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88 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 27 s 2 s 2008 ABC Muere el cantaor Gaspar de Utrera, maestro de los tientos, los tangos y las bulerías MANUEL RÍOS RUIZ UTRERA (SEVILLA) A los 76 años de edad ha fallecido el cantaor Gaspar Fernández Fernández, carteleramente Gaspar de Utrera. Nació en la localidad sevillana de Utrera y pertenecía a una familia gitana que ha aportado figuras sobresalientes al arte flamenco, entre ellas El Perrate, El Lebrijano y Pedro Peña. Gaspar de Utrera destacó desde muy niño en las fiestas familiares y con sólo catorce años se hizo profesional, formando parte de la Compañía Juvenil de Ases, con la que recorrió los principales teatros de la geografía española. Pasó después a otros elencos en gira por diversos países de Europa y América, acompañando con su cante a famosos artífices del baile. Más adelante perteneció a los cuadros de los más importantes tablaos flamencos, como los madrileños Zambra, El Duende, El Corral de la Morería, Arco de Cuchilleros y Los Canasteros, entre otros, alternando con los más famosos del género. Al llegar la etapa de revalorización del cante, en los años sesenta, Gaspar de Utrera fue requerido para formar parte de los festivales andaluces y para ofrecer recitales en las peñas flamencas, donde demostraba su amplio repertorio, yendo en sus interpretaciones desde las tonás y martinetes a los palos festeros, pasando por las siguidiyas, las soleares, las cantiñas y los fandangos. Pero era en los tientos, los tangos y las bulerías donde destacaba como un verdadero maestro; en las bulerías especialmente por su capacidad para aflamencar canciones y cuplés. En su larga y brillante trayectoria cabe destacar las participaciones de Gaspar de Utrera en la Bienal Ciudad de Sevilla, donde el cantaor sevillano ha cuajado veladas auténticamente triunfales. Enamorado d e su ciudad natal, en los últimos tiempos estuvo recluido en ella, actuando solamente en reuniones de cabales. Podemos considerar a Gaspar de Utrera uno de los cantaores más completos y jondos del siglo XX, por lo que el arte flamenco pierde con su muerte uno de sus más legítimos intérpretes, fiel siempre a la tradición cantaora de su tierra, por una parte, y, por otra, muy personal en los cantes de compás. La Filarmónica de Nueva York rompe el último Muro y toca en Corea del Norte El histórico concierto incluyó el himno nacional de EE. UU. y Un americano en París P. M. D. CORRESPONSAL PEKÍN. El himno de Estados Unidos, la Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonin Dvorak, y Un americano en París de George Gershwin, sonaron el lunes en Corea del Norte, el país más hermético y aislado del mundo. Y no lo hicieron clandestinamente en una radio pirata introducida de contrabando desde China, sino en el concierto que ofreció la Orquesta Filarmónica de Nueva York en Pyongyang, la capital de este régimen estalinista que se parece a la Unión Soviética de los años 50 o a la China de la Revolución Cultural En una expedición histórica comparable a la que la propia Filarmónica llevó a cabo en la entonces URSS en 1959, el mayor grupo musical estadounidense ha obtenido un permiso especial para permanecer en el país durante 48 horas. Como ambos Estados no mantienen relaciones diplomáticas, las autoridades norcoreanas prohíben a los ciudadanos estadounidenses entrar en su país, pero en esta ocasión han hecho una excepción para recibir a una delegación oficial de 300 personas, incluyendo músicos, empleados de la Orquesta y hasta periodistas. Todo un gesto de buena voluntad del régimen que dirige con mano de hierro Kim Jong- il, el actual caudillo de Corea del Norte e hijo del fundador de la patria, Kim Il- sung. Aunque el Querido Líder no acudió a la velada, el concierto fue retransmitido en directo por la televisión estatal norcoreana. Por un par de horas, uno de sus canales interrumpió su alienante programación de películas de guerra y noticias propagandísticas para hacer un hueco a una música distinta a las canciones patrióticas que suelen interpretar en todo momento los coros del Ejército. Soy músico, no político, así que haremos todo lo que podamos para acercar a nuestros dos pueblos prometió el director de la Orquesta, Lorin Maazel, quien recordó que la histórica actuación de la Filarmónica en la URSS en 1959 sirvió para que los extranjeros se relacionaran e influyeran sobre los soviéticos Aunque el público que acudió al Gran Teatro de Pyongyang estaba escogido entre la élite del Partido de los Trabajadores, como demostraban sus pins con la efigie de Kim Il- sung, los norcoreanos escucharon el himno del tío Sam y hasta vieron ondear sobre el escenario la bandera de las barras y estrellas al lado de su enseña nacional. Algo que debió parecerles un sacrilegio porque Washington y Pyongyang continúan técnicamente enfrentados desde la Guerra de Corea (1950- 53) ya que ambos países sólo firmaron un armisticio, y no un tratado paz, para poner fin al conflicto. Además, el presidente norteamericano, George Bush, introdujo a Corea del Norte en el Eje del Mal junto a Irak e Irán, por su programa nuclear. Aunque el régimen de Kim Jong- il detonó en octubre de 2006 su primera bomba atómica, las relaciones entre ambos países se han suavizado desde que Pyongyang aceptó hace un año renunciar a sus armas nucleares a cambio de reconocimiento internacional, petróleo y ayuda humanitaria. Según publicaba ayer el Financial Times Corea del Norte ha invitado a Eric Clapton a tocar en el país. Debido a la censura que impera en esta nación totalmente cerrada al exterior, todos estos temas son desconocidos por el pueblo. ¿Sucumbirá el último bastión del comunismo a la música? Amplio repertorio Un gesto de buena voluntad Dirigida por Lorin Maazel, la Orquesta Filarmónica de Nueva York AFP actuó el lunes en Pyongyang ante la élite del régimen norcoreano DANIEL G. LÓPEZ Homenaje a Pérez Sánchez en el Museo del Prado El Museo del Prado y la Fundación Focus Abengoa homenajearon ayer a Alfonso E. Pérez Sánchez, antiguo director de la pinacoteca, con un libro que reúne colaboraciones de un centenar de personas del mundo de la cultura. En la imagen, el homenajeado junto a Amelia Valcárcel, Francisco Calvo Serraller, Miguel Zugaza, Benito Navarrete, José Manuel Pita Andrade, Anabel Morillo, Gonzalo Anes y Plácido Arango (de izquierda a derecha)