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ABC VIERNES 29 s 2 s 2008 ESPAÑA 21 El Gobierno intenta evitar una nueva visita de la Princesa Ana a Gibraltar La hija mayor de la Reina de Inglaterra ha sido invitada a inaugurar un hospital militar LUIS AYLLÓN MADRID. El Gobierno español intenta evitar que se produzca en las próximas semanas una nueva visita a Gibraltar de la Princesa Ana, hija mayor de la Reina de Inglaterra. La anterior visita, en junio de 2004, provocó el malestar de las autoridades españolas, que protestaron formalmente ante el Reino Unido. En esta ocasión, Ana de Inglaterra podría acudir a la inauguración de un nuevo hospital militar en Gibraltar, que, además, está construido sobre el Istmo, un territorio cuya soberanía reclama España y que fue ocupado ilegalmente en el siglo XIX, vulnerando el Trtado de Utrecht. La invitación a Ana de Inglaterra para inaugurar el centro hospitalario se debe a que lleva el nombre de Princess Royal que es un título que ella ostenta. Después de que el periódico gibraltareño Panorama difundiera la noticia, recogida anteayer en España por el digital Monarquía Confidencial, el Foreign Office salió al paso diciendo que aún no se ha adoptado una decisión sobre la visita de la Princesa Ana. Un portavoz de la Embajada británica dijo ayer a ABC que sigue sin adoptarse una decisión definitiva. Según pudo saber este periódico, tras veladas gestiones españolas para hacer ver a las autoridades británicas que la visita se consideraría un gesto poco amistoso, el Foreign Office y el Ministerio de Defensa estarían estudiando la conveniencia de seguir adelante con sus planes. Una opción que se podría adoptar es la de retrasar el desplazamiento de la Princesa César Alonso de los Ríos GIBRALTAR LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN Verj a LA DESGRACIA NACIONAL na victoria electoral del PSOE sería una terrible desgracia. Nunca mejor dicho que una desgracia nacional Ninguna de las elecciones celebradas hasta la fecha fueron tan decisivas como estas de ahora. Ni siquiera las primeras de Suárez. Es el ser de España lo que está en juego. En parte ya nos lo hemos jugado y lo hemos perdido. Ahora se trata ya de contener y enmendar. De recuperar. Y quizá por eso yo soy tan exigente con el PP Y con Rajoy. El PP y los nuevos pequeños partidos es todo lo que tenemos frente al bloque que dirige el PSOE. Un bloque arrasador. La política de Zapatero consiste en hacer una España irreconocible, nacionalmente, moralmente. Se trata de una auténtica subversión. Es toda una revolución en el sentido más negativo de la expresión. De todos los poderes tradicionales, al único que salva la propuesta de Zapatero es al poder económico. ¿Paradójico? Muy explicable. Resultaría engorroso incluso apropiarse de los medios de producción cuando desde el Estado se controlan los de comunicación. En esa carrera, al partido socialista le acompañan los nacionalistas periféricos (incluso CiU, con remilgos) y los comunistas, ya innombrables, que, habiendo soñado siempre con convertir a todo el mundo en tontos útiles, lo son hoy ellos por excelencia. La única fuerza política que se puede oponer con eficacia a esta estrategia del PSOE, antinacional y amoral, es el PP La derrota del PP en estos momentos abriría una crisis muy superior a la partidaria. Como decía al comienzo, se trataría de una crisis de la Nación. ¿Desprecio por lo mismo al partido de mi estimada Rosa Díez o a Ciudadanos? En absoluto. Aunque estos limitan su enfrentamiento con el PSOE a las concepciones relativas al Estado y no a las morales, la alianza sería obligada... Decía hace unos días mi querido Martín Ferrand con su aceptable sentido relativista que a veces no queda más remedio que elegir el mal menor. Quizá porque él no ve la situación en términos tan dramáticos como yo. Hemos llegado a un punto en que lo que podría ser un mal menor es un Bien por cuanto niega el Mal. Muelle Norte Aeropuerto Playa de Levante El centro sanitario está construido sobre el istmo, que fue ocupado ilegalmente por los británicos en el XIX U Rompeolas Playa de los Catalanes Bahía de Algeciras GIBRALTAR Muelle Sur Playa del Algarrobo Únicas aguas reconocidas por España a Gibraltar Bahía de Rosia N 0 500 m Zona Sur del Istmo Faro Punta Grande de Europa Punta de Europa (No incluida en el Tratado de UTRECHT, ocupada ilegalmente en el siglo XIX por Gran Bretaña) Istmo Zona incluida en el tratado de UTRECHT MAR MEDITERRÁNEO hasta después de las elecciones del 9 de marzo, ya que, de hecho, el hospital, que sustituye a uno más antiguo construido en el Peñón, está funcionando desde hace algún tiempo. La visita es deseada por los gibraltareños, muchos de los cuales siguen suspirando porque sea la propia Reina quien se desplace a la colonia para abrir las sesiones de su Parla- mento, tal y como hizo en 1954 con la antigua Asamblea. Pero dado que ese parece un objetivo difícil de alcanzar, confían en que, al menos sea su hija la Princesa Ana la que les visite de nuevo. Del 28 al 30 de junio de 2004, Ana de Inglaterra viajó al Peñón durante los actos que conmemoraron el tercer centenario de la ocupación británica. Fue la primera visita oficial de un miembro de la Corona británica en 50 años. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que llevaba unos pocos meses de funcionamiento, se encontró con el primer escollo en las relaciones con Londres, ya que se vio obligado a convocar al Ministerio de Asuntos Exteriores al entonces embajador británico, Stephen Wright, a quien el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, expresó el malestar del Ejecutivo. Pese a todo, la Princesa viajó a Gibraltar. Las visitas de la Familia Real británica al Peñón han sido siempre motivos de fricción entre España y el Reino Unido. El incidente más grave se produjo en 1981, cuando los Príncipes de Gales, en su viaje de novios, llegaron al puerto de Gibraltar. Al conocer ese viaje, los Reyes declinaran la invitación para asistir a la boda. La Marina británica desplegó dos buques de guerra en aguas del Peñón La Marina Real británica desplegó durante la primera quincena de febrero en aguas de Gibraltar dos buques de guerra, los cazaminas Atherstone y Chiddingfold para poner a prueba sus capacidades y sistemas de última generación contra minas, según datos de la propia Royal Navy consultados por Europa Press. Los dos buques recalaron a comienzos de febrero en la Base Naval de Gibraltar procedentes del Puerto de Plymouth y permanecieron en la zona durante al menos cinco días. En la travesía con destino a la colonia británica, pasando por el Golfo de Vizcaya, los marineros continuaron con su programa de entrenamiento con artillería de 30 milímetros, ametralladoras y armas de pequeño calibre. Los dos buques aprovecharon su estancia en Gibraltar para probar en el mar sus respectivos submarinos no tripulados Seafox, dirigidos por control remoto y con alta capacidad de detección y destrucción de minas. ABC P. Sánchez