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4 OPINIÓN JUEVES 28 s 2 s 2008 ABC DIRECTOR: ÁNGEL EXPÓSITO MORA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO EL EURO VENCE AL DÓLAR or méritos propios, el dólar sigue cayendo frente a la joven moneda europea. Con tipos de interés inferiores y un colosal déficit comercial, el dólar se debilita frente un euro que, aunque no sustente una economía pujante, es más estable que la divisa norteamericana. Ayer se fijó un cambio por encima de 1,5 dólares euro, el mayor de los casi diez años de travesía de la moneda europea, que arrancó con una relación de 1,166 en 1999, para deslizarse a la baja hasta el 0,827 a finales de 2000 y remontar hasta el cambio actual, variaciones apreciables que revelan desconexión entre la fortaleza delas divisas y las economías. Durante la última década, la economía norteamericana ha ido mejor que la europea, ha crecido más y ha creado más empleo, pero la apertura de ambas economías es diferente y su sensibilidad a los flujos exteriores es distinta. Un euro fuerte permite a los europeos contener tensiones inflacionarias, especialmente las inducidas por el encarecimiento del petróleo, y no perjudica las exportaciones, que permiten a los europeos una balanza comercial positiva. La fortaleza del euro, aunque castiga a los exportadores, contribuye a la estabilidad y credibilidad de la joven moneda, y a la confianza en el futuro. No quiere decir, necesariamente, que la economía europea vaya bien; lo que ocurre es que la economía norteamericana camina hacia la recesión o quizás ya la esté sufriendo. Otra cuestión es si los europeos aprovechan las oportunidades. PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer, José Antonio Navas y Pablo Planas Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera P EL DRAMA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO L día más trágico en materia de violencia de género deja tras de sí un balance desolador: cuatro mujeres fueron asesinadas el pasado martes en Madrid, Cádiz, Valencia y Valladolid, elevando a diecisiete el número de víctimas mortales en lo que va de año. Ayer se produjeron dos nuevas agresiones, que felizmente no produjeron el resultado de muerte. Esto significa que una mujer pierde la vida cada tres días en estas circunstancia dramáticas. A mayor abundamiento, sobre dos de los criminales, los de Cullera y el Puerto de Santa María, pesaban órdenes de alejamiento de sus víctimas. Por desgracia, los datos de 2007- -nada menos que 99 mujeres muertas- -son susceptibles de empeorar. Más allá de la frialdad estadística, se oculta en cada caso un drama humano: miedo, ignorancia, explotación, desprecio y otras situaciones análogas confluyen en este tipo de actuaciones, particularmente odiosas, que reflejan algunos de los aspectos más sórdidos de la condición humana. Es imprescindible adoptar medidas eficaces en el terreno social y educativo porque buena parte de estas conductas están asociadas a una mentalidad que una sociedad civilizada tiene el deber ineludible de erradicar. Es necesario también reforzar los instrumentos judiciales y policiales de prevención y de reacción inmediata ante las amenazas y coacciones que preceden con frecuencia a la violencia criminal. La ley integral contra la violencia de género ha sido un fracaso, por mucho que el Gobierno pretenda ocultar la realidad bajo el manto de la retórica. Las cosas no se arreglan sólo desde el Boletín Oficial o creando nuevos observatorios sino poniendo los recursos económicos y humanos necesarios para que las normas se cumplan. Aunque sea un buen indicio, no sirve de nada que aumente el número de denuncias, o que se dicten más medidas judiciales si luego el asesino actúa sin encontrar obstáculos serios. Los casos en que el agresor o la víctima son extranjeros representan un porcentaje muy alto, fiel reflejo de que es preciso adoptar una estra- E tegia específica para este colectivo. En general, la resistencia a admitir la igualdad entre varón y mujer es el caldo de cultivo de actitudes posesivas y autoritarias que degeneran en violencia. Por supuesto, hay que aplicar el Código Penal con todo rigor, pero hace falta algo más que reaccionar cuando ya se ha producido el crimen. El agresor potencial suele ser un individuo que no controla sus impulsos emocionales y, por tanto, no se deja intimidar ante las sanciones penales. De ahí, una vez más, la necesidad de potenciar los controles previos con todos los medios necesarios para acabar de una vez con esta lacra intolerable, o al menos reducirla de forma significativa. Por ahora, las cosas no van por buen camino, aunque el Ejecutivo se empeñe en vender como éxitos lo que, en el mejor de los casos, no son más que buenas intenciones. El martes negro ha provocado la reacción de los partidos que a lo largo de la campaña electoral apenas habían hecho alusión a la violencia de género. A Rodríguez Zapatero sólo se le ocurre anunciar que llevará el problema a una conferencia de presidentes autonómicos, lo que supone una forma de dar largas a situaciones que no admiten espera. Más interés ofrece la propuesta de Mariano Rajoy en el sentido de ofrecer