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66 MADRID DOMINGO 2 s 3 s 2008 ABC Ismael Jordi, un príncipe de opereta El tenor jerezano protagoniza en el Teatro de la Zarzuela La generala de Amadeo Vives, montaje que viajará en mayo al Teatro Chatelet de París, donde ya triunfó el año pasado con El cantor de México POR SUSANA GAVIÑA FOTO: SIGEFREDO MADRID. La voz de Ismael Jordi dará mucho que hablar. De hecho, los primeros ecos ya se han empezado a escuchar. A modo de presentación, decir que el pasado año encandiló a los franceses con su interpretación en la opereta El cantor de México en un montaje firmado por Emilio Sagi, con la que el Teatro Chatelet de París rindió tributo al cantante vascofrancés Luis Mariano. Una figura de culto en tierras galas que durante tres años protagonizó esta misma obra, sobre ese mismo escenario, cosechando un éxito histórico. Fue precisamente el director de escena Emilio Sagi- -adalid de las jóvenes voces españolas- que se fijó en el tenor en el Così fan tutte que se programó en el Teatro Real en su etapa como director artístico, el que facilitó a Jordi el pasaporte- -metafóricamente hablando- -hacia París y, ahora, un año después, participa también de su debut en el Teatro de la Zarzuela con otra opereta, La generala de Amadeo Vives, en la que interpreta al Príncipe Pío, y que estará en cartel hasta el 16 de marzo. Alto, muy espigado, de sonrisa franca y bien parecido, Ismael Jordi (Jerez de la Frontera, 1973) está pisando fuerte ya en la escena lírica nacional e internacional. Defensor de la versatilidad sobre un escenario, ha demostrado sus cualidades canoras en ópera, zarzuela y opereta en teatros como la Volksoper de Viena Martha la Staatsoper de Berlín El barbero de Sevilla Amsterdam Lucia di Lammermoor Estrasburgo Falstaff Toulouse Doña Francisquita Aquí en España ha subido ya a los escenarios del Teatro Real Così fan tutte el Maestranza de Sevilla Elixir de Amor la Ópera de Oviedo y el Villamarta de Jerez, su ciudad natal, donde debutó con Don Pasquale en 2002, y recala siempre que puede. Todo ello ha sucedido en apenas una década, cuando tras colgar las botas de fútbol- -jugó en el equipo filial de su ciudad hasta los 17 años- decidió ingresar en el coro del Teatro Villamarta. No le avala ninguna tradición musical, en casa, mi padre escuchaba a Carlos Gardel y a Vicente Fernández, y mi madre cantaba sevillanas o flamenco pero la lírica bullía en sus venas. Un par de años después, sus amigos cantantes, al ver sus progresos en el conservatorio Turina de Sevilla, le empujaron- -casi literalmente- -a viajar a la Escuela Superior de Música Reina Sofía. Fueron ellos los que mandaron la solicitud de ingreso recuerda Jordi. Allí conocería al que se ha convertido en su biblia de cabecera Alfredo Kraus, que impartía la Cátedra de Canto. Como él, Jordi intenta construir una carrera pausada y reflexiva, tomándome mi tiempo Afianzando los papeles en las plazas pequeñas antes de presentarlos en las grandes. En cuanto a por dónde quiere orientar su repertorio, también se fija como modelo en Kraus, aunque con algún mozart más, tal vez mi voz sea más lírica. También depende dónde me sienta más cómodo y lo que le guste más al público El tenor jerezano ha demostrado ser un cantante todoterreno, y no dudaría en grabar discos de otros géneros, como han hecho muchos otros antes que él: Preferiría hacer antes una grabación de zarzuela o bo- Discípulo de Kraus Ismael Jordi, junto al tiovivo que forma parte de la escenografía de La generala leros, que de ópera asegura. Y discrepa con aquellos que afirman que cambiar de registro puede estropear la voz: Eso son cuentos de la abuela. Les sucede a los que no saben cantar Lo que sí le preocupa es que le encasillen, quizá por eso le gustaría volver al Chatelet interpretando una ópera en lugar de una opereta, aunque no se puede hablar de encasillamiento cuando se trabaja a estos niveles y con estas producciones reconoce. En un mundo donde la imagen reina casi más que la voz es inevitable preguntarle si su cara bonita le ha ayudado en su carrera. Jordi, que adelgazó 15 kilos para interpretar El cantor de México se ríe y contesta: Personalmente no comparto esta tendencia pero sé que existe, aunque yo no voy a la ópera a ver un físico Tampoco está dispuesto a dejarse devorar por el márketing que convierte a los cantantes en estrellas fugaces: Es una locura. Hoy estás aquí y mañana en París. Lo importante es llegar a un punto en el que puedas tomarte las cosas con calma, y poder llegar a tener una carrera de 25 o 30 años. Sé lo que quiero y lo que me va bien y me va mal subraya. Jordi acaba de incorporar a su repertorio la ópera Lucia di Lammermoor y Romeo y Julieta y en el futuro le gustaría abordar Werther y la zarzuela Luisa Fernanda Entre sus próximos compromisos destacan un recital junto a Carlos Álvarez, en el Palau de les Arts de Valencia; El caballero de la rosa en Toulouse; La Traviata en Amsterdam; Rigoletto en Avignon, y su debut en el Liceo, en el que se alternará en el papel con uno de los mejores tenores del momento, pero prefiere guardar discreción sobre títulos y nombres que espera poder apuntar pronto en su agenda, en la que ya tiene fijados compromisos hasta el año 2012. Lo importante es llegar a un punto en el que puedas tomarte las cosas con calma, y poder llegar a tener una carrera de 25 o 30 años. Sé lo que quiero y lo que me va bien y me va mal