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36 INTERNACIONAL MARTES 26 s 2 s 2008 ABC Florentino Portero UN GOBIERNO PARA PAKISTÁN l asesinato de Bhutto rompió un proceso electoral cuyas consecuencias se habían intentado controlar con extremo cuidado. Era un paso más en el proceso de transición de una dictadura militar a la democracia. Tanto Estados Unidos como las grandes potencias europeas habían tratado de convencer al Partido Popular de la difunta Bhutto de que aceptara formar parte de una nueva mayoría parlamentaria con el partido del presidente y antiguo dictador Musharraf. Tras una primera fase de relativo optimismo el clima se enrareció tras la depuración, absolutamente ilegal, del Tribunal Supremo, hecha por el presidente para evitar obstáculos a su renovado nombramiento. Un acto de esa naturaleza suponía un desprecio a las reglas de la democracia que dificultaba el entendimiento. La llegada de Bhutto a Pakistán, tras años de exilio, dio paso a otro desencuentro. Los populares acusaron a Musharraf de no darles suficiente cobertura de seguridad. El asesinato de su candidata pareció confirmar las peores sospechas, hasta el punto de que acusaron a los servicios de inteligencia de estar detrás de lo ocurrido. No sólo el Partido Popular responsabilizó a Musharraf. El castigo sufrido por sus seguidores en las recientes elecciones supuso un referendo contra su persona. Hoy el presidente ni retiene el mando de las Fuerzas Armadas ni tiene suficiente apoyo en el Parlamento. Muchos desearían forzar su definitiva desaparición política, pero ni es fácil ni quizás lo más sensato. Carente de poder ya no es un problema. Lo urgente es constituir una mayoría parlamentaria que permita la formación de un gobierno fuerte, capaz de hacer frente a los problemas reales, empezando por el islamismo en todas sus versiones. La inestabilidad política y el ambiente de tensión sólo favorecen a los radicales, a los que buscan desestabilizar el sistema y debilitar a las Fuerzas Armadas para, al fin, trasformar Pakistán en un emirato islamista dotado de misiles de alcance medio y cabezas nucleares. Urge formar gobierno y dejar atrás esta etapa triste y escabrosa. E No me toques Lárgate, gilipollas Imágenes tomadas de la página web del diario Le Parisien AFP Los socialistas amenazan la hegemonía de Sarkozy en las grandes ciudades A doce días de las municipales, los sondeos reflejan una caída del presidente francés y de su partido s Fillon mantiene un alto índice de popularidad JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolas Sarkozy lo había previsto: Estoy dispuesto a correr el riesgo de la impopularidad para romper con 30 años de inmovilismo de izquierda (Mitterrand) y derecha (Chirac) En esas estamos: sondeos desastrosos, insultos callejeros, navajazos verbales. Y un punto positivo: el hombre orquesta de la ruptura goza de una popularidad excepcional. Desde su divorcio con Cecilia Ciganer Albéniz, y su romance y matrimonio con Carla Bruni, Sarkozy no ha dejado de hundirse en los sondeos de opinión: 62 de opiniones negativas contra un 38 de opiniones positivas. Paradójicamente, los mismos sondeos afirman que François Fillon, primer ministro, jefe de Gobierno, se ha convertido en el político más popular de Francia, con un 57 de opiniones positivas y un 43 de opiniones negativas. Esa paradoja ilustra luminosamente el campo de minas de la política nacional francesa. A doce días de la primera vuelta de las próximas elecciones municipales, los sondeos anuncian una posible victoria de la oposición socialista en las grandes ciudades- -de más de 100.000 habitantes- -y una victoria del centro derecha en la Francia profunda de las ciudades de menos de 50.000 habitantes. Ese desequilibrio de fuerzas no explica completamente el enrarecimiento brutal de la vida política, agitada por tempestades en vasos de agua sucia. Hasta hoy, la oposición socialista continúa dividida e incapaz de proponer un programa político nacional. Pero se aferra con ferocidad a los malos sondeos personales de Sarkozy y sus tribulaciones personales. El vídeo de aficionado en el que el presidente decía ¡Largate, gilipollas! a un desconocido que le había dicho ¡No me toques la mano, que me ensucias! ha atizado un micro debate sobre la respetabilidad de la función presidencial. Ségolène Royal se presentó en el mismo Salón de la Agricultura, muy maquillada y pimpante, ofreciendo su mano a quien deseaba cogerla o besarla, diciendo: Yo soy una señora. Si alguien no quiere darme la mano, yo respeto su libertad... Desde su divorcio con Cecilia y su romance con Carla, Sarkozy no ha dejado de bajar en las encuestas Cameron pide que se reduzca el plazo del aborto y Brown se opone E. J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. El líder del Partido Conservador británico, David Cameron, ha expresado su apoyo a modificar la legislación que permite el aborto libre hasta las 24 semanas de gestación, con el fin de rebajar ese límite a 20 o 21 semanas, plazo en el que podría quedar concretada una enmienda a la Ley de Embriología que se está discutiendo en el Parlamento. Me gustaría que hubiera una reducción del actual límite, porque está claro que, debido a los adelantos médicos, muchos bebés están sobreviviendo a las 24 semanas. Si hay una oportunidad, votaré para rebajar ese límite. No obstante, esto debería ser una cuestión de conciencia, con libertad de voto declaró el líder tory Ya el antecesor de Cameron, Michael Howard, había pedido una reducción poco antes de las pasadas elecciones generales, también a título individual. El primer ministro, Gordon Brown, expresó ayer su intención de apoyar el mantenimiento de la actual legislación en el caso de que la cuestión se llegue a votar en el Parlamento las próximas semanas. El debate que se vive en el Reino Unido responde a los avances de la ciencia. Mientras sólo un tercio de los niños nacidos entre las 22 y las 25 semanas de gestión sobrevivía a comienzos de los años 80, la cifra llegó al 71 por ciento a finales de los noventa. Hay ataques mucho más brutales. El Consejo Constitucional ha rechazado algunas medidas de una nueva ley de excepción, destinada a internar indefinidamente a delincuentes peligrosos. La izquierda pone el grito en el cielo. Pero Sarkozy persiste y confirma su determinación policial y judicial: Estoy dispuesto a correr el riesgo de la impopularidad, para llevar a cabo las reformas necesarias La popularidad excepcional de su primer ministro, François Fillon, quizá pudiera interpretarse como el indicador más positivo para el Gobierno de Sarkozy. Fillon es el hombre orquesta de la ruptura y las reformas de fondo. Su popularidad es un escudo provisional contra la ruptura prometida. Pierre Giacometti, sociólogo, experto en estudios de opinión y consejero en estrategia, analiza la caída de Sarkozy en los sondeos de este modo: No hay milagros para recobrar la popularidad. Es una cuestión de tiempo y gestión de la acción política Jean Paul Fitoussi, profesor de economía, comenta: Las grandes reformas son inversiones en el tiempo. Sarkozy debe seguir adelante, a la espera de los frutos Freno a la ley de excepción ABC. es Vídeo del rifirrafe de Sarkozy en abc. es internacional