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ABC JUEVES 28- -2- -2008 El Gobierno español asesoró al cardenal Bertone antes de su visita a Cuba 29 ALTA TENSIÓN EN EL VIGÉSIMO DEBATE HILLARY CLINTON BARACK OBAMA El plan de salud del senador Obama dejaría fuera a 15 millones de personas así que usemos datos correctos, no falsos Si me ponen en un escenario con John McCain, tengo argumentos mucho más sólidos Es en el interés de América y de los iraquíes que creo que deberíamos proceder a una retirada ordenada de Irak Está siendo una campaña muy reñida. Tengo gran respeto por Obama. Pero tenemos muchas diferencias Medvedev, o como se diga, está ahí instalado por Putin Ella no ha explicado qué niveles de subsidios daría con su plan para asegurarse de que la gente puede permitirse el seguro Creo que la senadora Clinton equipara experiencia con longevidad en Washington Si Al Qaida se hace fuerte en Irak, tendremos que actuar para proteger nuestro territorio y nuestros intereses ¿Por qué mi campaña atrae más a los independientes? Porque la gente huye de las viejas categorías políticas La senadora Clinton ha hablado bien del sucesor de Putin El Nafta, en la picota A pesar de todas sus diferencias, Hillary Clinton y Barack Obama coinciden en que el acuerdo comercial de EE. UU. con Canadá y México ha resultado perjudicial y debe ser renegociado inmediatamente bajo amenaza de retirada POR P. RODRÍGUEZ WASHINGTON. En casi todas las campañas, el casting electoral suele requerir un malo de película. Este año, los aspirantes demócratas a la Casa Blanca han coincidido en atribuir ese papel al tratado de libre comercio entre EE. UU. Canadá y México, conocido por sus siglas Nafta (North American Free Trade Agreement) Un pacto, que con el respaldo de la Administración Clinton, entró en vigor en 1994 pero que, más de una década después, sirve para ilustrar las grandes incertidumbres que atosigan en estos momentos a la mayor economía del mundo. Toda esta polémica proteccionista exhibida por los aspirantes a la nominación presidencial del Partido Demócrata se ha visto alentada por la llegada del carrusel de primarias hasta lugares como Ohio, estado con un histórico tejido industrial pero que ha perdido unos 254.000 puestos de trabajo desde el 2000. Un dañino éxodo laboral atribuido, sobre todo por los sindicatos, al hecho de que Ohio- -como otros países del primer mundo- -se ha quedado encasillado en el lado menos competitivo de la globalización y el consiguiente trasiego internacional de empresas en búsqueda de mejores precios. Además, la tasa de paro en Ohio es del seis por ciento, un punto más que la media nacional de Estados Unidos. Diferencias que también se extienden a la crisis hipotecaria, ya que Ohio cerró el 2007 con un 1,44 por ciento de impagos entre sus créditos para la adquisición de viviendas, en comparación al 0,87 de morosidad a nivel nacional. Por eso, sondeos de opinión realizados este mes coinciden en que la mitad de los votantes de Ohio son cuando menos pesimistas sobre su economía. Durante su último debate en Cleveland, tanto Hillary Clinton como Barack Obama han coincidido en presentar al tratado Nafta como una carga perjudicial para Estados Unidos. Hasta el punto de confirmar que ambos utilizarían la amenaza de una retirada para renegociar las condiciones de ese acuerdo con Canadá y México en términos más favorables. Con una especial insistencia en la inclusión de protecciones en materia laboral y medioambiental. Para lo bueno y para lo malo MSNBC, en colaboración con la Universidad Estatal de Cleveland, fueron una vez más la política sanitaria, la economía y la seguridad nacional. Los dos candidatos se enzarzaron especialmente sobre sus respectivas posiciones con respecto a Irak, con Hillary Clinton votando en el 2002 a favor del uso de la fuerza en contraste con la reiterada oposición de Barack Obama a la guerra. La senadora destacó que su rival, desde que ganó en 2005 su escaño por Illinois en la Cámara Alta federal, ha votado exactamente igual que ella en todo lo relacionado a Irak, incluido el respaldo a las partidas presupuestarias para sostener el esfuerzo bélico del Pentágono. Ante estas dudas sobre su coherencia, Barack Obama respondió en tono metafórico: Una vez que se ha metido el autobús en la zanja, no hay muchas formas diferentes de sacarlo. La cuestión es quién tomó la decisión inicial de meter el autobús en la zanja. Y el hecho es que la senadora Clinton a menudo dice que está preparada para ser presidente desde el primer día, pero la realidad es que estuvo lista para rendirse a George Bush desde el primer día en esta cuestión crítica Durante los noventa minutos de este cara a cara, Hillary insistió también en presentarse una y otra vez como una luchadora con la implicación de que el tono unificador y la retórica inspiradora de Barack Obama no son más que fantasía inútiles ante las duras tareas que aguardan al próximo presidente de los Estados Unidos. Según la senadora, quiero ayudar a la gente de este país a obtener las oportunidades que se merecen, por eso necesitamos un luchador de nuevo en la Casa Blanca Aunque para su contrincante, el empeño en motivar a los votantes no es una cuestión precisamente romántica o tonta. Según Obama, si el pueblo americano está activado, así es como se va a conseguir un cambio Hillary, luchadora ABC. es Vídeo del debate entre Clinton y Obama en abc. es internacional No obstante, los dos senadores demócratas no han dejado reprocharse su genuina oposición a Nafta. Según Obama, su rival, durante su campaña para el Senado, dijo que el tratado de libre comercio, en su conjunto, había sido bueno para Nueva York y bueno para Estados Unidos Le recriminó además que Hillary tiene la costumbre de atribuirse todo lo bueno logrado durante la Administración Clinton pero sin asumir responsabilidad alguna por los errores. A lo que la ex primera dama respondió insistiendo en su posición crítica desde el mismo principio de Nafta, por colocar en una posición de gran desventaja a muchas de nuestras industrias El senador John McCain, como presunto candidato presidencial de los republicanos, también ha reconocido en su campaña la existencia de problemas, pero no ha llegado hasta el punto de repudiar Nafta. A su juicio, la solución pasa por reactivar la economía de Estados Unidos con ayuda, entre otras cosas, de incentivos fiscales, mejoras en el sistema educativo y una apuesta por tecnologías verdes que puedan reemplazar a los puestos de trabajo industriales exportados y que, a su juicio, nunca van a volver a casa