ingresada. Nacida en Guadix aunque vecina del Sacromonte desde niña, Loles del Cerro seguía actuando a diario en la cueva La Rocío del Sacromonte, tras una larga trayectoria artística que le llevó a participar en espectáculos de Juan Andrés Maya y a colaborar durante veinte años con Curro Albaycín. Considerada una de las figuras de la última etapa de esplendor del Sacromonte, la bailaora llegó a actuar ante los Reyes de España, el astronauta Pedro Duque, Bill Clinton y Carlos Saura, entre otros, y participó en el espectáculo de Estrella Morente Pastora 1922 In memoriam José Antonio Suárez de la Dehesa Abogado y teniente coronel jurídico del Aire, falleció el pasado día 14 de enero en Madrid; nació en Laredo, Cantabria, el 24 de septiembre de 1921. Como él mismo solía explicar apoyado en el resabio de su mucha experiencia, vista y vivida, llegó a la capital cuando el golpe de Estado del General Miguel Primo de Rivera. Hizo la Guerra civil con 16 años, chupándose los frentes de Guadalajara y, sobre todo, el de Teruel en aquel duro invierno; fue un simple soldado raso del Ejército de Franco, que le creció la barba en las trincheras. En 1939, termina el Bachillerato; posteriormente se licencia en Derecho por la antigua Universidad Central y, acto seguido, ingresa en 1945, en el mencionado cuerpo jurídico; dándose de alta en el Colegio de Abogados de Madrid. Ejerciendo la profesión en diversas ciudades españolas, de larga relación. Entre 1962 y 1964 actúa como ponente en la redacción del proyecto de normas para el desarrollo de la Cinematografía. Significa su esfuerzo más personal por implantar el sistema de control de taquillas que, mantenía hasta esa fecha en la impunidad del libre albedrío, a los empresarios, más tarde llamados exhibidores, dueños y señores del sufrido negocio de las películas. Viajero persistente, sobre todo, cuando dirige Cine España, cuyo cargo le hace participar todos los años en el Festival de Cannes, al frente del stand que ofrecía nuestro Cine a profesionales, aficionados y curiosos; muchos años ayudado por su buen amigo, Juan Bellveser, cronista y corresponsal que fue de la Prensa española ubicado en París, contemplando el brillo de La Ville lumière desde su prodigiosa atalaya, si- tuada frente por frente de la iglesia de La Madeleine Berlín, Karlovy- Vary, Moscú y Venecia eran otros puntos en los que aireaba nuestras películas en años tan complicados de hacerlo. El Coronel como cariñosamente era señalado por su círculo, nunca rehusó ningún tema comprometido. Daba la cara y su energía le secundaba al cruzar más de un pantano encenagado, tarea que saben salvar los buenos abogados. Fuimos amigos desde 1938, durante los alegres e irresponsables días de aquel San Sebastián en plena guerra, lleno de intelectuales que soñaban por los cafés de la Avenida con regresar a Madrid. Suárez de la Dehesa lo sabía todo o casi todo de muchos personajes del siglo XX y de otros siglos; fue reuniendo un archivo enriquecido con recortes de Prensa, llenas de motas personales, que introducía en los libros de su biblioteca, donde es- tán reseñados diversos capítulos de nuestra historia. Hace años me entregó un cheque en blanco con la esquela que quería que se insertara en el ABC, el día de su deceso. No he cumplido su deseo. ¡Perdóname! No obstante, para ello quedan su viuda Pilar, sus varios hijos, nietos y algún que otro bisnieto a quienes expreso mi enorme tristeza. Sin embargo, Jaime, su hijo más jovial, le aguarda en el Paraíso. Amante de la buena comida y el mejor vino; corredor, casi maratoniano, en busca de la tasca ideal que sirviera el más reposado de los albillos, que los paladeaba como si fuera un experto sommelier casi siempre acompañado por Juan Cortés, otro inseparable amigo, que puede que sea uno de los pocos que saben todo lo mucho que ha visto El Coronel en esta tierra que acaba de dejar. ¡Descansa en Paz! José Cora Rodríguez El magistrado José Cora Rodríguez que fue el primer presidente del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, ha fallecido en La Coruña a los 85 años. Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, ganó las oposiciones a juez e inició su carrera judicial en 1951 en San Vicente de la Barquera, más tarde ejerció en Corcubión, Quiroga y Sarriá. En 1961 fue ascendido a magistrado y destinado a Badajoz para volver luego a Orense. En 1963 se le nombró juez instructor para toda España para el caso Metílico En 1983 fue nombrado magistrado de la Audiencia Provincial de Orense y en julio de ese mismo año presidente de la Audiencia Territorial de La Coruña cargo en el que permaneció hasta la instauración del Tribunal Superior de Justicia de Galicia para el que fue elegido como presidente en 1989. Enrique HERREROS