Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL VIERNES 29 s 2 s 2008 ABC Rafael L. Bardají Washington divide a Europa sobre las medidas de seguridad aérea La decisión de la República Checa de firmar un acuerdo con EE. UU. sobre nuevas normas en los vuelos desata la ira de la mayoría de los países de la UE ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. La República Checa se ha granjeado las iras de la mayor parte de los países miembros de la Unión Europea, al confirmar su decisión de pactar por su cuenta las condiciones de viaje de sus ciudadanos hacia Estados Unidos, en lugar de confiar en las gestiones comunitarias. En el Consejo de Ministros de Interior de ayer en Bruselas, el almuerzo fue dedicado a este espinoso asunto y por lo que se vio, el menú no le sentó bien a nadie, puesto que Praga ha aceptado ya por su cuenta las nuevas exigencias de EE. UU. para los viajeros y para los sobrevuelos de su territorio, incluyendo la presencia de policías armados en los aviones. El ministro checo de Interior Ivan Langer ya dijo, en efecto, que había muchos países enfadados en la reunión, pero se refería no tanto a los viejos miembros que no están de acuerdo con la iniciativa de su Gobierno, sino a los nuevos, que en dos años de pertenencia al club no han logrado ver las ventajas. En el fondo de la decisión de los checos se encuentra el programa norteamericano visa waiver que permite viajar a EE. UU. sin necesidad de visado. Excepto Eslovenia, todos los países de las últimas dos ampliaciones están fuera del programa y la Comisión Europea, que es la que tiene la competencia en asunto de visados y de viajes, no ha logrado en este tiempo hacer que Washington reconozca a los nuevos miembros con el privilegio (ni Canadá ni Australia tampoco, por cierto) Langer ha negado categóricamente que el Gobierno de Praga haya estado mercadeando con esta iniciativa que rompe la unidad de la UE o con el acuerdo para instalar en su territorio un radar norteamericano para la defensa antimisiles, como todo parecería indicar. La única motivación que reconocen es el hecho de que querían un mejor tratamiento para sus ciudadanos. Los ministros han acordado buscar una posición común de toda la UE antes de la reunión que celebrarán el mes que viene el vicepresidente de la Comisión y responsable de Interior, Franco Frattini, con el secretario de Seguridad Interior norteamericano Michael Chertoff. Pero el ministro checo advirtió que esa posición común tiene que permitirles seguir negociando por separado, lo que es una contradicción en si misma. De hecho, según algunos expertos, la Comisión debería incluso denunciar a la República Checa ante el Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo, precisamente por haber suplantado sus competencias. Ayer, Frattini dijo que si sus servicios examinarían el memorando que ha firmado la República Checa y que si se han producido violaciones de competencias o de la legislación europea en materia de protección de datos, podría haber consecuencias judiciales. El ministro checo, sin embargo, aseguró que a su juicio no se había violado ninguna norma y que de hecho solo hay que ver la diferencia entre las exigencias norteamericanas y lo que se ha firmado al final En realidad, la consecuencia del gesto de los checos no es otra que acelerar la imposición de las nuevas exigencias norteamericanas que incluyen más datos de los pasajeros, no solo que se dirigen hacia Estados Unidos, sino incluso de aquellos que lo sobrevuelan en dirección a otro destino, además de las personas que han sido autorizadas a acompañar a pasajeros especiales en el interior de las instalaciones aeroportuarias. A Europa solo le queda el consuelo de pedirle lo mismo a EE. UU. y en reciprocidad exigir los mismos datos de sus ciudadanos. OBAMANÍA os europeos habían estado hasta hace poco del lado de la senadora Hillary Clinton como su candidata ideal a las presidenciales americanas. Ahora, como todo el mundo que es anti- Bush, comienzan a pasarse al campo de Obama. Y es cierto: Barack Hussein Obama cuenta, en este momento, con todas las de ganar y ser nominado como el candidato demócrata para las elecciones de noviembre. Y no se trata de la frescura de su campaña, donde todo gira y se limita a ensalzar un cambio que nunca llega a definirse en qué consiste. A los europeos, cualquier cambio respecto a George W. Bush les parece automáticamente bien, por lo general. Más aún si se instala en la Casa Blanca un candidato de color, algo impensable entre nosotros, dicho sea de paso. Si Obama se alza con su candidatura formal se deberá más bien a que el Partido Demócrata se ha instalado definitivamente en el espacio reservado a la extrema izquierda. Nada novedoso, pues desde el liderazgo de Howard Dean, ese deslizamiento no ha hecho sino acelerarse. Y precisamente, esa es la razón por la que Hillary se está encontrando con tantas dificultades en su carrera presidencial. Su aireada sensatez como senadora le está pasando factura. Quienes ven en Obama la idea de cambio están convencidos de que si sale nominado, se llevará por delante al candidato republicano, el senador John McCain; quienes ven en Obama al izquierdista que en realidad es, creen que los americanos no le auparán a la presidencia. Pero a tenor de las pasiones que está despertando entre los suyos, esa es una cuestión abierta. Los europeos haremos mal si confiamos en que Obama será un presidente más próximo a nuestros intereses. Es verdad que se desconoce todo sobre sus planes, pero si su pasado nos sirve de guía, Obama será un proteccionista en lo económico y un aislacionista en los temas de seguridad. Una combinación que sólo puede traer consecuencias negativas para nuestra propia economía y seguridad. Gracias a Dios, los europeos todavía no podemos votar en América. L Praga acepta las exigencias de Washington, incluida la presencia de policías armados en los aviones AFP Muere un bombero en una explosión de gas en Lyon Una explosión de gas durante unas obras en una avenida del centro de la ciudad francesa de Lyon causó la muerte de un bombero y heridas a otras 26 personas. El suceso tuvo lugar en unas obras en las que fue perforada una canalización de gas. El bombero que murió formaba parte de un equipo avisado antes de la explosión para verificar la fuga de gas y estaba en el sótano de un inmueble cuando ocurrió la deflagración.