microcréditos a las mujeres que se sientan amenazadas para que puedan emprender una nueva vida al margen de su hipotético agresor. Esta es sólo una de las facetas del asunto, pero la idea merece una valoración positiva porque muchas veces la dependencia económica de la mujer le impide cortar de raíz una relación ya deteriorada. La sociedad española exige fórmulas eficaces que contribuyan a encauzar este drama. Las terribles imágenes de las víctimas acuchilladas y tiroteadas han suscitado una corriente de exigencia hacia los poderes públicos. Si es cierto que- -según datos oficiales- -hay unas 84.000 mujeres que cuentan con mecanismos de protección, habrá que adoptar las medidas precisas para que dichos mecanismos no sean tan fáciles de vulnerar. OBAMA, S MÁS CERCA ería difícil recordar unas elecciones primarias en las que los votantes demócratas de Texas hayan tenido un papel tan concluyente como el que van a ejercer este 4 de marzo. Ellos serán los que determinarán quién ha de ser el candidato del partido para la presidencial de noviembre y, después del agrio debate televisado del martes, lo que están llamados a confirmar es la fulgurante trayectoria de Barack Obama. Texas es la última oportunidad para Hillary Clinton de frenar a su adversario, que ya avanza en las encuestas con la velocidad con la que una sociedad como la norteamericana suele señalar al que intuye como el más probable ganador. La senadora Clinton sube, pero, por desgracia para ella, en sentimientos de animadversión hacia su figura. Si fuera derrotada en las primarias de Texas, seguramente no tendría más remedio que retirarse. En el debate del martes, Obama resistió los envites con la misma fuerza con la que ha pasado por encima de los intentos de desacreditarle con imágenes engañosas. Pero, por lo demás, todo su discurso sigue siendo retórica vacía de contenido. Ha llegado hasta aquí prometiendo en esencia una idea de cambio cuyos contornos precisos no ha sido capaz de definir. Es de esperar que, a medida que se acerque a sus objetivos electorales, empiece a decirle y explicarle a los norteamericanos en qué consiste su propuesta. ABORTO Y OBJECIÓN DE CONCIENCIA A propuesta electoral del PSOE de regular la objeción de conciencia frente al aborto es una nueva demostración de la falta de sensatez con la que los socialistas están analizando el problema del aborto ilegal en España. Por lo pronto, la objeción de conciencia está directamente relacionada con la libertad ideológica y religiosa que reconoce la Constitución. Su ejercicio es un derecho reiteradamente amparado por el Tribunal Constitucional, cuando está justificado por un conflicto de intereses serio y grave, como es el que se produce cada vez que se plantea la muerte dolosa de un feto, es decir, el aborto. En pocos casos como el de la interrupción voluntaria del embarazo está tan justificada la objeción de conciencia, porque, sencillamente, es la defensa moral y legal de los profesionales de la medicina para ser fieles a su juramento hipocrático y, en definitiva, a la esencia de su función, que es defender la vida humana. Por tanto, la pretensión socialista de regular la objeción de los médicos irrumpe de lleno en el régimen de los derechos constitucionales. Además, el aborto no es un derecho de la mujer al que corresponda la obligación del médico a practicarlo. El aborto es un delito que la ley no castiga sólo en tres supuestos, lo que quiere decir que nadie tiene derecho a abortar, de la misma manera que nadie tiene derecho al homicidio por el hecho de que éste quede impune cuando se comete en legítima defensa. El problema es que la tolerancia social hacia el aborto L ha invertido los valores que están en juego, de manera que la excepción se convierte en regla general y el derecho a la vida cede a favor del voluntarismo de la mujer. Pero esta situación de hecho no puede dar lugar a una nueva mutación de valores constitucionales, como sería la de restringir la libertad de conciencia de los médicos frente al aborto. ¿Se propondrá el PSOE obligar a los médicos de la sanidad pública a que interrumpan embarazos? ¿Sancionará a quienes se nieguen? Sólo el aborto practicado como solución a un conflicto vital absoluto entre el feto y la madre puede calificarse como acto médico, en sentido estricto. El aborto por taras físicas o psíquicas del feto, por violación o por supuestos daños a la salud mental de la madre difícilmente puede encajar en el arte de la medicina. La estrategia socialista es lanzar cortinas de humo ante las revelaciones sobre prácticas ilegales de abortos y cruentas técnicas abortivas. El PSOE quiere desviar la atención de la opinión pública, despojar al debate del aborto de cualquier sentido ético y asociar malévolamente a la objeción de conciencia de los médicos de la sanidad pública la extensión de las irregularidades detectadas en centros abortistas de Madrid y Barcelona. Más necesario que acosar a los médicos objetores es implantar nuevas garantías para que se cumpla la ley- -autorización judicial, dictámenes previos emitidos sólo por médicos de la Seguridad Social- de forma que los casos despenalizados de aborto sean muy excepcionales.