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66 MADRID MIÉRCOLES 27 s 2 s 2008 ABC Lope de Vega: otra vez todos a una La RAE y la Consejería de Cultura firman un acuerdo para la gestión museística y la potenciación de las actividades de la Casa Museo del poeta y dramaturgo madrileño POR MANUEL DE LA FUENTE FOTOS ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Tal vez cogió pluma, papel y tintero y sobre la mesa hoy centenaria de su estudio dejó una vez más constancia de su verso gigantesco, de sus palabras eternas: Ir y quedarse, y con quedar partirse, partir sin alma, e ir con alma ajena... Tal vez así fue, hace digamos que casi cuatrocientos años, que Lope de Vega comenzó en esta casa el soneto Ausencia uno de los más bellos de la lengua castellana. En esa casa, en esa misma casa por la que el poeta y dramaturgo desparramó su verbo y su generoso ingenio, ayer el director de la Real Academia, Víctor García de la Concha, y el Consejero de Cultura de la Comunidad, Santiago Fisas, firmaron un convenio por el que la Docta Casa cede al gobierno regional la gestión museística de la morada que habitó el Fénix de los Ingenios entre 1610 y 1635, año de su muerte. En estos cuatro siglos, la Casa Museo ha vivido diversas rehabilitaciones y mejoras hasta su estado actual, que si bien no cuenta con un gran número de objetos del insigne vate sí conserva su estructura, lo que posibilita al visitante saber cómo se vivía en los Madriles en el siglo XVII. Aunque el propio Lope llamaba a su vivienda una casilla no está nada, pero que nada mal, para la época, aunque no hay que olvidar que el poeta tuvo el gozo de ser profeta en su tierra y de serlo en vida, hecho no muy habitual. A principios de marzo, la Comunidad emprenderá algunas mejoras en la Casa Museo, como la de habilitar el antiguo domicilio del conservador como un espacio polivalente en el que se quieren celebrar a partir del verano justas y recitales poéticos, representaciones teatrales y otras industrias referentes a la cultura, especialmente a todo lo relacionado con aquel siglo de lumbreras, más conocido por todos como el Siglo de Oro. Mediante el acuerdo que ayer suscribieron la Real Academia y la Consejería de Cultura, la RAE conserva la titularidad del edificio, pero la Comunidad, mucho más preparada para tales efectos, se encargará de la gestión, lo que pasa, entre otras menudencias, por integrar la Casa Museo del autor de la Gatomaquia en la Red Europea de Museos de Grandes Autores Literarios. Calle de Cervantes El caprichoso destino, tan habitual en el devenir de la Villa y Corte, ha querido que la casa de Lope se encuentre en la calle de Cervantes, y que en la calle de Lope de Vega se encuentre el convento de las Trinitarias, la orden que rescató al cautivo don Miguel y donde estuvo enterrado. Ambos lugares en el llamado Barrio de las Letras, la antigua zona de las Huertas de los Jerónimos. Cervantes y Lope eran vecinos, y al bueno del Manco de Lepan- La Casa intenta reproducir fielmente el escritorio de Lope de Vega to, siempre atento a las peripecias humanas, nunca dejó de extrañarle que en casa de un sacerdote (aunque tardío) como el Fénix fuera tan habitual el tránsito de lozanas mozas. Para redondear la manzana, la calle de Quevedo corre, más bien escasa, entre las dedicadas a los próceres. Ayer, Víctor García de la Concha hizo de excepcional cicerone por las estancias del hogar del literato, que albergan diversos elementos de la época traídos del propio convento de las Trinitarias y de otros organismos. García de la Concha recordó que Lope de Vega fue un hombre que amó y vivió intensamente y luego, al final de su vida muy religiosamente algo fácilmente constatable: desde su dormitorio, un ventanuco permite ver el oratorio donde celebraba misa. Arrepentidos quiere Dios, como el autor de Fuenteovejuna quien escribió buena parte de su ingente obra en esta vivienda. Ingente, sí, pero no superflua. Una cosa es la facilidad de versificación y muy otra la creación poética, y tenemos cuadernos de Lope en el que las correcciones a un soneto ocupan hasta cuatro páginas explicó De la Concha. Curiosa, también, la denominada habitación de Alonso de Contreras, temible capitán y corsario, coetáneo y amigo de Lope, preso, ermitaño, homicida, bravucón y tremendo. Y, por supuesto, el jardín, que también quiere rehabilitar la Comunidad, y en el que Lope redactó, partido y deshecho por la pena, su Elegía a Carlos Félix, su amantísimo hijo Éste de mis entrañas dulce fruto, con vuestra bendición, oh Rey Habitación de Alonso Contreras La Casa mantiene su estructura original y su histórico mobiliario Espacio polivalente El complejo pretende promocionar, de forma especial, la poesía y el teatro del Siglo de Oro español Se está estudiando su incorporación a la Red Europea de Museos de Grandes Autores Literarios En estos cuatro siglos de vida, la Casa Museo ha vivido diversas rehabilitaciones y mejoras