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50 MADRID VIERNES 29 s 2 s 2008 ABC Los bomberos participantes en el simulacro son los primeros en entrar en el recinto infectado, con el fin de determinar características, víctimas y alcance del atentado Ensayar el peor de los escenarios Media hora tardaron ayer los servicios de emergencia madrileños en rescatar a cuatro personas de un simulacro de atentado químico. La demostración tuvo lugar en la feria Sicur, que se celebra en Ifema y en la que participan 750 empresas de seguridad POR CARLOTA FOMINAYA FOTO ERNESTO AGUDO MADRID. Una sustancia clara, incolora e insípida, pero mortal de necesidad empieza a dificultar la respiración y la vista de las cuatro personas que en este momento se encuentran trabajando en una pequeña oficina de Madrid. Es un atentando químico con gas sarín. Si no se ataja a tiempo, puede provocar parálisis, fallos cardíacos y respiratorios, coma y, finalmente, la muerte. Desarrollado originalmente como pesticida en 1938 en Alemania, la sustancia es veinte veces más mortífera que el gas cianuro. Saltan todas las alarmas, y se activa el protocolo de emergencia, que pone inmediatamente en marcha a efectivos de la Policía Nacional, Bomberos y Samur de Madrid. Saben que la sustancia es la misma que utilizaron el fatídico 20 de marzo de 1995 en el metro de Tokio. Aquella vez, los miembros del grupo terrorista Aum Shinrikyo liberaron el gas en la red de metro de la ciudad nipona, exponiendo a cerca de 5.000 viajeros a estos humos mortales. Murieron doce personas. Por fortuna, ayer no falleció nadie. El atentado era un simulacro realizado con humo de discoteca y cuatro voluntarios de Protección Civil durante la Feria Sicur, que se celebra esta semana en Ifema y en la que están presentes unas 750 empresas de la industria de la seguridad. Dentro del pabellón 9, Pedro Calvo, concejal de Seguridad del Ayuntamiento, y el director del Servicio de Emergencias de Madrid, Alfonso del Álamo, junto a un nutrido grupo de periodistas, observan con atención la rápida actuación conjunta de los servicios de emergencias madrileños. Los primeros en entrar en el recinto infectado son los bomberos. Van vestidos con un traje especial anticontaminación que les somete a altas temperaturas. De hecho, sólo pueden llevarlo puesto durante un máximo de 15 minutos. En este tiempo tienen que entrar en la denominada zona caliente para determinar las características, el número de víctimas y el alcance del atentado, comunicar la situación y volver a rescatar a las víctimas. Un atentado con esta sustancia es el peor de los escenarios al que nos podríamos enfrentar explican. No están habituados al gas sarín, pero tampoco se puede decir que lo desconozcan. Es un antiguo pesticida, complejo de manejar, muy persistente y muy tóxico que decidieron utilizar como arma de guerra. Nosotros por suerte no tenemos experiencias con este gas, pero es evidente que después del 11- S y del 11- M hay que estar preparados para cualquier tipo de intervención aseguran. Además, aunque no practican con intervenciones químicas todos los días, están habituados a realizar intervenciones con sólidos, líquidos o gases peligrosos. De hecho, son bastante comunes los vuelcos de camiones que trasladan hidrocarburos. Nosotros englobamos este tipo de actuación dentro de las intervenciones consideradas de alto riesgo. Se monta el mismo sistema de mando, y la mecánica de trabajo por zonas es la misma to sanitario El siguiente paso es trasladarlas a la zona templada o de descontaminación. En este punto entran en acción los miembros del Samur. Desvisten rápidamente a las víctimas, las lavan para neutralizar el efecto de la sustancia, y que se las pueda trasladar en ambulancia. Hay que ser cuidadosos porque de otra forma las víctimas seguirían contaminando en el hospital. Y además el tóxico seguiría haciendo su efecto nocivo en el organismo añaden. A partir de aquí se les puede someter a una intervención ordinaria en la zona fría o también llamada de apoyo Mientras la Policía y los bomberos siguen con su trabajo. Los primeros tienen acordonada la zona. Su labor es ahora velar por la seguridad de los viandantes. Los segundos controlan que esa fuga de gas no vaya a más, y tratan de neutralizarla con el sellado de la oficina. En todo el procedimiento se ha tardado apenas treinta minutos. Habían estimado veinte para el montaje de los puestos y diez para el de descontaminación, y en ambos casos ha sido menor apuntan desde el Samur. En media hora aquí se puede pasar la mopa Zona caliente Después de estudiar el escenario de los hechos, emiten una primera evaluación a los Tedax, (Técnicos de Desactivación de Explosivos) que son los que supervisan el plan de Defensa Nuclear, Biológica y Química (NBQ) activado en estos casos. Una vez comunicada la situación, vuelven a entrar en la zona caliente o de exclusión a rescatar a los cuatro heridos. Sacar a las víctimas es prioritario. Se hace lo más rápido posible, para que se les someta cuanto antes a un tratamien- Los bomberos sólo pueden estar quince minutos vestidos con los trajes anticontaminación