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86 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos MARTES 26- -2- -2008 ABC Los Oscar cambian el guión y premian a los actores europeos No es país para viejos de los hermanos Coen, fue con cuatro galardones la película vencedora en la octogésima gala de los premios de Hollywood ANNA GRAU, SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Por una vez, sí había para tanto. Javier Bardem se llevó el primer Oscar jamás otorgado a un actor español y se lo llevó no sólo ante el éxtasis de su madre o de sus compatriotas, sino con toda la meca del cine aplaudiéndole y admirándole. Aquí no ha habido cuotas, ni ha habido marketing, ni ha habido halagos a la prensa (si de eso dependiera, pobre Bardem) ni siquiera ha habido exhibicionismo idílico del brazo de Penélope Cruz. Sólo ha habido una claudicación unánime ante un tipo de talento. Ante una nueva forma de actuar y hacer cine que se abre paso. Y el Oscar no fue a Hollywood titulaba ayer Los Angeles Times quejándose un poco de que esto ya no es lo que era. Antaño, los Oscar eran sinónimo de glamour y de la manera americana por excelencia de hacer cine: superproducciones- -buenas o malas, pero siempre de masas- verdaderos fenómenos sociales que abarcaban desde La guerra de las galaxias hasta dramones con Meryl Streep. Las películas más de culto minoritario quedaban reservadas a otro tipo de competiciones, alternativas e independientes. Sin alfombra roja. Tal y como recordaba ayer Los Angeles Times los Coen llevan cerca de treinta años haciendo cine y nunca nadie había pensado en ir a ver una película suya para entretenerse, que es lo que se supone que premian los Oscar. Se daba por hecho que sus películas eran demasiado buenas para el Oscar global, en el sentido de ser demasiado duras Su cine se sufre tanto como se disfruta. Curiosamente, los Coen han roto la maldición con la que quizás es su película más dura de todas, menos endulzada por el humor y más iconoclasta. A diferencia de otros creadores progresivamente ablandados y fagocitados por Hollywood, el llamado director bicéfalo de Minnessota ha logrado ejercer la fagocitación en sentido contrario. Mucha gente esperaba que, a pesar de los innumerables elogios y premios cosechados por No es país para viejos el Oscar de verdad grande, el que se entrega a la mejor película, fuera para una película mucho más americana en el fondo y en la forma como es Pozos de ambición La mayor distinción para esta última se la ha llevado su inolvidable protagonista, Daniel Day- Lewis, que, por si nadie se había fijado, no es estadounidense sino irlandés. Parisina es Marion Cotillard, oscarizada como la mejor actriz por su interpretación de Edith Piaf en La vie en rose De Bardem, para qué hablar. Los Angeles Times tomó nota de que habrá que irse acostumbrando a que los discursos de los premiados, cuando agradecen sus premios, no sean necesariamente en inglés. Y la mejor actriz de reparto fue una escocesa, Tilda Swinton, a quien le faltó tiempo para constatar que estos Oscar se habían ido en masa a Europa. Incluso la comedia adolescente y revelación, Juno es una coproducción estadounidense y canadiense. La autora del oscarizado guión original, Diablo Cody, tiene pasaporte estadounidense, pero de ninguna manera la mentalidad característica de un guionista de su FELICITACIÓN REAL Como siempre que un español logra un triunfo relevante, Sus Majestades los Reyes enviaron ayer a Javier Bardem un telegrama de felicitación por su Oscar. En él, Don Juan Carlos y Doña Sofía expresaban la satisfacción por el galardón y mostraban su orgullo ante el éxito conseguido país. Fue bailarina de strip- tease antes de dedicarse a esto y también fue la única que se atrevió a reivindicar desde el escenario del Kodak Theater la huelga de guionistas que casi da al traste con la ceremonia. Era generalizado el comentario de que el escaso tiempo transcurrido entre el fin de la huelga y la gala había deslucido mucho esta última. Muchos se quejaban de que faltó espectacularidad e inspiración en los discursos y sobraron visionados de fragmentos de películas. Hace semanas se decía que si la noche de los Oscar no pudiera celebrarse, esto sería como una puñalada trapera al corazón de la industria. Ahora que la gala se ha celebrado con normalidad, ya hay quien habla de harakiri aún no del todo perceptible, disimulado aún por el brillo de las estrellas o por el garbo de Penélope Cruz al apearse de la limusina. Que la industria cinematográfica clásica está en crisis no es algo que se descubra ahora. La misma huelga de guionistas ha sido un agudo síntoma de lo Para los cómicos que han traído la dignidad y el orgullo a nuestro oficio ABC LOS ÁNGELES. Que Dios reparta suerte Con estas palabras, pronunciadas en español en la alfombra roja, entró Javier Bardem en el Kodak Theatre. Tras escuchar su nombre de los labios de Jennifer Hudson, el actor besó a su madre, a sus compañeros de reparto situados junto a él y subió al estrado. Esto es increíble- -comenzó Bardem en inglés- Es un gran honor recibir esto Tras agradecer a los Coen la locura de haber confiado en él para el papel y de haberle puesto en la cabeza uno de los más horribles cortes de pelo de la historia se volvió a su madre y dijo en español: Mamá, esto es para ti. Esto es para tus abuelos; para tus padres, Rafael y Matilde. Esto es para los cómicos de España que han traído la dignidad y el orgullo a nuestro oficio. Esto es para España. Y esto es para todos vosotros que ocurre cuando las taquillas de los cines empiezan a flaquear y la antorcha mayoritaria del entretenimiento, del ocio, pasa de la pantalla grande al DVD y pronto a formatos todavía más minimalistas, tales como la pantalla del ordenador o incluso la del teléfono móvil. Desde su visionaria atalaya de Sundance, Robert Redford ha liderado el primer experimento a escala mundial de realización de cortometrajes expresamente pensados para ser vistos en el móvil. Cambian los hábitos, cambian los formatos y cambia la narratividad. Internet no respeta a nadie y el público es cada vez menos pasivo, más interactivo y menos predecible. Atrás van quedando las masas pastoreadas por el merchandising a lo George Lucas o el afán de bañarse en el polvo de estrellas de Hollywood para olvidarse de la vida cotidiana. El público y el negocio se atomizan y el negocio está en la caza de audiencias más pequeñas y caprichosas. Hay que hilar muchísimo más fino. Entonces, el cine con ideas- -no necesariamente de ideas, tampoco hay que precipitarse a ponerse demasiado intelectuales- el cine acostumbrado desde el principio a atraer públicos menos voluminosos pero más fieles, se perfila en el horizonte como una insospechada oportunidad. Directores como los Coen y guiones como el de Juno se ofrecen como el lifting salvador de una industria aterrorizada ante la idea de hacerse vieja y perder su atractivo. Eso pasa por renovar de arriba abajo el mismo concepto de estrellato. Ya no vale con que todos los grandes artistas de cine sean norteamericanos o lo parezcan. El estilo jamón, jamón de Bardem, que pudiendo ir a la gala del brazo de la más guapa se presenta con su madre, dedica el premio en español a todos los cómicos de su país y luego anuncia sin empacho que se va a emborrachar hasta que canten los gallos de Los Ángeles es quizás el principio de una nueva era. En la cual quizás los Oscar se seguirán dando en Hollywood, pero para merecerlos de verdad habrá que ser de fuera. ABC. es Toda la información sobre los Oscar en http: abc. hoycinema. com especial los- oscar