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ABC VIERNES 29 s 2 s 2008 Joyas del cine CULTURAyESPECTÁCULOS 85 Una de las más conocidas y espectaculares escenas de la película Zulú en la que 140 soldados británicos se enfrentan a 4.000 zulúes De Suráfrica a Japón, con parada en Rusia Consiga el próximo domingo, con ABC, la segunda entrega de la colección Joyas del Cine, tres películas en un DVD: Zulú Inspector general y Sangre sobre el sol completamente gratis POR LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA Unos pocos soldados británicos batiéndose el cobre con una numerosa masa de guerreros zulúes en (hoy) Suráfrica; un pobre diablo analfabeto y torpe haciéndose pasar por enviado especial de Napoleón cuyo fin es atajar la corrupción burocrática en los confines rusos del Imperio tricolor; un periodista americano que descubre en Tokio un plan japonés para dominar el mundo. Tres historias de dimensiones planetarias representativas de ese género, el de aventuras, objeto de esta segunda entrega de la colección Joyas del cine Para empezar, Zulú film estrenado en 1964 y dirigido por el poco prolífico Cy Endfield (1914- 1995) de quien dicen que enseñó a Orson Welles algunos trucos de ilusionismo, una afición por la que sentía verdadera obsesión. La película, inspirada en un reportaje escrito por John Prebble y basada en los hechos reales acontecidos en la batalla de Rorke s Dryft (1879) narra las peripecias de un grupo de 140 soldados británicos en la defensa de un puesto militar ante el acoso de 4.000 guerreros zulúes, encabezados por Cetewayo, el último rey independiente de aquel grupo étnico. Impresionantes paisajes y un magnífico vestuario dan colorido a este trabajo, que se convirtió en propulsor de las carreras cinematográficas de dos figuras prometedoras: por una parte la del músico John Barry, autor de la banda sonora original, y por otra de la de Michael Caine, en su primera aparición como coprotagonista al lado del injustamente olvidado Stanley Baker. Tres globos de oro, cuatro nominaciones al Oscar al mejor actor principal y dos estatuillas al mejor actor de reparto (por Hannah y sus hermanas y Las normas de la Casa de la Sidra en su carrera darían la razón al visionario que le sacó del casting. Caine y Baker dan vida respectivamente a los tenientes Chard y Bromhead, enfrentados en su forma de entender la disciplina castrense y la forma de actuar en circunstancias críticas como aquellas. Uno es más bien del género bruto (Baker) mientras que el otro, Caine, es un estirado y petulante oficial británico con, eso sí, las idea bien claras. Henry Koster (1905- 1852) rodó la comedia musical El inspector general en la que un pobre analfabeto interpretado por el cómico neoyorquino Danny Kaye (nacido David Daniel Kominski) ayudante de un excéntrico buhonero gitano, vendedor de elixires milagrosos, es confundido con un enviado especial de Napoleón, el temible y despiadado inspector general, cuya misión es acabar, a base de horca, con la corrupción galopante que se extiende entre el funcionariado de los confines del imperio francés. El pobre hombre, con una mano tan larga como grande el corazón y cuya intención no es otra que llenarse el estómago, se ve envuelto en un enredo cuando llega a aquella aldea cuyo alcalde es un nepote que ha colocado a su disparatada familia en el Concejo. El pelirrojo Kaye (1913- 1987) antiguo actor de vodevil descubierto para el cine por Samuel Goldwyn, uno de los fundadores de MGM, no dejó escapar la oportunidad de mostrar toda su gama de gestos histriónicos, rayanos por momentos en el delirio. A ello hay que añadir que Koster era un gran director de comedias, como demostró al año siguiente de rodar ésta, cuando se puso a los mandos de la inolvida- Zulú 1964. EE UU Título original: Zulu Dirección: Cy Endfield Intérpretes: Michael Caine, Stanley Baker, Jack Hawkins, Ulla Jacobsson ble El invisible Harvey con un James Stewart que anda por la vida acompañado de un inexistente conejo gigante. No cabe duda de que James Cagney (1899- 1986) ese actor en cuyo rostro se podía encender una cerilla y surfear sobre su peinado, es uno de los mejores actores que el celuloide ha dado al género negro. Sin embargo, en esta ocasión, interpreta a un arrogante periodista estadounidense, avezado an artes marciales, que trabaja en el Tokyo Chronicle allá por los años 30. Nick Condon, que así se llama, descubre un plan ideado por el primer ministro japonés, el barón Giichi Tanaka (llamado el Hitler oriental para hacerse con el control del mundo, empezando por China y terminando por EE. UU. El confidente de Condon, Oli Miller, y su esposa, son asesinados cuando intentan abandonar el país tras recibir unos suculentos dividendos por tener la boca cerrada. Sobre este argumento trabajó el director Frank Lloyd (1886- 1960) famoso ya tras su espléndida Rebelión a bordo (1935) para rodar, en plena II Guerra Mundial, Sangre sobre el sol un interesante film envuelto en un tenso ambiente opresivo que logró un Oscar a la mejor dirección artística en blanco y negro. Descubierto el pastel del Plan Tanaka el cronista debe sortear los juegos de seducción a los que es sometido por parte de una intrigante agente que no se sabe muy bien para quién trabaja y la vigilancia y acoso de la policia imperial, en un juego de gatos y ratones cuyo resultado es una excelente película. De postre, Tokio Inspector general 1949. EE UU Título original: The inspector general Dirección: Henry Koster Intérpretes: Danny Kaye, Walter Slezak, Barbara Bates Sangre sobre el sol 1945. EE UU Título original: Blood on the sun Dirección: Frank Lloyd Intérpretes: James Cagney, Sylvia Sidney Segundo plato En 1836 el escritor ruso Nikolai Gogol (1809- 1852) publicó su libreto teatral El inspector una ácida comedia en la que criticaba con suma maestría la estupidez y la codicia de los burócratas, un mundo que conocía bien ya que fue durante un tiempo funcionario público antes de dedicarse a la literatura. Sobre esa idea el realizador