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38 INTERNACIONAL DOMINGO 2 s 3 s 2008 ABC Cuba, patrimonio familiar La sucesión de Castro por Castro abre la polémica sobre quién ostentará el poder real en Cuba. La sombra de Fidel amenaza el mandato de su hermano, pero muchos cubanos confían en que el nuevo presidente cumpla los cambios prometidos LORENZO DEL SOL ENVIADO ESPECIAL LA HABANA. El pasado domingo, cuando los cubanos vieron por televisión a Raúl Castro de civil tuvieron claro el escenario: el elegido era él. Su presencia sin el uniforme militar verde olivo, en la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, despejó todas las dudas: el sucesor de Fidel Castro sería otro Castro. El olfato popular no erró. A los 76 años, el hermano menor del dictador más longevo del planeta, heredó la doble Presidencia del Consejo de Estado y de Ministros. Fuera del legado filial quedó su cargo en el Partido Comunista. Éste es y seguirá siendo patrimonio vitalicio del insustituible según palabras de Raúl, Comandante en Jefe de la Revolución Cubana: Fidel Castro Ruz. revolucionarios Como principal estandarte figura un histórico de armas tomar: José Ramón Machado Ventura (Primer Vicepresidente) Un peldaño más abajo, le siguen los septuagenarios vicepresidentes Juan Almeida Bosque, Abelardo Colomé Ibarra, Esteban Lazo Hernández, Julio Casas Regueiro y, con apenas 54 años, Carlos Lage Dávila, el relevo generacional en el que algunos pensaron- -hasta en el último minuto- -para Fidel y que, finalmente, no fue. Estos seis hombres junto con José Miguel Miyar Barruecos (secretario) forman la nueva cúpula del Consejo de Estado cubano que preside Raúl Castro Ruz. Para la gente- -equivocada o acertada- -simbolizan la posibilidad de cambio de una nación anclada en un pasado y marcada por el viejo sello de la hoz y el martillo. Aunque no esté, está. Yo no soy muy optimista. ¿Tú notas algo distinto de ayer a hoy? Yo, no Carlos Manuel, de 36 años, piensa que la sombra de Fidel Castro lo cubre todo. A Raúl- -continúa- -le tienen vigilado. No puede mover un dedo. Por eso le han puesto a toda esa gente. Son prehistóricos... de otro siglo, ¿Verdad? En otro rincón de La Habana Enrique, más, el monaguillo por su cara de santo, opina lo contrario. El que dice eso está equivocado. Fidel le ha puesto a Raúl a su gente para que le cuiden, para que pueda hacer todas las reformas que anunció. Fidel va a estar detrás pero para ayudarle. Yo confío en Raúl, acuérdate que fue él quien dijo: más importante que los cañones son los frijoles zanja. Las visiones opuestas de Carlos Manuel y de Enrique encarnan la división de la población cubana frente a un futuro incierto. Ellos forman parte de ese 72 por ciento de cubanos que no ha conocido en su vida a otro presidente que a Fidel Castro. Nacieron después de que la revolución derrocara a Fulgencio Batista y colocara en su lugar, con los mismos poderes ilimitados del dictador, al hoy ausente de la vida pública: el comandante, el caballero, el caballo, el que todos identifican con un gesto que consiste en acariciarse la barbilla: Fidel Castro. A él, a su obra le deben que sus aspiraciones y demandas- -siempre en voz baja- -estén más cerca de los derechos de un ser humano que de un ciudadano del siglo XXI. El pueblo cubano no pide partidos políticos, libertad de mercado, pagas de beneficios o la extra de Navidad. Las reformas con las que sueña son tan básicas que las comparten los once millones de habitantes que continúan en Cuba. Incluso Enrique, arquitecto de profesión y defensor del régimen al que nunca llama dictadura, las demanda. La última la confesó hace dos días. Cuando un español quiso invitarle a un roncito en el hotel Meliá de Varadero tuvo que reconocer: Me resulta incómodo decírtelo pero no me está permitido pasar y eso que yo colaboré en su construcción... Les valgo para cons- Viejos revolucionarios Despejada la sucesión, la retaguardia del segundo Castro que ocupa el poder en medio siglo quedó formada por una nutrida representación de viejos La vida bajo Fidel truirlo pero no para disfrutarlo... Para mí, te digo la verdad, es una humillación... Tú ves, pero esas cosas con Raúl van a cambiar se justificó. La misma prohibición de Enrique la padecen, sin excepción, todos los cubanos, independientemente del color de piel, ojos o estatura, datos que están, religiosamente, registrados en cada carnet de identidad. Un diplomático español la sufrió en carne propia: Alquiló una cabaña en un complejo hotelero para ir a la playa con su novia, negra para más señas. La mujer sólo podía entrar y salir de noche para que no la echaran. Su destino fue un calvario que hoy recuerda lejos de allí. Este año Eliecer Avila fue el primero en expresar públicamente su malestar por la discriminación reinante en Cuba con los cubanos. El joven, estudiante de Informática lo hizo hace unas semanas frente al hoy reelecto Presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Prohibido a cubanos Varios muchachos pasean por Santiago de Cuba, segunda ciudad del país, bajo un cartelón de Fidel EFE Aunque no esté, está. Yo no soy muy optimista. ¿Tú notas algo distinto de ayer a hoy? Yo, no