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96 TOROS www. abc. es toros MARTES 26- -2- -2008 ABC La Fiesta es un bien universal Francis Wolff, catedrático de Filosofía de la Sorbona de París, defiende la corrida como una de las grandes creaciones éticas de la modernidad ROSARIO PÉREZ MADRID. Ha llegado la hora de alzar la voz y defender la Fiesta de los toros sin complejos. La corrida es una escuela de valor e inteligencia, un bien cultural en sí mismo y una delas grandes creaciones éticas de la modernidad Con esta enérgica sentencia epilogó Francis Wolff, catedrático de Filosofía de la Sorbona de París, su brillante discurso sobre la ética de la corrida en el II Congreso Toros en el Siglo XXI. Wolff subrayó que la corrida es portadora de una ética coherente y respetuosa con el toro: Es el mejor ejemplo de cómo tratar al resto de especies, alejados de morales peligrosas que ponen al hombre y al animal en el mismo plano Enunció tres principios básicos: subordinación- el valor de la vida humana no se puede reducir a la del animal ajuste- la buena moral hacia los animales es una moral diferenciada, según la relación que tengamos con ellos -y adaptación- tenemos que tratar al animal de la manera que contravenga lo menos posible su naturaleza Por todo ello, hay que dejar que la naturaleza del toro se exprese, y la naturaleza no es un cuento de hadas ni lo que refleja Walt Disney Abundó más: El toro no es animal de compañía, doméstico ni salvaje: es bravo. Su vida debe ser libre; su muerte, digna. No es abatido en un matadero; combate en el ruedo. La ética de la corrida se sustenta en la bravura ¿Por qué tantos titubeos para promocionar y divulgar la Tauromaquia? Muchos de los que han administrado la Fiesta lo han hecho como si fuese una mercancíay nocomoun bien cultural, al igual que la literatura, la pintura o la danza En cambio, considera que en Francia se ha sabido valorar más este preciado bien. En mi país, durante las décadas de los 50 y 60, había más intelectuales que iban a los toros. En España eso ocurrió en los años 30, pero no más tarde. Sería importante que eso se recuperara y que la corrida fuese algo esnob, muy de moda, para atraer nuevas generaciones y que, conociéndola, entiendan que es un bien universal También condena la prohibición de que los niños acudan a los toros en Barcelona, cosa que algunos animalistas reclaman ahora en su país. Cuando no se sabe cómo atacar algo, se utiliza a los niños. Es una trampa y una manera de impedir la transmisión de la Fiesta. Todo el mundo sabe que los niños que van a las corridas no están traumatizados ni son más crueles; al contrario, son más educados y menos violentos que, por ejemplo, muchos delos quevan a los campos defútbol expresó a ABC Wolff, que ha publicado en Francia Filosofía de la corrida una espléndida obra que pronto llegará a las librerías españolas. Es curioso, pero ha sido una editora catalana la interesada concluye. Niños y toros Andy Cartagena cortó dos orejas y salió a hombros EFE Francis Wolff CHEMA BARROSO Hay que dejar que la naturaleza del toro se exprese, y la naturaleza no es un cuento de hadas ni lo que refleja Walt Disney Caballos en el ruedo y pingüinos en el tendido LA MAGDALENA Plaza de toros de Castellón. Lunes, 25 de febrero de 2008. Segunda corrida. Casi lleno. Toros de Los Espartales, desiguales de presentación, flojos y poco colaboradores. Rui Fernandes, rejón (oreja) Zabala de la Serna EL ABRAZO DE LAS DOS ORILLAS l adiós de César Rincón se encuentra ya en los anales de la Historia del toreo como un acontecimiento mundial, único de pasión, apoteósico homenaje a un torero de leyenda. La emoción incontenida, desbordada, no debe nublar una visión más profunda de lo sucedido en la Santamaría de Bogotá: sobre los hombros del César ca- E yeron banderas de Colombia, España, México, Francia y una corona de laurel. Pero es que Enrique Ponce despertó idénticos sentimientos de fervor, admiración y entrega. Cuando los dos colosos se fundieron en un abrazo, sobre los hombros del gentío que se los llevaba en fervorosa procesión, se fundían las dos orillas: Hispanoamérica y España estrechaban de nuevo sus lazos y renovaban ese contrato no escrito de mutua lealtad. Y, ahora, yo me pregunto qué movimiento cultural (de la verdadera Cultura) puede despertar sentimientos de hermandad y unión más fuertes que el toreo; qué embajador colombiano- -con permiso de García Márquez y Botero- -ha portado la bandera de Colombia en Europa con más categoría que Rincón; o qué diplomático español ha iza- do la insignia de España por toda América latina con mayor fuerza y orgullo que Ponce. El lenguaje de los toros es la corriente atlántica que seguirá uniendo nuestros pueblos, aunque decisiones como las de TVE denoretransmitir ni unasolacorrida dañe las relaciones. Nunca fueron conscientes los políticos y responsables del Ente público, la televisión de todos, de lo huérfana que han dejado a la afición americana, que se enganchaba al canal internacional por San Isidro o Abril, Fallas o San Fermín, para seguir el hilo del toreo. Esperemos que pronto Colombia vuelva a contar con un embajador de la talla de César Rincón, aquel chico de la calle que un 21 de mayo de 1991 se convirtió en héroe y ejemplo para toda una nación. Y en su más importante conquistador. Andy Cartagena, rejón trasero (dos orejas) Álvaro Montes, rejón trasero y descabello (oreja) Sergio Galán, dos pinchazos, rejón atravesado y rejón (saludos) El Cartagenero, pinchazo y medio rejón trasero (oreja) Leonardo Hernández, rejón delantero y perpendicular y rejón trasero (oreja) RAFAEL CARRIÓN CASTELLÓN. Ni el frío ni la lluvia caída el día anterior restaron el ánimo del público adicto al espectáculo del rejoneo. El flojo juego ofrecido por el desigual encierro de Los Espartales también ayudó a que el interés por el festejo bajara conforme avanzó la tarde. Bajó el interés y bajó la temperatura de manera alar- mante. Los rejoneadores tuvieran que exprimir todos los recursos de sus cabalgaduras para llamar la atención del respetable, que ya tiritaba en las gradas: caballlos en el ruedo y pingüinos en el tendido. Andy Cartagena fue el más destacado de todos los actuantes ante un toro que terminó rajado en la misma puerta de chiqueros. Al de Benidorm, que toreó templado mientras el toro tuvo gas, no le quedó más remedio que arriesgar, dejando llegar mucho a las cabalgaduras en dos escalofriantes banderillas cortas puestas al violín. Rui Fernandes clavó los tres rejones de castigo al quiebro y a punto estuvo de llevarse un buen susto con el caballo Joselito Asumió más riesgo del deseado al clavar las cortas y eso le valió un trofeo. También asumió muchos riesgos Álvaro Montes frente a un toro que apenas colaboró. Leonardo Hernández quiso poner más pausa a la tarde, pero al final tuvo que echar mano de los efectismos. El Cartagenero logró también tocar pelo, tras una labor entusiasta y de poca calidad. Y Sergio Galán fue el único que se marchó de vacío por sus repetidos fallos con el rejón de muerte.