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ABC MIÉRCOLES 27- -2- -2008 Deimos Space, premiada por su plan para el seguimiento del asteroide Apophis 93 La similitud con la wikipedia es que esto es una enciclopedia viva, que se alimenta de lo que saben muchos ción de fuentes de información on line a las que los artífices de la Enciclopedia pueden recurrir directamente. Esto es muy importante: sólo el trabajo que llevaría reescribir a mano todo lo que se sabe gastaría una cantidad de tiempo inasumible. Pescar directamente los datos en la Red es incomparablemente más rápido. Más cuando se ha alcanzado un desarrollo tecnológico que permite buscar, asociar y visualizar muchos datos al mismo tiempo, del modo en que por ejemplo lo hace Google News. Ese es el modelo o por lo menos la idea. Quien consulte la Enciclopedia podrá elegir por ejemplo el nivel de detalle de la información- -más técnica o menos técnica- -en función de su propia preparación científica o de si sus intereses son más generales o concretos. La idea es ofrecer tanto una fabulosa herramienta académica como un instrumento de uso cotidiano por ejemplo para países en vías de desarrollo interesados en saber lo que en el primer mundo ya se sabe sobre cómo prevenir una plaga o proteger un cultivo. Las primeras 30.000 páginas disponibles están dedicadas mayormente a entradas de peces, anfibios y plantas. Para hacer proselitismo de la Enciclopedia los expertos han pergeñado 24 páginas ejemplares dedicadas a especies muy populares, como el mosquito causante de la fiebre amarilla. Estas páginas pretenden ilustrar lo que puede dar de sí el invento. Pero siendo apasionante lo que se sabe y aún no se ha escrito en la Enciclopedia, más pasiones levanta aún lo que no se sabe. Las especies que están por descubrir a lo largo de los próximos diez años y más allá aun, puesto que la evolución no se detiene sólo porque uno se haya puesto a levantar acta de ella. El plan inicial es registrar todas las especies conocidas y vigentes, seguir con las extinguidas y entrar entonces de lleno en el cómputo de la vida nueva o ignorada hasta hace muy poco. bre formación planetaria. Pero se están abriendo nuevos caminos importantes. Las simulaciones de colisiones planetarias muestran nuevos datos que hasta hace poco se ignoraban. Por ejemplo, la mitad de las veces que se produce una colisión entre dos asteroides, el ángulo de esa colisión no hace que los dos cuerpos se fundan en uno mayor, sino que cada uno de ellos rebota y se va por su cuenta. ¿Qué implicación tiene esto en la evolución y formación de planetas? Es muy importante estudiar la física de estas colisiones, saber cómo funcionan. Erik Asphaug, ayer en Madrid tras la entrevista Todas las agencias quieren misiones a los asteroides, pero Marte es más sexy Erik Asphaug Catedrático de Ciencias Planetarias y de la Tierra de la Universidad de California Lo suyo es el estudio de la doble vertiente de los asteroides, un peligro potencial para la Tierra y unos cofres del tesoro que encierran los misterios del origen del sistema solar. Invitado por CosmoCaixa, ayer pronunció una conferencia en Madrid POR JOSÉ MANUEL NIEVES FOTO IGNACIO GIL MADRID. Erik Asphaug es uno de esos científicos que cambiarían con gusto las grandes misiones espaciales por otras mucho más baratas y sencillas, pero de las que se puedan extraer conocimientos prácticos. Su especialidad es la geología planetaria y su obsesión, averiguar cómo es posible que a partir de una nube de gas primigenia se formen, además de estrellas, también planetas girando a su alrededor. Los asteroides, auténticas nubes de escombros y material sobrante de la formación de los planetas son, para Asphaug, como cofres del tesoro flotando en el espacio, llenos de información que procede directamente de los lejanos tiempos en que se gestó nuestro Sistema Solar en la inmensidad del espacio. -Entonces, ¿las teorías actuales sobre la formación de la Tierra no son correctas? ¿Se sabe ya exactamente cómo se forma un planeta? -No. La verdad es que no. Necesitamos aún saber qué piezas se necesitan exactamente para que se forme un nuevo mundo. Cómo se ensamblan esas piezas y por qué, bajo qué física lo hacen... y muchas de esas cuestiones siguen siendo un misterio. Entre Marte y Júpiter debería de haber otro planeta, pero no lo hay. Sólo hay un cinturón de asteroides. El influjo del planeta gigante no ha permitido la formación de un mundo allí. ¿Cree que se investiga lo suficiente a ese respecto? -Hay poca investigación so- -La verdad es que seguimos aún sin saber cómo se formó la Tierra. Sólo conocemos bien la última parte. Es como entrar en una pastelería justo en el momento en que están colocando el chocolate y las pasas en una tarta que no sabes cómo se ha hecho. Yo trabajo precisamente en eso, en saber cómo se formó la masa de ese pastel. Quiero saber cuánto de residuos somos del material que había al principio y cuánto de ese material es nuevo. ¿Qué impide que se realice la misión que propone? -Para mi campo de estudio, más la segunda que la primera. Porque trajo a la tierra pequeños fragmentos y polvo con datos muy reveladores. Pero yo mismo he propuesto una misión, que consistiría en componer una detallada imagen radar de un cometa, realizar experimentos sismológicos, medir las vibraciones, trayectorias, ángulos... y después abrir un cráter sobre su superficie con una pequeña explosión. Algo pequeño, de dos o tres metros, no quiero ser el chico malo que hace daño a los asteroides... Al final, volver a realizar todas las mediciones del principio y comparar los resultados. Así podría medir la fuerza, la composición, los cambios, etc. Cuando entendamos cómo funciona el tema de las colisiones, cómo se produce la acreción de cuerpos pequeños para formar otros mayores, habremos avanzado de verdad. -Marte. Todos los esfuerzos actuales, y los presupuestos, son para ir a Marte. Es algo prioritario, y además se puede planificar muy bien, porque cada dos años Marte y la Tierra se alinean perfectamente. Los asteroides, sin embargo, son aleatorios, imprevisibles y difíciles de cazar. Todas las agencias están interesadas en ellos, y estudian cómo enviar misiones hasta ellos, pero Marte es demasiado sexy... ¿Ayudarán a ello los resultados de misiones como Deep Impact o Stardust? Más información en: http: www. eol. org Entre Marte y Júpiter debería de haber otro planeta, pero no lo hay. Sólo ha quedado un cinturón de asteroides -Creo que tenemos mucha suerte de que exista la Tierra. Pero no tengo datos suficientes para contestar esa pregunta. Quién sabe, puede que otras civilizaciones, en otros lugares, también hayan tenido la misma suerte... ¿Cree que un planeta como el nuestro es algo irrepetible? Más información: http: www. es. ucsc. edu personnel Asphaug