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ABC MARTES 26 s 2 s 2008 MADRID 57 A los clientes les preocupa la tele Las prostitutas del centro reciben a las cámaras de videovigilancia entre la alegría, por sentirse más seguras, y la indiferencia. Los comerciantes, casi de manera unánime, aplauden la iniciativa municipal POR CARLOS HIDALGO FOTO CHEMA BARROSO MADRID. Al mediodía de ayer, doce horas después de que, supuestamente, hubiesen entrado en funcionamiento las 31 nuevas cámaras de videovigilancia del centro, aún no funcionaban. Así lo reconocía la propia Policía Municipal. Faltaba el último permiso. Sólo era cuestión de horas. Ya por la tarde, la última idea sobre lucha contra la prostitución callejera y delincuencia común ya había echado a andar. Pero de verdad. Por lo demás, bien porque los observados no lo supieran, bien porque les diese exactamente lo mismo, poco o nada había cambiado en el paisanaje del área afectada por el ojo indiscreto de las 31 cámaras: Sol, Montera, Gran Vía, y el entorno plaza de la Luna, Ballesta y Desengaño. Si acaso, algunas prostitutas menos: Será porque esto está lleno de televisiones comentaba una chica. La opinión favorable sobre el nuevo sistema de videovigilancia- -el Ayuntamiento se ha autoplagiado, al basarse en lo que ya se viene haciendo desde el mandato anterior en la Plaza Mayor- -es prácticamente unánime en el sector comercial afectado. La opinión de las prostitutas, en cambio, no es tan homogénea. Una de las chicas que hace la esquina en Montera, de origen rumano, nos reconocía ayer que no tenía ni idea de las cámaras de videovigilancia. Si es así, me tendré que ir Sobre que hubiese menos de diez compañeras suyas en la calle, comentaba: Aún es temprano. Suelen venir por la tarde Como si de la copla se tratara, otras dos jóvenes ven pasar la mañana apoyadas en la puerta de un comercio, como si fuera una mancebía. Esperan, con gesto aburrido, la llegada de algún cliente. Reconocen que saben de la presencia de las cámaras, pero que no les importan. Hay que trabajar, a fin de cuentas. No vamos a decir nada más y punto. La Policía Municipal tampoco vendía falsos logros: Hoy está todo normal, más o menos como siempre a esta hora. Suponemos que las cámaras, de cualquier modo, influirán algo Ésa era la idea que ayer más se repetía en la calle de la Montera, acompañada del siguiente estribillo: La eficacia de las cámaras se irá viendo con el tiempo El otro escenario de la noticia se encuentra en la plaza de los cines Luna, que es como se conoce la de María Soledad Torres Acosta, y en todo su entorno. Allí también parece que poco han cambiado las cosas en estas primeras horas de videovigilancia. Es una prostitución, como en Montera, también callejera, pero diferente: hay chicas del Este, pero también transexuales y, cada vez, más africanas. Alrededor de los pocos clubes de alterne que subsisten aún se dejan ver mujeres de la calle en edad adulta, con hijos ya adolescentes. Allí es donde se encuentra Micaela, joven rumana que lleva año y medio buscándose la vida en la calle. Se muestra legal y sincera. No le gusta la gente con malos rollos, y por eso no se muerde la lengua: Yo prefiero que hayan colocado estas cámaras, porque me siento mejor, más segura, más protegida. La vigilancia también es buena para nosotras Y explica por qué: Nosotras solemos tener muchos problemas, porque nos pegan, por aquí pasan muchos drogadictos y hay robos Y señala los bajos de los coches, que es donde dice que casi constantemente encuentra los bolsos que poco antes han robado los delincuentes comunes del barrio. Se llevan el dinero y dejan el En la plaza de la Luna ya teníamos cámaras Al colectivo vecinal Acibu, del barrio de Universidad, les ha dejado fríos la colocación de cámaras de videovigilancia en el entorno de la plaza de la Luna. Entre otras cosas, porque ya funcionaban otras, que siguen, en los soportales de la plaza y en el parking que han grabado de todo, hasta asesinatos Así lo explica Jordi Gordon, de la asociación, quien reclama del Ayuntamiento otras medidas: No sé si están funcionando ya, pero parece que es la panacea y no lo es. A grandes problemas, soluciones complejas dice. Para Acibu, lo que hay que investigar son los traficantes que surten a los camellos del barrio Lo que pide el movimiento asociativo del barrio es, por ejemplo, que se restrinja el tráfico los domingos, ahora que los comercios de Sol tienen libertad de apertura. Comerciantes de Luna y adyacentes aplaudieron, además, la labor de TriBall, que está comprando locales. El proyecto Son 31 cámaras y están controladas desde la Unidad de Policía Municipal de la calle de la Montera. A ellas se unirá una modificación en dos de las cámaras ubicadas en la Plaza Mayor en 2005, cuyos campos de visión se van a ampliar. En ese enclave turístico de la céntrica Plaza Mayor se han producido 188.949 actuaciones y 1.724 detenciones, según los datos que maneja la Policía Municipal. A nosotras nos pegan, por eso me siento más segura con las cámaras afirmaba una prostituta Una de las cámaras de la calle de la Montera bolso ahí. También me he encontrado aquí abre el buzón para la publicidad de un portal tarjetas de crédito robadas Micaela reconoce que ayer no había tantas chicas como es habitual. Normalmente, somos entre 15 y 20, pero, hoy por ayer al haber cámaras de televisión, han venido menos. Y es que a los clientes no les importan las cámaras del Ayuntamiento. Lo que realmente les preocupa son las televisiones y la Policía sentencia. Es la misma opinión que tiene un veterano perfumero. Para la seguridad, las cámaras son buenas. Pero lo que hace falta es que alguien haga una ley que prohíba que estas chicas estén en la calle Álvaro trabaja en la recepción de un hotel de Montera. Reconoce que hubo una bajada en la degradación del barrio cuando comenzó a funcionar la instalación de la Policía Municipal, en mayo. Desde entonces, las prostitutas se sitúan más cerca de la Red de San Luis- -comentan- Las cámaras vendrán bien, pero lo más seguro es que la delincuencia se vaya a otras calles y zonas, y habrá quejas de otros vecinos. Así que el problema no se soluciona, se traslada