Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 ELECCIONES 9 M ESPAÑA RESACA DEL DEBATE: EL MITIN DEL CANDIDATO DEL PP MIÉRCOLES 27 s 2 s 2008 ABC El líder del PP dice sentirse más cerca de ganar el 9- M tras el primer cara a cara Rajoy afirma que la derrota de ETA será equiparable a la caída del Muro de Berlín CRISTINA DE LA HOZ BILBAO. No cabe duda de que Mariano Rajoy y su partido seguían ayer de resaca del debate electoral televisivo con José Luis Rodríguez Zapatero. De hecho, en su mitin de Bilbao, el cara a cara fue el hilo conductor de las intervenciones de todos los oradores que antecedieron a Rajoy en el uso de la palabra. Tampoco el candidato popular se pudo sustraer de hacer su propio balance al afirmar que me siento más cerca de ganar. Voy a trabajar más que nunca, voy a decir que España necesita un cambio político Al hilo de esta reflexión reiteró su llamamiento a los votantes de izquierda. Dijo que su proyecto era de concordia, tolerancia y razón y, por tanto, caben todos, los de izquierdas, los de derechas y los mediopensionistas Tras acusar, entre otras cosas, a Zapatero de ser el bombero pirómano dijo que, sin ser socialista, entendía que debe haber una gran fuerza política de izquierdas Espero- -agregó- -que vengan tiempos mejores porque España necesita un interlocutor fiable dando ya por amortizado al actual líder socialista. Sus palabras estuvieron precedidas por las del presidente de los populares vizcaínos, Antonio Basagoiti, para quien Rajoy metió un gol al presidente del Gobierno. A juicio del número uno de la candidatura de Vizcaya y secretario de Justicia y Libertades del PP, Ignacio Astarloa, su jefe de filas dejó clara su talla frente al malgastado proyecto de poder de Zapatero. La más emotiva, fiel a su estilo, fue la presidenta del PP vasco, María San Gil. Gracias por lo que nos hiciste disfrutar ayer. Tú también disfrutaste. Estuviste tranquilo y cómodo. Tenemos el mejor líder nacional sentenció. Y tras tantos halagos, el aludido construyó un discurso distinto, con una mayor carga política que la que ha marcado la línea de los anteriores mítines de campaña, muy centrado, eso sí, en terrorismo dado que para eso estaba en el País Vasco y todos los cargos del PP padecen, como muchos socialistas, la amenaza del terrorismo etarra. A juicio de Rajoy, la derrota del terrorismo será para Europa equiparable a la caída del Muro de Berlín como ejemplo de victoria de la libertad. Y a esa derrota se llegará, continuó, con los instrumentos del Estado de Derecho. En este sentido, recordó que aquí hubo un tiempo en que se usaron los atajos (en referencia a los GAL) También, en los últimos tiempos se ha jugado con la Ley (ANV PCTV Otegi, De Juana... y eso supone el descrédito del Estado Rajoy dijo que, ante la ausencia de libertad, hay quien se hace el sueco y prefiere mirar hacia otro lado A veces, advirtió el aspirante popular a la Presidencia del Gobierno, se prostituyen las palabras; se dice que palabras como negociar o dialogar no pueden molestar en referencia al fallido proceso de paz de Zapatero, al que acusó de ha- ber tratado en sus discursos con más generosidad a Otegi que a María San Gil En definitiva, Rajoy defendió que hay que convocar a los españoles a un gran proyecto nacional Hubo el proyecto de la Transición a la democracia; más tarde el de la integración en Europa, luego vino el de la moneda única, mientras que en estos cuatro años no se nos ha convocado a nada Es más, reprochó al inquilino de la Moncloa el haber comenzado una carrera a toda velocidad hacia la Edad Media, tanto para ser minipaíses como para ser minipisos Meter un gol Una simpatizante del PP saluda a Mariano Rajoy durante el acto electoral celebrado ayer el Bilbao EFE ¿POR QUÉ DECIDISTE DEBATIR? ¿Cuál es la incidencia de los debates? Lo único claro es que la respuesta no puede anticiparse antes de que se abran las urnas resultados son tan ajustados como parecen serlo en el actual contexto español. Las encuestas posdebate publicadas sobre el debate de los dos principales candidatos a presidente permiten realizar algunas valoraciones. Zapatero resultó ganador entre el conjunto de la audiencia, pero si lo hizo fue gracias al voto favorable de los electores nacionalistas y de Izquierda Unida. Fueron estos últimos los que inclinaron la balanza a su favor como se ve en todas las encuestas que han ofrecido resultados por recuerdo de voto. Ahora bien, fue Rajoy el que consiguió convencer más a los suyos y, lo que es más importante, su actuación recibió mayores apoyos entre el electorado socialista que Zapatero entre el electorado popular. La actuación del líder socialista en el debate no había recibido unas valoraciones tan ajustadas desde que llegó al poder. Es verdad que Zapatero no contaba en esta ocasión con la ventaja añadida que tiene el presidente en los debates parlamentarios, donde la gran mayoría de los entrevistados forjan su valoración a través de las imágenes y comentarios seleccionados por los medios. Aquí no, aquí los entrevistados pudieron ver con sus propios ojos la actuación completa de los dos debatientes y fueron interrogados incluso antes de que los medios pudieran condicionar su respuesta. Quizá por idéntico motivo el líder de la Narciso Michavila Director del Gabinete de Análisis Demoscópico (GAD) sa fue la pregunta que le formuló Leonard Hall a su buen amigo Richard Nixon poco después de su derrota electoral en 1960. Todo un presidente de los Estados Unidos había perdido las elecciones contra el candidato John F. Kennedy, en buena medida por su mala actuación en el primer debate presidencial televisado. Desde entonces pocos dudan de la incidencia de los debates en decantar la balanza cuando los E oposición ha conseguido con el debate mejorar más su imagen que el presidente del Gobierno. En todo caso, lo importante en los debates no es tanto la percepción de la actuación de los candidatos como de colocar los propios mensajes al electorado; y ahí las encuestas tienen ciertas limitaciones para detectarlo. En 1993, Felipe González supo sacarle mayor provecho a los debates que José María Aznar mediante la amenaza de que este último recortaría las pensiones en 8.000 pesetas. El mensaje tuvo efectos devastadores para las expectativas de líder popular. En 2004, George Bush supo sacarle el máximo beneficio al hablar de las cuestiones que de verdad preocupaban a los electores indecisos. ¿Cuál es por tanto la incidencia de los debates? Lo único claro es que la respuesta no puede anticiparse antes de que se abran las urnas. ¡Y por cierto! la pregunta a Nixon nunca tuvo respuesta.