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ABC SÁBADO 1 s 3 s 2008 SALUD 93 TRABAJAR CON CIRUGÍA Los trasplantes ya no son un reto Emilio de Vicente y Yolanda Quijano s Cirujanos del hospital Madrid Norte Las manos de estos dos cirujanos logran que expectativas de vida de apenas un mes se estiren durante años. Forman un equipo indisoluble en el que la innovación quirúrgica y los enfermos actúan como estímulo N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Emilio de Vicente y Yolanda Quijano han protagonizado algunos de los momentos estelares de la historia de los trasplantes en España. Con el equipo del hospital Ramón y Cajal de Madrid realizaron en 1999 el primer trasplante de intestino en un niño de tres años. Después, en un más difícil todavía, repitieron éxito con un doble injerto: intestino más hígado. Fueron sus trasplantes más conocidos. No mediáticos porque muchos recordarán a De Vicente por ser el cirujano de Rocío Jurado, quien la interveno antes de que se trasladara a Estados Unidos para tratar su cáncer de páncreas. Pero, hoy, si se pregunta a De Vicente por su carrera en el mundo de los trasplantes prefiere recordar otros actos quirúrgicos más anónimos; aquellos trasplantes entre donantes vivos que sacaban lo mejor de las personas. El puro altruismo. No hay actividad médica que llene más a un profesional. Viví momentos únicos. Los donantes eran auténticos héroes recuerda. Emilio de Vicente añora aquellas operaciones por el contacto humano y menos por el acto quirúrgico en sí. A este mundo llegó tras formarse al otro lado del Atlántico. Su interés fundamental era la cirugía del cáncer. Pero en la Clínica Mayo y la Universidad de Pittsburg quedó cautivado por los injertos de hígado. Pensé que estaba ante una revolución de la cirugía digestiva Con ese entusiasmo formó el programa de trasplante en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid. Hace tres años, con más de 900 injertos gastrointestinales realizados, decidió dar un giro a su carrera y abandonar la sanidad pública para ejercer en la privada, en el Grupo Hospitales de Madrid. Primero en Montepríncipe, y ahora en el hospital Madrid Norte de San- De Vicente y Quijano observan un TAC en su consulta chinarro. Pocos especialistas en trasplante estarían dispuestos a abandonar un centro por otro en el que pudieran realizar ese tipo de intervenciones. Ese paso, sin vuelta atrás, lo dió también en compañía de Yolanda Quijano. La decisión le obligó a renunciar al mundo del trasplante tras 20 años de actividad intensa. No me arrepiento. Hoy estoy en un proyecto nuevo en el que estoy absolutamente integrado y donde puedo trabajar en libertad Condiciones que había perdido en la sanidad pública. De Vicente alaba la labor de profesionales del sector público que realizan su actividad con una dedicación a prueba de bomba pese a las condiciones en las que trabajan. Hoy el médico debe recuperar la dignidad profesional y trabajar lejos de cualquier injerencia Su hospital ha pedido la acreditación para convertirse en uno de los pocos centros privados que asuma un programa de trasplante digestivo. Entretanto prefiere centrarse en nuevos retos quirúrgicos, más complejos. Para este adicto a la innovación, los trasplantes ya no son un reto. Técnicamente, han alcanzado una fase de meseta JULIÁN DE DOMINGO Son cirugía del siglo pasado. Los trasplantes ni son un procedimiento novedoso ni forman parte de un programa estrella. Hoy son una actividad asistencial más en el que la sanidad privada es un escenario tan bueno como puede ser la pública apunta Quijano. El entusiasmo de estos dos cirujanos se dirige ahora a nuevas estrategias que permiten acceder al interior del organismo por orificios naturales, como la vagina o la boca. Operaciones menos agresivas que permitirán intervenir al enfermo sin dejar cicatrices visibles Y a seguir avanzando en el tratamiento quirúrgico del cáncer de páncreas. Su experiencia en injertos les ha permitido hacer intervenciones más radicales. Sin osadía, aunque con el aval de la experiencia Una cirugía que se escapa de las guías clínicas y que permite que sus pacientes vivan más tiempo. En el cáncer de páncreas, la tasa de resecabilidad está, en los mejores casos, en el 40 y nosotros tenemos un 90 ¿Cómo es posible? Nuestros pacientes entran en el quirófano con un mapa anatómico para evitar sorpresas en el quirófano Más información en: www. hospitaldemadrid. com Los límites del páncreas Abandoné los trasplantes en la sanidad pública por un proyecto en el que puedo trabajar con libertad El médico debe recuperar la dignidad profesional y trabajar en el sector público lejos de cualquier injerencia